México

Rosario Ibarra pierde la esperanza de justicia

La senadora del PT lamenta que el ex titular de la Dirección Federal de Seguridad no haya sido juzgado por la muerte de su hijo

CIUDAD DE MÉXICO (28/ENE/2012).- Miguel Nazar Haro, uno de los cerebros de la guerra sucia en México, falleció  en la impunidad.

El ex titular de la desaparecida Dirección Federal de Seguridad (DFS) —órgano de espionaje e inteligencia de los gobiernos de los setenta— murió a las 21:00 horas del jueves, a los 87 años de edad.

Cuando le preguntaron si torturó en alguna ocasión, respondió: “¡Pues si me enseñan a torturar puede que aprenda!”.

— ¿Asesinó? le preguntó el periodista Raymundo Riva Palacio en febrero de 2003.

— ¿Asesino? Fíjese que nunca he matado ni una mosca y menos a un ser humano.

Nazar haro fundó y organizó lo que se conoció como la Brigada Blanca, un conglomerado de policías que combatió a las guerrillas. También refinó los sistemas de espionaje, de inteligencia y contrainteligencia en la DFS, de la que fue segundo en comando en la agonía del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, y la encabezó en el de José López Portillo.

En aquella entrevista afirmó que el 2 de octubre en Tlatelolco, cuando se armó la balacera —siendo él policía— corrió a cubrirse en el recodo de la iglesia. “Después me encuentro a Juan Ibarrola, el periodista; los dos nos refugiamos detrás de un coche. Estuve todo el tiempo con él. Su esposa y sus hijos saben la historia porque inclusive después fui a comer a casa de Ibarrola”.

Nazar Haro enfrentaba acusaciones por el delito de privación ilegal de la libertad, equiparable al secuestro, por presuntamente haber participado en la detención y desaparición de Jesús Piedra Ibarra, hijo de la dirigente del Comité Eureka y actual senadora del Partido del Trabajo (PT), Rosario Ibarra de Piedra.

Piedra Ibarra militaba en la Liga Comunista “23 de Septiembre”, fue detenido en abril de 1975 en Monterrey y desde el día de su captura nunca más se supo de él.

“Es una gran dama”

Rosario Ibarra lamentó que con la muerte de Nazar Haro se pierda toda la esperanza de justicia. “A él no se le juzgó, nosotros hicimos denuncias a la Procuraduría, a todos lados, pero bueno, a veces hay confabulaciones gubernamentales”, le dijo a CNN en español.

Alguna vez fue cuestionado sobre Rosario Ibarra. El ex policía trató mostrarse lo más políticamente correcto que lo que la impunidad le permitió: “Es una gran dama. Es una madre que perdió un hijo. Reconozco el dolor de madre. La compadezco porque ese dolor jamás se le va a olvidar, pero yo no soy culpable de lo de su hijo. Yo soy culpable, como ella ha dicho, de ser afamado y porque debo saberlo todo. Yo puedo saber de usted lo que usted me quiera decir y usted puede saber de mí lo que yo le quiera decir”.

TELÓN DE FONDO
El presunto delincuente que estuvo a cargo de la seguridad


Fue uno de los jefes policiacos más cuestionados en la historia de México. Miguel Nazar Haro encabezó de 1978 a 1982 la Dirección Federal de Seguridad (DFS), un grupo ya extinto y que fue considerado como la policía política que estuvo detrás de la desaparición de supuestos guerrilleros y adversarios.

Nazar Haro enfrentó entre 2004 y 2005 acusaciones penales por la desaparición de supuestos guerrilleros y, tras permanecer brevemente en una cárcel, fue confinado a un arresto domiciliario, aunque posteriormente fue absuelto por jueces de los cargos.

El titular de la DFS fue imputado por una fiscalía especial creada por Vicente Fox, que en 2000 se convirtió en el primer presidente emanado de la oposición y quien había prometido hacer justicia a crímenes políticos cometidos en el pasado.

Con Fox terminaron siete décadas continuas de gobiernos del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

La fiscalía, sin embargo, desapareció un día antes de que Fox dejara el poder en 2006. Ninguno de los ex funcionarios a los que les logró imputar delitos fue condenado.

Antes de asumir la jefatura, Nazar Haro también fue subdirector de la DFS, que fue creada durante el régimen del Partido Revolucionario Institucional.

Ignacio Carrillo Prieto, quien fue el titular de la fiscalía especial, dijo que Nazar Haro representó “esa corrupción de la fuerza pública dedicada a la persecución y a la eliminación de los adversarios políticos del régimen autoritario”.

En la década de los años ochenta, una Corte Federal de San Diego acusó a Nazar Haro de estar involucrado en una red de robo de autos. Fue arrestado en 1982 y salió libre tras pagar una fianza de 200 mil dólares. Aunque debía volver a una audiencia por ese caso, nunca lo hizo y quedó como fugitivo de la autoridad estadounidense.

José Ignacio Lozano, un líder del PRI en la Ciudad de México y amigo de la familia que también confirmó el fallecimiento, dijo que convivió en algunas ocasiones con Nazar Haro, a quien describió como “un caballero” que le aconsejaba “trabajar mucho, estudiar mucho”.

La primera acusación formal en contra de Nazar Haro fue por la desaparición de Jesús Piedra Ibarra, un militante de la Liga “23 de Septiembre”, un grupo señalado como guerrillero que perpetró varios secuestros y robos bancarios en los años setenta para financiar sus actividades.

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