México
Aumento presupuestario no abate problemas en cárceles
Estudio del CESOP presentado en San Lázaro crítica señala que las reformas de justicia no reducen la delincuencia
CIUDAD DE MÉXICO (27/FEB/2011).- A pesar de que en los últimos 10 años el presupuesto para las cárceles en México creció mil por ciento, estos recursos no han servido para abatir la corrupción y la falta de sentencias y de programas de reinserción social que eviten que los delincuentes menores aprendan de los hampones de alto riesgo.
El Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP) de la Cámara de Diputados presentó a los legisladores una radiografía sobre el sistema de justicia penal en México, en el que se revela que más de 40% de los reos no tiene una sentencia, que hay estados con cárceles con más del ciento por ciento de sobrepoblación, y que hoy por hoy, es mucho más cara la manutención de los reos acusados por robos menores a cinco mil pesos, que la de los encarcelados por delitos graves.
“El sistema penitenciario evidencia su incapacidad para contribuir a la reinserción social de quienes cometieron algún delito (...) es un sistema persecutorio y no reparador del daño”, apunta el documento.
El estudio incluye una crítica sobre las reformas de justicia de 2005 a la fecha, las cuales no han demostrado que a más reclusión, se contribuya a reintegrar a los acusados a la sociedad, o a disminuir la delincuencia.
“Por el contrario, existen múltiples evidencias que ilustran que las cárceles castigan más a los pobres y delincuentes menores; que en el interior de los penales existe gran corrupción, y que predominan condiciones de saturación y hacinamiento en la gran mayoría de ellos.
“Estos fenómenos provocan prácticas delictivas entre los internos, autogobiernos, planeación y ejecución de hechos delictivos desde el interior de los penales”, detalla el estudio.
El Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP) de la Cámara de Diputados presentó a los legisladores una radiografía sobre el sistema de justicia penal en México, en el que se revela que más de 40% de los reos no tiene una sentencia, que hay estados con cárceles con más del ciento por ciento de sobrepoblación, y que hoy por hoy, es mucho más cara la manutención de los reos acusados por robos menores a cinco mil pesos, que la de los encarcelados por delitos graves.
“El sistema penitenciario evidencia su incapacidad para contribuir a la reinserción social de quienes cometieron algún delito (...) es un sistema persecutorio y no reparador del daño”, apunta el documento.
El estudio incluye una crítica sobre las reformas de justicia de 2005 a la fecha, las cuales no han demostrado que a más reclusión, se contribuya a reintegrar a los acusados a la sociedad, o a disminuir la delincuencia.
“Por el contrario, existen múltiples evidencias que ilustran que las cárceles castigan más a los pobres y delincuentes menores; que en el interior de los penales existe gran corrupción, y que predominan condiciones de saturación y hacinamiento en la gran mayoría de ellos.
“Estos fenómenos provocan prácticas delictivas entre los internos, autogobiernos, planeación y ejecución de hechos delictivos desde el interior de los penales”, detalla el estudio.