México

Guatemaltecos sobreviven en condiciones infrahumanas

Los campesinos fueron expulsados de su comunidad; un contingente del Ejército y Policía de su país les impiden regresar

PROGRESO, TABASCO (05/SEP/2011).- Luego de 13 días de estar asilados en territorio mexicano en un improvisado campamento al aire libre, tras ser expulsados de su comunidad por el Ejército de su país, los habitantes de la comunidad guatemalteca de Nueva Esperanza, departamento de Petén, “sobreviven en condiciones infrahumanas”, denunciaron defensores de Derechos Humanos.

El presidente del Centro de Derechos Humanos del Usumacinta (CDHU), fray Tomás González Castillo, informó que 316 campesinos guatemaltecos se refugiaron en la zona fronteriza de México el 23 de agosto, luego de haber sido desalojados de la aldea de Nueva Esperanza, municipio de La Libertad, en Petén, donde se establecieron desde hace 10 años.

Durante la Jornada Mundial del Migrante, organizada por el CDHU en el municipio de Tenosique, Tabasco, el también párroco de la iglesia Cristo Resucitado, indicó que desde que los campesinos fueron expulsados de su aldea, donde exigían tierras para sembrar, “ninguna autoridad de Guatemala se ha presentado a dialogar con ellos”.

En cambio, los refugiados han sido visitados por funcionarios mexicanos de los tres niveles de Gobierno, así como de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y del Grupo Beta para ofrecerles ayuda y verificar las condiciones en las que se encuentran.

También representantes del Alto Comisionado de Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR), les ofrecieron apoyo, pero los guatemaltecos manifestaron que lo único que desean es regresar a trabajar a sus tierras y estar en sus viviendas.

“Hemos constatado las infrahumanas condiciones en las que se encuentran sobreviviendo”, indicó la CDHU.

Además, el hambre y la miseria se apoderan de este grupo refugiado, que apenas sobrevive de la caridad de los vecinos de esta comunidad. Perdieron todo su pequeño patrimonio que levantaron durante una década.

Los jefes de las familias se quedaron sin ingresos, pues sus cultivos y animales domésticos y de traspatio quedaron abandonados en el lugar de donde fueron desalojados.

Cercan aldea

En tanto, frente al paupérrimo campamento de los campesinos, en territorio de Guatemala, se mantiene destacado un contingente del Ejército y de la Policía Nacional de ese país para impedirle el retorno a sus tierras.

La aldea desalojada de Nueva Esperanza se localiza a unos 700 metros de la frontera mexicana, lo que facilitó a los refugiados el cruce de la frontera. Según testimonio presentado ante la CDHU el 28 de agosto, los campesinos fueron desalojados con violencia por el Ejército, la Policía Nacional y el Consejo Nacional de Áreas Protegidas, además de que les quemaron sus casas, la escuela y el centro de salud.

El sacerdote González Castillo dijo que la CDHU se solidarizó con “las exigencias de las familias desalojadas y para que el Gobierno de su país escuche y atienda sus justos reclamos de regresar a su tierra y que se les reparen los daños causados”.

El defensor de derechos humanos formuló un llamado a la comunidad nacional e internacional para que haga llegar al Gobierno de Guatemala “el repudio por los actos de desalojo y despojo de forma violenta y por las condiciones en las que se encuentran sobreviviendo esta población”.

Los refugiados guatemaltecos integran unas 90 familias, con un total de 60 niños, 96 mujeres, 100 hombres adultos y 60 ancianos.

FRASE

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Están literalmente a la intemperie, cubriéndose sólo con algunas lonas en chozas provisionales ''

Fray Tomás González Castillo,
presidente del Centro de Derechos Humanos del Usumacinta.

Tamaulipas
Protestan para exigir respeto a los derechos de los indocumentados

NUEVO LAREDO, TAMAULIPAS.- Trabajadores migratorios de El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y México marcharon por las calles de esta ciudad fronteriza de Tamaulipas para exigir, en el Día Mundial del Migrante, respeto a sus derechos y que se les trate como personas en México y en Estados Unidos (EU).

En la caminata de decenas de personas, que se inició en Paseo Colón y Ruiz Cortinez hacia la Catedral del Espíritu Santo, donde el obispo local ofició una misa, el director de la Casa del Migrante, el sacerdote católico Gian Antonio Baggio, describió la situación de los migrantes en su recorrido por México rumbo a Estados Unidos.

“Es un modelo de vida que siempre ha existido, porque hombres y mujeres han sido migrantes por necesidad por la mejoría de la humanidad y de la familia”, dijo Baggio tras calificar de criminales a quienes impiden el derecho al trabajo, y persiguen y maltratan a los migrantes. “Es más criminal decir que los migrantes son criminales”, manifestó el prelado.

De manera paralela, 15 obispos del Estado de Texas y de las entidades fronterizas de México se reunieron en la ciudad de Eagle Pass, para tratar el fenómeno migratorio, sin que se informaran las conclusiones de dicho encuentro.

Entre los tantos deportados está Francisco Zavaleta, de 29 años de edad y originario de Cuernavaca, Morelos, detenido en Miami, Florida, la semana pasada, por una infracción de tránsito. Dijo que vivió en EU 12 años, ejerciendo diferentes oficios ya que sólo estudió hasta el segundo grado de primaria.

“Estuve trabajando en las fábricas, pero actualmente ya era muy difícil porque no quieren saber nada de los mexicanos”.

FICHA TÉCNICA
Las deportaciones


Según el sacerdote católico Gian Antonio Baggio, en 2010 sólo por la frontera de EU y Tamaulipas fueron deportados 70 mil mexicanos por falta de documentos.

En la Casa del Migrante se otorgó atención, orientación y apoyo a tres mil 700 deportados mexicanos, más de la mitad del total de refugiados recibidos en el año. El resto fueron centroamericanos.

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