México
Colegios gastronómicos combaten el exceso de peso
En consonancia con los esfuerzos oficiales, escuelas privadas impulsan en Guadalajara programas para promover la concientización del público en general
GUADALAJARA, JALISCO (14/MAR/2011).- El problema se ha hecho carne. Las estadísticas internacionales ubican a la población de México entre las más obesas del mundo. Muchas han sido las respuestas legales que las autoridades sanitarias dan al problema. La que más resalta, merced a la modificación parcial a la Ley General de Salud, es el control que el Estado intenta imponer a la venta de comida chatarra en las escuelas. Sin embargo, el problema de la obesidad es multifacético y multisectorial.
Una de la perspectiva del problema del México obeso, son las soluciones que pueden ofrecer a futuro quienes hoy se preparan para vivir, precisamente, de la comida.
Desde esta lógica, de los chefs hoy en formación dependerá en gran medida el contenido nutricional de los alimentos en un futuro cercano, ¿qué hacen hoy en Guadalajara las escuelas gastronómicas para combatir el flagelo?
La Escuela Culinaria Internacional (ECI) parece tener claras las acciones a tomar.
Eduardo Pérez Villegas, encargado de la Coordinación de Asuntos Estudiantiles, resalta en primer lugar el programa educativo, en el cual se pone el énfasis en el contenido de materias como nutrición y comida vegetariana.
Con la intención de ser una institución socialmente responsable, Pérez Villegas menciona que en colaboración con la Secretaría de Salud, en la escuela se imparten conferencias para concientizar tanto al personal interno, como a los alumnos y sus familiares del grave problema de salud pública. Además, destaca que a más tardar en junio impulsarán dichos eventos para el público en general.
Cabe recordar que México tiene el primer lugar en obesidad infantil y el segundo en obesidad adulta (por debajo de Estados Unidos), por lo que el año pasado el Gobierno lanzó el Acuerdo Nacional para la Seguridad Alimentaria.
Es más. El 25 de febrero, durante la clausura de la Reunión de Alto Nivel contra Enfermedades Crónicas no Transmisibles y Obesidad, el Presidente Felipe Calderón precisó que la obesidad y el sobrepeso cuestan al país 42 mil 416 millones de pesos al año, y que por su tendencia a crecer ponen en riesgo la sustentabilidad de cualquier sistema social de salud.
En cuanto el control interno en la ECI, Pérez apunta que los expertos en nutrición tienen la consigna de diseñar platillos con un valor nutritivo aceptable, tanto para la cafetería como para el restaurant que forma parte de la escuela.
El coordinador de Asuntos Estudiantiles acepta que este tipo de acciones se han comenzado a tomar a partir de que la preocupación sobre la obesidad ha ocupado una mayor importancia en la agenda nacional.
El Colegio Gastronómico Internacional (CGI) también dice estar interesado en cooperar a la solución del problema de salud pública. Hasta el momento se han enfocado a controlar el peso de sus alumnos, puesto que anteriormente observaron que éstos egresaban con algunos kilos más de los que llegaban a la escuela el primer día de clase.
De acuerdo con la licenciada Daniela Águeda, directora de comunicación social del plantel, la institución también busca incentivar a sus alumnos para la creación de platillos saludables.
Los mejores estudiantes reciben la oportunidad de crear recetas, las cuales son publicadas en la página de internet de la institución educativa.
Antes de hacerlos públicos, un grupo de nutriólogos y chefs profesionales supervisan que las recetas cuenten con un estándar saludable.
LAS CIFRAS DE LA SALUD SOCIAL
Una fortuna en prevención
338 mil 240 millones es el presupuesto del IMSS para este año.
112 mil 548 millones es el presupuesto destinado al ISSSTE.
42 mil 416 millones es lo que gasta el Gobierno en atender la obesidad, lo que representa 12.5% del presupuesto total del IMSS y 37.6% de la partida del ISSSTE.
Fuente: Secretaría de Salud.
Especialista de la UdeG
Consumir más vegetales mejora calidad nutricional
Leyna Priscila López Torres, jefa del Laboratorio de Gestión de Servicios de Alimentos del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad de Guadalajara, señala que la Cuaresma no necesariamente tiene que ser la única fecha del año que debe variarse la comida y buscar fuentes alternativas de proteína que no sean de animal.
López Torres añadió que hay grupos de alimentos como las leguminosas (frijol, garbanzo, lenteja, habas) que son una fuente importante de nutrición.
La especialista agrega que al combinar las leguminosa con cereales (maíz, trigo, arroz) o tubérculos (papa, camote, zanahorias) “mejoramos la calidad de la proteína y podemos nutrirnos perfectamente”.
“Un taco de frijoles, por ejemplo, son una buena posibilidad de alimentarnos, los mismos frijoles con elote que comemos con frecuencia son también una fuente importante de proteína, lo mismo que las papas con habas, el ceviche de soya, etcétera”.
Leyna Priscila manifestó que la Cuaresma es una vez al año, “pero podemos consumir estos productos todo el año, incluso el mismo pescado, que podríamos incluirlo en nuestra dieta dos veces a la semana”.
La especialista agregó que por lo regular el problema de una mala alimentación es el abuso sobre todo de la carne de animal, ya que se recomienda que sea consumido al día sólo un trozo del tamaño de la palma de la mano, “pero por ejemplo, con la carne que contiene una sola torta ahogada, se come mucho más de lo recomendado”.
Leyna Priscila comentó que otra buena opción es el consumo de quesos o de requesón, sobre todo si están en su estado más natural posible. También puntualizó que la clave es variar la alimentación.
“Estos alimentos que recomendamos, además de sus ventajas económicas, buscan ser una mejor alternativa para consumirlas, sobre todo en preferencia de alimentos industrializados, además contamos con mucha fruta de temporada, y esa es otra opción”.
Una de la perspectiva del problema del México obeso, son las soluciones que pueden ofrecer a futuro quienes hoy se preparan para vivir, precisamente, de la comida.
Desde esta lógica, de los chefs hoy en formación dependerá en gran medida el contenido nutricional de los alimentos en un futuro cercano, ¿qué hacen hoy en Guadalajara las escuelas gastronómicas para combatir el flagelo?
La Escuela Culinaria Internacional (ECI) parece tener claras las acciones a tomar.
Eduardo Pérez Villegas, encargado de la Coordinación de Asuntos Estudiantiles, resalta en primer lugar el programa educativo, en el cual se pone el énfasis en el contenido de materias como nutrición y comida vegetariana.
Con la intención de ser una institución socialmente responsable, Pérez Villegas menciona que en colaboración con la Secretaría de Salud, en la escuela se imparten conferencias para concientizar tanto al personal interno, como a los alumnos y sus familiares del grave problema de salud pública. Además, destaca que a más tardar en junio impulsarán dichos eventos para el público en general.
Cabe recordar que México tiene el primer lugar en obesidad infantil y el segundo en obesidad adulta (por debajo de Estados Unidos), por lo que el año pasado el Gobierno lanzó el Acuerdo Nacional para la Seguridad Alimentaria.
Es más. El 25 de febrero, durante la clausura de la Reunión de Alto Nivel contra Enfermedades Crónicas no Transmisibles y Obesidad, el Presidente Felipe Calderón precisó que la obesidad y el sobrepeso cuestan al país 42 mil 416 millones de pesos al año, y que por su tendencia a crecer ponen en riesgo la sustentabilidad de cualquier sistema social de salud.
En cuanto el control interno en la ECI, Pérez apunta que los expertos en nutrición tienen la consigna de diseñar platillos con un valor nutritivo aceptable, tanto para la cafetería como para el restaurant que forma parte de la escuela.
El coordinador de Asuntos Estudiantiles acepta que este tipo de acciones se han comenzado a tomar a partir de que la preocupación sobre la obesidad ha ocupado una mayor importancia en la agenda nacional.
El Colegio Gastronómico Internacional (CGI) también dice estar interesado en cooperar a la solución del problema de salud pública. Hasta el momento se han enfocado a controlar el peso de sus alumnos, puesto que anteriormente observaron que éstos egresaban con algunos kilos más de los que llegaban a la escuela el primer día de clase.
De acuerdo con la licenciada Daniela Águeda, directora de comunicación social del plantel, la institución también busca incentivar a sus alumnos para la creación de platillos saludables.
Los mejores estudiantes reciben la oportunidad de crear recetas, las cuales son publicadas en la página de internet de la institución educativa.
Antes de hacerlos públicos, un grupo de nutriólogos y chefs profesionales supervisan que las recetas cuenten con un estándar saludable.
LAS CIFRAS DE LA SALUD SOCIAL
Una fortuna en prevención
338 mil 240 millones es el presupuesto del IMSS para este año.
112 mil 548 millones es el presupuesto destinado al ISSSTE.
42 mil 416 millones es lo que gasta el Gobierno en atender la obesidad, lo que representa 12.5% del presupuesto total del IMSS y 37.6% de la partida del ISSSTE.
Fuente: Secretaría de Salud.
Especialista de la UdeG
Consumir más vegetales mejora calidad nutricional
Leyna Priscila López Torres, jefa del Laboratorio de Gestión de Servicios de Alimentos del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad de Guadalajara, señala que la Cuaresma no necesariamente tiene que ser la única fecha del año que debe variarse la comida y buscar fuentes alternativas de proteína que no sean de animal.
López Torres añadió que hay grupos de alimentos como las leguminosas (frijol, garbanzo, lenteja, habas) que son una fuente importante de nutrición.
La especialista agrega que al combinar las leguminosa con cereales (maíz, trigo, arroz) o tubérculos (papa, camote, zanahorias) “mejoramos la calidad de la proteína y podemos nutrirnos perfectamente”.
“Un taco de frijoles, por ejemplo, son una buena posibilidad de alimentarnos, los mismos frijoles con elote que comemos con frecuencia son también una fuente importante de proteína, lo mismo que las papas con habas, el ceviche de soya, etcétera”.
Leyna Priscila manifestó que la Cuaresma es una vez al año, “pero podemos consumir estos productos todo el año, incluso el mismo pescado, que podríamos incluirlo en nuestra dieta dos veces a la semana”.
La especialista agregó que por lo regular el problema de una mala alimentación es el abuso sobre todo de la carne de animal, ya que se recomienda que sea consumido al día sólo un trozo del tamaño de la palma de la mano, “pero por ejemplo, con la carne que contiene una sola torta ahogada, se come mucho más de lo recomendado”.
Leyna Priscila comentó que otra buena opción es el consumo de quesos o de requesón, sobre todo si están en su estado más natural posible. También puntualizó que la clave es variar la alimentación.
“Estos alimentos que recomendamos, además de sus ventajas económicas, buscan ser una mejor alternativa para consumirlas, sobre todo en preferencia de alimentos industrializados, además contamos con mucha fruta de temporada, y esa es otra opción”.