México

Malova convirtió la esperanza en decepción

Pocos políticos han hecho lo que el gobernador de Sinaloa, Mario López Valdez: representar un cambio y revertir esa imagen

CULIACÁN, SINALOA (17/FEB/2013).- El cuestionamiento golpea tan fuerte como lo hiciera un mazo en la sien.

“Le preguntaría hoy, ante miles de sinaloenses si es o no, compadre de ‘El Mayo Zambada’”, interroga directo Mario López Valdez a Jesús Vizcarra Calderón.

Es junio de 2010 y el hotel Lucerna de Culiacán luce tapizado de colores de campaña: verde, rojo, azul, amarillo y naranja. Es el segundo y último debate en las elecciones de gobernador de Sinaloa.

Según la mayoría de las encuestas, Jesús Vizcarra Calderón, candidato de la coalición “Alianza para ayudar a la gente”, conformada por el PRI, Verde y Nueva Alianza, va a ganar la contienda. Mario López Valdez, candidato de la coalición “El cambio es ahora por Sinaloa”, integrada por el PAN, PRD y Convergencia, está rezagado.

Tal vez por esta condición, el candidato opositor, también conocido como Malova, acorrala con preguntas a Jesús Vizcarra. El abanderado priista parece sentirse seguro de su triunfo e ignora los cuestionamientos de Malova, en su participación se limita a decir que no ha hecho nada fuera de la ley y a calificar a su oponente de ignorante. El debate se transmite por 40 estaciones radiofónicas, dos televisoras y seis páginas de Internet.

Es la oportunidad de Malova para remontar en las encuestas, lo sabe y por eso lo embiste de nuevo.

“No sé cuál sea el temor de no responder por qué, el negar a los amigos, el negar a la familia, el negar a los compadres, el negar a los socios parece ser que ha sido una costumbre”, insiste López Valdez, pero Vizcarra vuelve a ignorar el tema, señala a Malova de incongruente en sus propuestas y afirma que él sí va a poder darle seguridad a los sinaloenses.

Mientras se pelea la gubernatura, Sinaloa pasa por una de sus peores crisis de seguridad: los Beltrán Leyva le declararon la guerra al cártel de Sinaloa, conformado por Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera e Ismael “El Mayo” Zambada. Las ejecuciones arrecian y, con ello, el sadismo de los asesinatos. El crimen le cobra la factura a un gobierno y a una sociedad que durante décadas han sido permisivos con el narcotráfico.

“Se necesita no ser parte de la delincuencia para poderla combatir, y yo les puedo decir con toda franqueza sinaloenses: yo no soy parte de ella”, presume López Valdez durante el debate al que asiste ataviado con un traje oscuro, una camisa blanca y una corbata azul.

En ese momento de confrontación, los sinaloenses no sabían si Vizcarra era compadre de “El Mayo” Zambada; lo que sí tenían claro es que no querían a un político bajo sospecha. Tras el debate, Vizcarra inició una caída libre que lo dejó cinco puntos abajo.

Ese día de la victoria, López Valdez no sólo prometió un Gobierno alejado del narcotráfico, también ofreció seguridad, un mejor sistema penitenciario, honestidad, eficacia y rechazo al nepotismo.

Malova era visto entonces como un político que dominaba los escenarios. Un ex priista exitoso. Tenía una red de ferreterías bajo su acrónimo, fue presidente del municipio norteño de Ahome y había sido calificado como uno de los mejores del país. La esperanza crecía. En la calle, la gente decía que Malova estaba decidido a romper con los vicios y corruptelas del partido de Estado. Todo eso era Malova.

Se le unieron académicos, empresarios y políticos. Formó parte de ese grupo de alianzas ganadoras que impulsaron el PAN y el PRD, y que arrebató al PRI los estados de Puebla y Oaxaca.

Pero esas altas expectativas se diluyeron en sólo dos años de Gobierno. Malova se aferró a convertirse, como dirá más adelante el economista sinaloense Gerardo López Cervantes, en una decepción.

A pesar de que en el segundo debate que lo llevó al triunfo, dijo: “En mi gobierno yo no voy a aceptar nepotismo”, una de sus primeras decisiones fue nombrar secretario de Desarrollo Social a Juan Ernesto Millán Pietsch, hijo del ex gobernador priista, Juan Millán Lizárraga.

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PERFIL

Contador y empresario


Nació en Cubiri de la Loma, Sinaloa, el 18 de enerpo de 1957, es popularmente conocido con el nombre de su cadena de ferreterías, acrónimo de su nombre y apellidos, Malova.

Empresario y político mexicano, fue miembro del PRI, ha sido alcalde de Ahome, de 2002 a 2004, y fungió como senador por Sinaloa de 2006 a 2010. Es gobernador de Sinaloa para 2011-2016.

Es licenciado en Contaduría egresado del Instituto Tecnológico de Los Mochis (ITLM). En 2002 fue electo alcalde de Ahome, cuya cabecera es la ciudad de Los Mochis, para el periodo que culminó en 2004. En 2005 el gobernador Jesús Aguilar Padilla lo nombró secretario de Planeación y Desarrollo del Gobierno del Estado. Fue postulado candidato del PRI a senador por Sinaloa en fórmula con Francisco Labastida Ochoa, obteniendo el triunfo y siendo electos para el periodo de 2006 a 2012.

En el Senado se desempeñó como secretario de las comisiones de Desarrollo Regional y de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca, y como integrante de las de Agricultura y Ganadería y de Recursos Hidráulicos.

El 19 de marzo de 2010 renunció a su militancia en el PRI para buscar ser candidato a la gubernatura de Sinaloa por el PAN, el 23 de marzo solicitó y obtuvo licencia como senador, y el 24 se registró como precandidato del PAN a la gubernatura.

Resultó electo en el proceso constitucional del 4 de julio de 2010.

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