México
El caso Mora-'El Americano' sienta un mal precedente
Todo indica que no volverán a poner un pie en prisión; “es un caso cerrado”, dijo el propio procurador
GUADALAJARA, JALISCO (16/MAR/2015).- La liberación la semana pasada de 37 personas que protagonizaron un enfrentamiento en La Ruana, Michoacán, en donde murieron 11 personas el 16 de diciembre, Michoacán, no es un buen precedente legal. Así lo consideran dos expertos consultados por este medio.
El lunes pasado, un magistrado estatal liberó a Hipólito Mora y 26 personas más al considerar que actuaron en legítima defensa en el tiroteo. Sin embargo, un día después hicieron lo mismo con el grupo de Luis Antonio Torres, “El Americano” bajo el mismo argumento.
De acuerdo con el maestro Francisco Jiménez Reynoso, de la división de Estudios Jurídicos de la Universidad de Guadalajara, estos hechos sientan un precedente muy delicado a nivel nacional con esta resolución.
Incluso afirma que una de las posibles consecuencias, es que otros juzgadores se cuelguen de esos criterios para liberar a criminales peligrosos.
El especialista en derecho penal, Marco Antonio Cuevas Contreras, coincide en que la liberación de ambos grupos es ilegal. “Hay muertos, cinco de un lado y seis del otro y no pueden coexistir dos legítimas defensas, tendrían que existir una legítima defensa y una agresión ilegal de otro grupo”.
Sin embargo, reconoció que la liberación pudo ordenarse debido a la falta de pruebas, pues la escena del crimen fue alterada. “La escena del crimen fue prácticamente limpiada: los cadáveres no presentaban ninguna esquirla, ningún proyectil que pudiera relacionarse con un arma de fuego; ninguno de los grupos entregó armas después del hecho, ni se les aseguraron ningunas armas”.
Cuevas Contreras no cree que el caso siente un precedente, aunque reconoce que poco abona a la justicia “porque nos están dejando sin explicación el crimen de 11 personas”.
SABER MÁS
Los motivos de la liberación
En el tiroteo del 16 de diciembre hubo una defensa legítima de un grupo reconocido por las autoridades.
Se tomó en consideración los antecedentes de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, donde se ha dado tratamiento y legítimo reconocimiento a los grupos de autodefensa.
Se analizó y justificó el contexto sociológico en el que ocurrieron los hechos, donde la violencia imperaba y se había acreditado, justificado y permitido la utilización y portación de armas de fuego, previamente registradas por la autoridad.
...y el pueblo se levantó en armas
Antes de ser reconocidos como Fuerza Rural Estatal, los integrantes de la corporación pertenecían a los llamados grupos de autodefensa, que surgieron en febrero de 2013 debido a la falta de respuesta de Gobierno de brindarles seguridad.
Los pobladores de la Tierra Caliente estaban cansados de las extorsiones de los Caballeros Templarios, pero el límite llegó cuando los miembros del cártel se llevaron a las esposas e hijas.
“Al rato te la traigo”, les decían, de acuerdo con el propio Hipólito Mora.
A partir de ahí, hombres como José Manuel Mireles Valverde, Estanislao Beltrán —mejor conocido como “Papá Pitufo”— y el mismo Hipólito Mora emergieron como fundadores de los grupos civiles.
Fueron ellos quienes, en sus respectivas plazas públicas, llamaron a los hombres del pueblo a combatir frente a frente al poderoso cártel.
El PRD, por su parte, señaló al ex asesor del Presidente, el general colombiano Óscar Naranjo, como el promotor de armar a los civiles para que apoyaran a las autoridades, tal y como ocurrió en su país.
Sin embargo, a la larga las autodefensas ayudaron a las propias fuerzas federales a atrapar a decenas de “templarios”, pero tanto pronto y declararon “disuelto” al cártel, las autoridades les pidieron entregar sus armas largas e regularizarse como la nueva Fuerza Rural Estatal.
FRASES
"Más que una resolución apegada a derecho, una resolución judicial… a mí me parece un acuerdo político porque argumentar que fue legítima defensa cuando hay 11 muertos, no lo puedo comprender "
Francisco Jiménez Reynoso, académico de la división de Estudios Jurídicos de la UdeG.
"Hay muertos, cinco de un lado y seis de del otro y no pueden coexistir dos legítimas defensas, tendrían que existir una legítima defensa y una agresión ilegal de otro grupo "
Marco Antonio Cuevas Contreras, abogado especializado en derecho penal.
Hay 11 muertos y ningún culpable
El 16 de diciembre murieron 11 personas, y aunque se sabe quiénes dispararon, no hay culpables.
“Es un caso cerrado”, respondió el procurador michoacano José Godoy Castro la noche del miércoles pasado, y agregó que no impugnaría el fallo del séptimo magistrado, quien ordenó la libertad de los 37 detenidos por la balacera porque todos actuaron en defensa propia.
El enfrentamiento fue protagonizado por elementos de la misma corporación: la Fuerza Rural Estatal, antes autodefensas.
Por un lado Hipólito Mora y su grupo, y por otro Luis Antonio Torres, alias “Simón el Americano”.
Ese día, alrededor de las seis de la tarde, Mora atendió una llamada de W Radio y se le oía consternado: “Estoy muy mal, acabo de perder a un hijo, aquí nos atacó ‘El Americano’ con toda su gente, ya se fue la Gendarmería, nos dejaron solos, hay como seis muertos de nosotros y de ellos también hay algunos”.
Mora agregó —antes de cortar la llamada casi repentinamente— que había advertido a las autoridades de las amenazas de Torres.
“Culpo a Alfredo Castillo, él sabía todo, muchas veces le supliqué que nos apoyara y no hizo caso y aquí están las consecuencias”.
El aludido era el comisionado para la Seguridad de Michoacán, un hombre de todas las confianzas del Presidente Enrique Peña Nieto, quien fue enviado para apagar el fuego en la Tierra Caliente, pero que no pudo con el paquete y fue removido poco antes de que cumpliera un año en el cargo.
El propio Castillo minimizó la balacera del 16 de diciembre al decir que el pleito entre Mora y Torres era personal. “Estamos ante una rivalidad histórica entre Hipólito Mora y ‘el Americano’ y serán las investigaciones las que determinen a los responsables”, dijo dos días después del enfrentamiento, cuando ambos grupos ya velaban a sus deudos.
El comisionado les pidió a ambos grupos entregarse el 26 de diciembre, o de lo contrario, las fuerzas federales los buscarían. El ultimátum fue acatado hasta el día 28, cuando Hipólito Mora y 26 de sus hombres se entregaron a la autoridad. Tres días después hizo lo propio “Simón el Americano”, que sólo se hizo acompañar de nueve miembros de su grupo pese a la autoridad pedía a 25.
Primero atacó el hijo de Hipólito
Con el transcurso de los días, el entonces comisionado para la Seguridad en Michoacán, Alfredo Castillo reveló que de acuerdo a las indagatorias, las 11 víctimas dieron positivo en la prueba de rodizonato de sodio, es decir, todos habían disparado sus armas.
El funcionario hizo otra revelación: Fue Manuel Mora, hijo de Hipólito, el primero que disparó y por lo tanto el que inició el
enfrentamiento. “Él (Manuel Mora) hiere de muerte, si no es que mata, a una persona que se conoce como ‘El Gringo’. Él repele la agresión y le dispara al hijo de Hipólito; podemos decir que entre ellos se matan”.
También contó que de acuerdo a más de 100 testimonios recabados, el origen de la balacera fue que el 15 de diciembre, Hipólito Mora y su gente no dejaron pasar al Americano y a sus hombres al pueblo.
“Pues mañana vengo y mañana van a ver que sí voy a pasar”, amenazó Luis Antonio Torres. Y cumplió, pues un día después llegaron armados hasta los dientes.
“Buenavista era el único lugar donde se tenían dos liderazgos visibles… El liderazgo de ‘El Americano’ es más de base social y el liderazgo de Hipólito es más mediático’”, resumió Castillo.
El lunes pasado, un magistrado estatal liberó a Hipólito Mora y 26 personas más al considerar que actuaron en legítima defensa en el tiroteo. Sin embargo, un día después hicieron lo mismo con el grupo de Luis Antonio Torres, “El Americano” bajo el mismo argumento.
De acuerdo con el maestro Francisco Jiménez Reynoso, de la división de Estudios Jurídicos de la Universidad de Guadalajara, estos hechos sientan un precedente muy delicado a nivel nacional con esta resolución.
Incluso afirma que una de las posibles consecuencias, es que otros juzgadores se cuelguen de esos criterios para liberar a criminales peligrosos.
El especialista en derecho penal, Marco Antonio Cuevas Contreras, coincide en que la liberación de ambos grupos es ilegal. “Hay muertos, cinco de un lado y seis del otro y no pueden coexistir dos legítimas defensas, tendrían que existir una legítima defensa y una agresión ilegal de otro grupo”.
Sin embargo, reconoció que la liberación pudo ordenarse debido a la falta de pruebas, pues la escena del crimen fue alterada. “La escena del crimen fue prácticamente limpiada: los cadáveres no presentaban ninguna esquirla, ningún proyectil que pudiera relacionarse con un arma de fuego; ninguno de los grupos entregó armas después del hecho, ni se les aseguraron ningunas armas”.
Cuevas Contreras no cree que el caso siente un precedente, aunque reconoce que poco abona a la justicia “porque nos están dejando sin explicación el crimen de 11 personas”.
SABER MÁS
Los motivos de la liberación
En el tiroteo del 16 de diciembre hubo una defensa legítima de un grupo reconocido por las autoridades.
Se tomó en consideración los antecedentes de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, donde se ha dado tratamiento y legítimo reconocimiento a los grupos de autodefensa.
Se analizó y justificó el contexto sociológico en el que ocurrieron los hechos, donde la violencia imperaba y se había acreditado, justificado y permitido la utilización y portación de armas de fuego, previamente registradas por la autoridad.
...y el pueblo se levantó en armas
Antes de ser reconocidos como Fuerza Rural Estatal, los integrantes de la corporación pertenecían a los llamados grupos de autodefensa, que surgieron en febrero de 2013 debido a la falta de respuesta de Gobierno de brindarles seguridad.
Los pobladores de la Tierra Caliente estaban cansados de las extorsiones de los Caballeros Templarios, pero el límite llegó cuando los miembros del cártel se llevaron a las esposas e hijas.
“Al rato te la traigo”, les decían, de acuerdo con el propio Hipólito Mora.
A partir de ahí, hombres como José Manuel Mireles Valverde, Estanislao Beltrán —mejor conocido como “Papá Pitufo”— y el mismo Hipólito Mora emergieron como fundadores de los grupos civiles.
Fueron ellos quienes, en sus respectivas plazas públicas, llamaron a los hombres del pueblo a combatir frente a frente al poderoso cártel.
El PRD, por su parte, señaló al ex asesor del Presidente, el general colombiano Óscar Naranjo, como el promotor de armar a los civiles para que apoyaran a las autoridades, tal y como ocurrió en su país.
Sin embargo, a la larga las autodefensas ayudaron a las propias fuerzas federales a atrapar a decenas de “templarios”, pero tanto pronto y declararon “disuelto” al cártel, las autoridades les pidieron entregar sus armas largas e regularizarse como la nueva Fuerza Rural Estatal.
FRASES
"Más que una resolución apegada a derecho, una resolución judicial… a mí me parece un acuerdo político porque argumentar que fue legítima defensa cuando hay 11 muertos, no lo puedo comprender "
Francisco Jiménez Reynoso, académico de la división de Estudios Jurídicos de la UdeG.
"Hay muertos, cinco de un lado y seis de del otro y no pueden coexistir dos legítimas defensas, tendrían que existir una legítima defensa y una agresión ilegal de otro grupo "
Marco Antonio Cuevas Contreras, abogado especializado en derecho penal.
Hay 11 muertos y ningún culpable
El 16 de diciembre murieron 11 personas, y aunque se sabe quiénes dispararon, no hay culpables.
“Es un caso cerrado”, respondió el procurador michoacano José Godoy Castro la noche del miércoles pasado, y agregó que no impugnaría el fallo del séptimo magistrado, quien ordenó la libertad de los 37 detenidos por la balacera porque todos actuaron en defensa propia.
El enfrentamiento fue protagonizado por elementos de la misma corporación: la Fuerza Rural Estatal, antes autodefensas.
Por un lado Hipólito Mora y su grupo, y por otro Luis Antonio Torres, alias “Simón el Americano”.
Ese día, alrededor de las seis de la tarde, Mora atendió una llamada de W Radio y se le oía consternado: “Estoy muy mal, acabo de perder a un hijo, aquí nos atacó ‘El Americano’ con toda su gente, ya se fue la Gendarmería, nos dejaron solos, hay como seis muertos de nosotros y de ellos también hay algunos”.
Mora agregó —antes de cortar la llamada casi repentinamente— que había advertido a las autoridades de las amenazas de Torres.
“Culpo a Alfredo Castillo, él sabía todo, muchas veces le supliqué que nos apoyara y no hizo caso y aquí están las consecuencias”.
El aludido era el comisionado para la Seguridad de Michoacán, un hombre de todas las confianzas del Presidente Enrique Peña Nieto, quien fue enviado para apagar el fuego en la Tierra Caliente, pero que no pudo con el paquete y fue removido poco antes de que cumpliera un año en el cargo.
El propio Castillo minimizó la balacera del 16 de diciembre al decir que el pleito entre Mora y Torres era personal. “Estamos ante una rivalidad histórica entre Hipólito Mora y ‘el Americano’ y serán las investigaciones las que determinen a los responsables”, dijo dos días después del enfrentamiento, cuando ambos grupos ya velaban a sus deudos.
El comisionado les pidió a ambos grupos entregarse el 26 de diciembre, o de lo contrario, las fuerzas federales los buscarían. El ultimátum fue acatado hasta el día 28, cuando Hipólito Mora y 26 de sus hombres se entregaron a la autoridad. Tres días después hizo lo propio “Simón el Americano”, que sólo se hizo acompañar de nueve miembros de su grupo pese a la autoridad pedía a 25.
Primero atacó el hijo de Hipólito
Con el transcurso de los días, el entonces comisionado para la Seguridad en Michoacán, Alfredo Castillo reveló que de acuerdo a las indagatorias, las 11 víctimas dieron positivo en la prueba de rodizonato de sodio, es decir, todos habían disparado sus armas.
El funcionario hizo otra revelación: Fue Manuel Mora, hijo de Hipólito, el primero que disparó y por lo tanto el que inició el
enfrentamiento. “Él (Manuel Mora) hiere de muerte, si no es que mata, a una persona que se conoce como ‘El Gringo’. Él repele la agresión y le dispara al hijo de Hipólito; podemos decir que entre ellos se matan”.
También contó que de acuerdo a más de 100 testimonios recabados, el origen de la balacera fue que el 15 de diciembre, Hipólito Mora y su gente no dejaron pasar al Americano y a sus hombres al pueblo.
“Pues mañana vengo y mañana van a ver que sí voy a pasar”, amenazó Luis Antonio Torres. Y cumplió, pues un día después llegaron armados hasta los dientes.
“Buenavista era el único lugar donde se tenían dos liderazgos visibles… El liderazgo de ‘El Americano’ es más de base social y el liderazgo de Hipólito es más mediático’”, resumió Castillo.