México
Consideran prioritaria una modernización administrativa en el IFE
Jacobo Molina aseguró que el personal del IFE ha demostrado que además de tener un conocimiento del entorno político-electoral ha desarrollado capacidades técnicas para manejar los programas y recursos a su cargo.
MÉXICO.- En la agenda estratégica del
IFE la modernización administrativa debe ser una prioridad, advirtió el secretario ejecutivo,
Edmundo Jacobo Molina, quien sostuvo que el instituto está obligado a orientar su capital humano para cumplir con su misión y fines.
En ese sentido, el funcionario manifestó que la reforma al Estatuto del Servicio Profesional Electoral que está en marcha constituye una oportunidad de transformación de la arquitectura institucional desde su activo más valioso que es el talento humano.
Jacobo Molina aseguró que el personal del Instituto Federal Electoral (IFE) ha demostrado que además de tener un conocimiento amplio del entorno político-electoral ha desarrollado capacidades técnicas que le permiten manejar eficazmente los programas y recursos a su cargo.
También como asimilar y diseminar valores que los comprometen con la ciudadanía, a través del cumplimiento de los fines institucionales.
"Su capacidad probada, experiencia acumulada, valores y ética en el servicio público son hoy un capital invaluable del IFE. Este gran capital debe fortalecerse con el propósito de hacer frente a los nuevos desafíos institucionales", acotó.
El secretario ejecutivo del IFE afirmó que existe la oportunidad para redefinir el perfil ideal del funcionario electoral, pues además de las tareas ordinarias de organización comicial es evidente la necesidad de desarrollar nuevos talentos y competencias que permitan al IFE alinear su política estratégica con el talento humano.
"No debe perderse de vista que las exigencias institucionales han insertado la autoridad electoral en un debate sobre el tipo de funcionario que se requiere, para desempeñar de manera sobresaliente las funciones que tiene encomendadas", indicó.
Además consideró que la confianza y credibilidad en el árbitro electoral deben fortalecerse desde abajo, con el reconocimiento a quienes han contribuido con su esfuerzo y experiencia a la trascendental tarea de la organización comicial.
Es decir, en casi 18 años de vida institucional, cinco reformas electorales transitadas y seis procesos electorales federales organizados, se debe reconocer a los miembros del Servicio Profesional Electoral y al personal administrativo del IFE, destacó.
En ese sentido, el funcionario manifestó que la reforma al Estatuto del Servicio Profesional Electoral que está en marcha constituye una oportunidad de transformación de la arquitectura institucional desde su activo más valioso que es el talento humano.
Jacobo Molina aseguró que el personal del Instituto Federal Electoral (IFE) ha demostrado que además de tener un conocimiento amplio del entorno político-electoral ha desarrollado capacidades técnicas que le permiten manejar eficazmente los programas y recursos a su cargo.
También como asimilar y diseminar valores que los comprometen con la ciudadanía, a través del cumplimiento de los fines institucionales.
"Su capacidad probada, experiencia acumulada, valores y ética en el servicio público son hoy un capital invaluable del IFE. Este gran capital debe fortalecerse con el propósito de hacer frente a los nuevos desafíos institucionales", acotó.
El secretario ejecutivo del IFE afirmó que existe la oportunidad para redefinir el perfil ideal del funcionario electoral, pues además de las tareas ordinarias de organización comicial es evidente la necesidad de desarrollar nuevos talentos y competencias que permitan al IFE alinear su política estratégica con el talento humano.
"No debe perderse de vista que las exigencias institucionales han insertado la autoridad electoral en un debate sobre el tipo de funcionario que se requiere, para desempeñar de manera sobresaliente las funciones que tiene encomendadas", indicó.
Además consideró que la confianza y credibilidad en el árbitro electoral deben fortalecerse desde abajo, con el reconocimiento a quienes han contribuido con su esfuerzo y experiencia a la trascendental tarea de la organización comicial.
Es decir, en casi 18 años de vida institucional, cinco reformas electorales transitadas y seis procesos electorales federales organizados, se debe reconocer a los miembros del Servicio Profesional Electoral y al personal administrativo del IFE, destacó.