México
Redujo El Niño lluvias, huracanes e inundaciones en México
Debido a este fenómeno climatológico se prevén precipitaciones deficitarias en casi todo el verano y una temporada de huracanes más corta
CIUDAD DE MÉXICO.- Científicos de la
UNAM aseguraron que este año disminuyeron el número de lluvias, huracanes e inundaciones en México debido a la presencia de
"El Niño", que ha modificado las predicciones para la temporada de junio a octubre.
Los expertos del Instituto de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) indicaron que debido a este fenómeno climatológico se prevén precipitaciones deficitarias en casi todo el verano y una temporada de huracanes más corta.
De acuerdo a un comunicado, la especialista Oralia Oropeza destacó que con la cartografía nacional se pueden definir las zonas de atención prioritaria.
Especificó que a través de esa materia se conoce la existencia de una disminución de las lluvias en agosto, relacionada, según estudios, con la canícula, que es la temporada más calurosa del año en ambos hemisferios.
A su vez, el coordinador del Programa Transversal de Cambio y Variabilidad Climáticos del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA), Víctor Magaña Rueda, indicó que debido a "El Niño" lloverá menos, por lo que se esperan precipitaciones deficitarias en casi todo el verano.
Explicó que el registro de la red del Programa de Estaciones Metereorológicas del Bachillerato Universitario en el Valle de México, demuestra que las precipitaciones han estado "muy" por debajo de lo normal y en junio y julio no llovió ni la mitad de lo estimado.
No obstante, aclaró que siempre está abierta la posibilidad de un "aguacero" o que se genere un huracán que propicie inundaciones, "pero no podemos calcular exactamente cuántos caerán y menos en qué días".
En esa vertiente, el académico Enrique Azpra Romero explicó que "El Niño" es una anomalía de temperaturas en el Pacífico, que puede ser muy extensa y a veces llega desde las costas de Indonesia hasta las de América, y afecta los patrones de circulación del mar a nivel mundial.
"Cuando en el Pacífico se eleva la temperatura de las aguas, se afecta la circulación atmosférica y, consecuentemente, la variación del viento con la altura; entonces se inhibe la formación de sistemas de tormentas en el Atlántico", detalló.
Recordó que desde hace dos meses no se ha registrado ciclón tropical alguno y se prevé que este año habrá una temporada de huracanes más corta y, probablemente, un menor número de los mismos, que surgen en el Atlántico.
"Generalmente cuando se presenta El Niño en el Océano Pacífico Ecuatorial, la cantidad de ciclones tropicales en el Atlántico tiende a disminuir, porque se afectan las condiciones que dan origen a los mismos".
Añadió que entre más se retarde la temporada de huracanes menor duración de esta y del número de estos fenómenos meteorológicos, aunque esto no significa que interfiera en la intensidad de los mismos.
Los expertos del Instituto de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) indicaron que debido a este fenómeno climatológico se prevén precipitaciones deficitarias en casi todo el verano y una temporada de huracanes más corta.
De acuerdo a un comunicado, la especialista Oralia Oropeza destacó que con la cartografía nacional se pueden definir las zonas de atención prioritaria.
Especificó que a través de esa materia se conoce la existencia de una disminución de las lluvias en agosto, relacionada, según estudios, con la canícula, que es la temporada más calurosa del año en ambos hemisferios.
A su vez, el coordinador del Programa Transversal de Cambio y Variabilidad Climáticos del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA), Víctor Magaña Rueda, indicó que debido a "El Niño" lloverá menos, por lo que se esperan precipitaciones deficitarias en casi todo el verano.
Explicó que el registro de la red del Programa de Estaciones Metereorológicas del Bachillerato Universitario en el Valle de México, demuestra que las precipitaciones han estado "muy" por debajo de lo normal y en junio y julio no llovió ni la mitad de lo estimado.
No obstante, aclaró que siempre está abierta la posibilidad de un "aguacero" o que se genere un huracán que propicie inundaciones, "pero no podemos calcular exactamente cuántos caerán y menos en qué días".
En esa vertiente, el académico Enrique Azpra Romero explicó que "El Niño" es una anomalía de temperaturas en el Pacífico, que puede ser muy extensa y a veces llega desde las costas de Indonesia hasta las de América, y afecta los patrones de circulación del mar a nivel mundial.
"Cuando en el Pacífico se eleva la temperatura de las aguas, se afecta la circulación atmosférica y, consecuentemente, la variación del viento con la altura; entonces se inhibe la formación de sistemas de tormentas en el Atlántico", detalló.
Recordó que desde hace dos meses no se ha registrado ciclón tropical alguno y se prevé que este año habrá una temporada de huracanes más corta y, probablemente, un menor número de los mismos, que surgen en el Atlántico.
"Generalmente cuando se presenta El Niño en el Océano Pacífico Ecuatorial, la cantidad de ciclones tropicales en el Atlántico tiende a disminuir, porque se afectan las condiciones que dan origen a los mismos".
Añadió que entre más se retarde la temporada de huracanes menor duración de esta y del número de estos fenómenos meteorológicos, aunque esto no significa que interfiera en la intensidad de los mismos.