México
Movimiento Progresista ve dos vías: nulidad o invalidez
Aseguran tener pruebas sobre “urnas embarazadas”; estiman en cinco millones los votos comprados
GUADALAJARA, JALISCO (10/JUL/2012).- El recuento de votos no es suficiente. No para Andrés Manuel López Obrador, candidato presidencial de la coalición Movimiento Progresista, quien afirmó tener pruebas de que hubo introducción de boletas en las urnas de manera ilegal: Declaró: “Le puedo demostrar al presidente del IFE, (Leonardo Valdés Zurita), que tengo boletas que se utilizaron para el relleno de urnas, no sé en qué cantidad”. Además, afirmó que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) compró cinco millones de votos.
López Obrador anunció que será el jueves a las 18:00 horas cuando dé a conocer todas las pruebas; ese mismo día definirá el tipo de juicio que se interpondrá ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, pero dejó claro que respeta y acata los resultados de la elección de senadores y diputados, donde el Partido de la Revolución Democrática (PRD) se convertirá en segunda fuerza.
“Hay dos vías: la nulidad y la invalidez de la elección. Todo esto lo estamos sopesando, no queremos precipitarnos, está en juego el destino del país, la democracia”.
El ex jefe de Gobierno del Distrito Federal pidió a los militantes panistas ayuda para realizar el acopio de pruebas: “Todo lo que se haga para limpiar la elección es válido, si ciudadanos del PAN, que son demócratas, quieren ayudar para que se limpie el proceso y se conozca la verdad, bienvenidos”.
Diputados se unen
Legisladores priistas, perredistas y panistas coincidieron en que las presuntas irregularidades que se han señalado deben ser investigadas, pues ponen en duda la legalidad del proceso.
El diputado el panista Gustavo González Hernández consideró que, de existir pruebas de que el PRI incurrió en la compra y coacción del voto, la democracia en México se tornaría frágil. El secretario de la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados indicó que Acción Nacional, en su papel de oposición, demandará que se investiguen.
Arturo Santana Alfaro, diputado perredista, afirmó que los resultados del cómputo final de los comicios deben ser analizados por Tribunal Electoral, pues las irregularidades ponen en duda la legalidad del proceso.
El presidente de la Comisión de Participación Ciudadana de la Cámara baja recordó que la izquierda presentó varias impugnaciones que deberán ser atendidas.
En su oportunidad, el diputado priista Jorge Carlos Ramírez Marín consideró que se debe llegar a fondo de las acusaciones, con relación a que su partido coaccionó el voto de los ciudadanos a través de tarjetas prepagadas de Soriana.
MARCELO EBRAD, PIEZA CLAVE
Otro episodio como 2006 fracturaría a la izquierda: Agustín Basave
Dentro del panorama de la izquierda, hay un personaje clave que hasta el momento no ha expresado una postura pública sobre el conflicto post electoral: Marcelo Ebrard.
El jefe de Gobierno del Distrito Federal —quien aspiraba a convertirse en candidato presidencial— es uno de los activos más fuertes de la izquierda; incluso hay quien lo pone a la cabeza de este grupo para los próximos años.
Entonces, ¿Qué papel debe jugar Ebrard Casaubon dentro de las impugnaciones y reclamos generados desde la izquierda de Andrés Manuel López Obrador? Agustín Basave, director de posgrado de la Universidad Iberoamericana y también doctor en ciencias políticas por la Universidad de Oxford, prevé que Ebrard no estaría de acuerdo con una ruta postelectoral parecida a la de 2006 —cuando el plantón en Reforma—, y seguramente optará por que la izquierda acepte bajo protesta el falle del Tribunal Federal Electoral, que, dice, seguramente será a favor del priista Enrique Peña Nieto.
Basave, quien también tiene en su currículum el haber sido diputado federal, ve a Marcelo Ebrard construyendo una agenda de izquierda; en este punto, afirma, será casi imposible dejar fuera a Andrés Manuel López Obrador, pues después de conseguir más de 15 millones de votos en la reciente elección presidencial, aún es la cara más visible de este sector.
¿Soportaría la izquierda otro episodio como el que tuvo lugar después de la elección de 2006? Agustín Basave lo duda. En caso de que esto se dé, el académico sí alcanza a ver una ruptura entre los grupos internos; menciona que muchos integrantes de la izquierda, incluso los que históricamente han militado en el ala radical de ésta —recuerda entre ellos a Rosalbina Garavito—, reconocen que el accionar tras 2006 no dejó buenos dividendos, por lo que el grupo de los moderados tendría más fuerza.
López Obrador anunció que será el jueves a las 18:00 horas cuando dé a conocer todas las pruebas; ese mismo día definirá el tipo de juicio que se interpondrá ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, pero dejó claro que respeta y acata los resultados de la elección de senadores y diputados, donde el Partido de la Revolución Democrática (PRD) se convertirá en segunda fuerza.
“Hay dos vías: la nulidad y la invalidez de la elección. Todo esto lo estamos sopesando, no queremos precipitarnos, está en juego el destino del país, la democracia”.
El ex jefe de Gobierno del Distrito Federal pidió a los militantes panistas ayuda para realizar el acopio de pruebas: “Todo lo que se haga para limpiar la elección es válido, si ciudadanos del PAN, que son demócratas, quieren ayudar para que se limpie el proceso y se conozca la verdad, bienvenidos”.
Diputados se unen
Legisladores priistas, perredistas y panistas coincidieron en que las presuntas irregularidades que se han señalado deben ser investigadas, pues ponen en duda la legalidad del proceso.
El diputado el panista Gustavo González Hernández consideró que, de existir pruebas de que el PRI incurrió en la compra y coacción del voto, la democracia en México se tornaría frágil. El secretario de la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados indicó que Acción Nacional, en su papel de oposición, demandará que se investiguen.
Arturo Santana Alfaro, diputado perredista, afirmó que los resultados del cómputo final de los comicios deben ser analizados por Tribunal Electoral, pues las irregularidades ponen en duda la legalidad del proceso.
El presidente de la Comisión de Participación Ciudadana de la Cámara baja recordó que la izquierda presentó varias impugnaciones que deberán ser atendidas.
En su oportunidad, el diputado priista Jorge Carlos Ramírez Marín consideró que se debe llegar a fondo de las acusaciones, con relación a que su partido coaccionó el voto de los ciudadanos a través de tarjetas prepagadas de Soriana.
MARCELO EBRAD, PIEZA CLAVE
Otro episodio como 2006 fracturaría a la izquierda: Agustín Basave
Dentro del panorama de la izquierda, hay un personaje clave que hasta el momento no ha expresado una postura pública sobre el conflicto post electoral: Marcelo Ebrard.
El jefe de Gobierno del Distrito Federal —quien aspiraba a convertirse en candidato presidencial— es uno de los activos más fuertes de la izquierda; incluso hay quien lo pone a la cabeza de este grupo para los próximos años.
Entonces, ¿Qué papel debe jugar Ebrard Casaubon dentro de las impugnaciones y reclamos generados desde la izquierda de Andrés Manuel López Obrador? Agustín Basave, director de posgrado de la Universidad Iberoamericana y también doctor en ciencias políticas por la Universidad de Oxford, prevé que Ebrard no estaría de acuerdo con una ruta postelectoral parecida a la de 2006 —cuando el plantón en Reforma—, y seguramente optará por que la izquierda acepte bajo protesta el falle del Tribunal Federal Electoral, que, dice, seguramente será a favor del priista Enrique Peña Nieto.
Basave, quien también tiene en su currículum el haber sido diputado federal, ve a Marcelo Ebrard construyendo una agenda de izquierda; en este punto, afirma, será casi imposible dejar fuera a Andrés Manuel López Obrador, pues después de conseguir más de 15 millones de votos en la reciente elección presidencial, aún es la cara más visible de este sector.
¿Soportaría la izquierda otro episodio como el que tuvo lugar después de la elección de 2006? Agustín Basave lo duda. En caso de que esto se dé, el académico sí alcanza a ver una ruptura entre los grupos internos; menciona que muchos integrantes de la izquierda, incluso los que históricamente han militado en el ala radical de ésta —recuerda entre ellos a Rosalbina Garavito—, reconocen que el accionar tras 2006 no dejó buenos dividendos, por lo que el grupo de los moderados tendría más fuerza.