México
El conflicto entre narcotraficantes dispara violencia en Guerrero
Ante la ola violenta, elementos de Reacción Inmediata fueron desplegados por las calles de Chilpancingo
ACAPULCO.- La guerra de los cárteles del narcotráfico tiene contra la pared a más de la mitad de los 81 municipios de Guerrero. El costo de la lucha desatada aquí por las facciones de los grupos criminales dirigidos por los hermanos Beltrán Leyva, “La Familia”, Ismael “El Mayo” Zambada, Joaquín “El Chapo” Guzmán y los Carrillo Fuentes, fue el repunte de la violencia de “alto impacto” con alrededor de 360 ejecuciones cifra superior a la tercera parte del total de crímenes en la Entidad, según datos de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, la corrupción policial y el narcomenudeo.
Militares, policías, taxistas, ganaderos, campesinos, jefes de células del narcotráfico y hasta sus familiares, se encuentran entre las víctimas de la violencia sin límite empleada por los grupos criminales para apoderarse de las rutas del tráfico de drogas en las regiones de la Costa Grande, Tierra Caliente, la Sierra de Filo Mayor y los municipios que convergen hacia el Centro de la República. Las confrontaciones en esos sitios tienen nombres de responsables: Rogaciano Alba, Mario Pineda, “El MP” o “El Rojo”, Rubén “El Nene” Granados y una lista de apellidos de familias en las que se entrelazan intereses políticos, económicos y criminales en esas zonas.
La detención del comandante de la Policía de Zihuatanejo, Timoteo Mata Cruz, “El Fibras”, y de Luis Antonio Romero de los Santos, “El Chavo”, y 22 policías y sicarios al servicio de los Beltrán Leyva investigados por la matanza y decapitación de ocho militares apenas en diciembre pasado, son el caso más reciente y emblemático de corrupción policial, pero no el único.
Militares, policías, taxistas, ganaderos, campesinos, jefes de células del narcotráfico y hasta sus familiares, se encuentran entre las víctimas de la violencia sin límite empleada por los grupos criminales para apoderarse de las rutas del tráfico de drogas en las regiones de la Costa Grande, Tierra Caliente, la Sierra de Filo Mayor y los municipios que convergen hacia el Centro de la República. Las confrontaciones en esos sitios tienen nombres de responsables: Rogaciano Alba, Mario Pineda, “El MP” o “El Rojo”, Rubén “El Nene” Granados y una lista de apellidos de familias en las que se entrelazan intereses políticos, económicos y criminales en esas zonas.
La detención del comandante de la Policía de Zihuatanejo, Timoteo Mata Cruz, “El Fibras”, y de Luis Antonio Romero de los Santos, “El Chavo”, y 22 policías y sicarios al servicio de los Beltrán Leyva investigados por la matanza y decapitación de ocho militares apenas en diciembre pasado, son el caso más reciente y emblemático de corrupción policial, pero no el único.