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CIRIAC, oasis para niños con déficit cerebral

Por: Maya Navarro

GUADALAJARA, JALISCO (08/DIC/2011).- El Centro de Integración de Rehabilitación para Niños (CIRIAC) nace por la entereza de Amparo Collignon de Morales, que llevaba en ese tiempo 33 años de casada, y en su último embarazo nace Gerardo con falta de oxigenación cerebral, produciéndole parálisis del mismo sistema, lo que le impide valerse por sí mismo.

La palabra adversidad no está en el lenguaje de Amparito, fue su reto y meta. Después de peregrinar por nueve escuelas donde le negaron la entrada a su hijo, logró inscribirlo en el Colegio La Calma de tiempo completo, donde inició su primaria, acompañado de un monitor que lo cuidó durante nueve años. Fue tratado con gran humanidad, como si fuera otro niño más. La familia guarda enorme gratitud a este colegio. Pasó después al Liceo del Valle, donde terminó la primaria e hizo dos años de secundaria. Amparito lo llevaba a la iglesia y le explicaba la homilía; así, hizo más tarde su Primera Comunión.

De grandes mujeres nacen magnas instituciones. Al percatarse de las dificultades propias con su hijo, y pensando en otros niños con la misma enfermedad y sin recursos, decidió fundar CIRIAC junto con tres parejas que tenían el mismo problema. Su esposo Ismael murió, alcanzando a ver lo que habían sembrado.

Este colegio particular para niños y jóvenes de hasta 22 años, tiene 200 alumnos y lleva laborando 25 años. Acaba de celebrar su Gala de Beneficencia por sus Bodas de Plata en Hacienda La Providencia. Los chicos son asistidos por 70 personas capacitadas, ahí reciben: primaria acreditada por la SEP, terapia física, arte, natación, pintura, música, computación.

Compiten a nivel estatal y nacional con niños en las mismas circunstancias. CIRIAC es apoyado por voluntarias (que en este momento necesitan más de ellas), porque es indispensable la generosidad de su tiempo. En una ocasión, gracias al Teletón les regalaron una camioneta Combi. Siendo una escuela particular donde los servicios son personalizados, requieren de cuatro mil pesos mensuales por alumno, suma que se logra gracias al apoyo de generosos donantes.

La calidad de los maestros es de primera, por la especialización que requiren para atender a los alumnos, con clases de matemáticas, escritura, comunicación. La meta de CIRIAC ha sido y será que estos niños con discapacidad encuentren alegría, comprensión y preparación para la vida.

Amparito ya se retiró, pero su simiente se esparció ofreciendo en esta ciudad un lugar ideal para estos niños; su ejemplo cundió a  magnánimas personas como Alberto Díez de Sollano Elcoro (presidente), Olga Aikin de Hernández (secretaria), Lucina Bravo (directora), Luis González Viramontes (vice-presidente), Hugo Gutiérrez (tesorero)… todos almas de CIRIAC, un lugar lleno de esperanzas e ilusión… todos estos niños con discapacidad lo viven.

mayanavarrodeanda@hotmail.com

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