México

Despiden a comandantes asesinados en Xochimilco

El nombre de cada uno de ellos en la lista de asistencia se repitió tres veces, y se contestó con un enérgico ''¡presente!''

CIUDAD DE MÉXICO.- Entre llanto y aplausos fueron despedidos hoy bajo un cielo nublado, los comandantes del Grupo Especial de Reacción e Intervención (GERI) de la Policía Judicial, que murieron la víspera en un fallido operativo antisecuestro en calles de Xochimilco.  

Durante hora y media, jefes, compañeros, y familiares de los comandantes caídos, Carlos Julio Rincón Juárez y José Antonio Moreno Sánchez, se reunieron por última vez con ellos para darles una emotiva despedida, a la que se sumaron medios de comunicación y curiosos.  

El nombre de cada uno de ellos en la lista de asistencia se repitió tres veces, y se contestó con un enérgico "presente!" por los miembros del GERI, a lo que siguieron tres disparos de salva y el "toque del silencio" de los integrantes de la banda de guerra de la Policía Auxiliar.  

Luego vinieron los discursos de rigor de las autoridades, que  poco o nada fueron escuchados por los familiares de los uniformados caídos y por decenas de sus compañeros policías que fueron vencidos por las lágrimas.  

El sentimiento alcanzó incluso al presidente de la Fundación México SOS, Alejandro Martí, quien con el rostro enrojecido se fundió en un abrazo con los familiares del comandante Rincón Juárez durante varios minutos.  

Finalmente, las lágrimas y sollozos se vieron interrumpidos por un caluroso aplauso que despidió los cuerpos de los comandantes Rincón Juárez, el cual fue trasladado a la funeraria García López donde será cremado, y el de Moreno Sánchez, que fue llevado al  panteón 20 de Noviembre, en el centro de Tlalpan, para ser sepultado.  

Al término del homenaje, el hermano de Carlos Julio, y también elemento del GERI, Armando Rincón Juárez, destacó el sentimiento de cumplimiento del deber que existe en los integrantes de este grupo élite de la policía judicial, quienes están conscientes en todo momento del riesgo que enfrentan.  

"Al funeral de mi hermano llegaron gentes (sic) de muy diversas partes de la ciudad, de distintas colonias y eso da muestra de que el grupo GERI se ha ganado el respeto de la gente, nosotros estamos en el ojo del huracán pero tenemos el deber moral de afrontar el peligro" indicó.  

Reveló que su hermano estaba orgulloso del trabajo que desempeñaba, e incluso indicó que su deseo era que el día en que muriera lo hiciera uniformado y cumpliendo con su deber.  

"Sentimos un dolor muy grande, pero somos profesionales, me duele como hermano pero yo ahorita regreso a trabajar, tengo un operativo pendiente" concluyó.  

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