Jalisco
Otitis serosa afecta hasta 80 por ciento de menores de 12 años
Las consecuencias repercuten en la audición y en el rendimiento escolar
GUADALAJARA, JALISCO (03/MAR/2011).- Hasta 80 por ciento de menores de 12 años desarrollan otitis serosa, especialmente si padecen asma o alergias, informaron especialistas en otorrinolaringología del Hospital General de Zona del
IMSS en Jalisco.
Se trata de una afección caracterizada por la acumulación de moco en el canal auditivo y, aunque los niños con problemas crónicos como los arriba señalados son más propensos a desarrollarla, esta afección suele también aparecer tras un cuadro catarral simple.
Al mencionar que el dolor, que puede ir de leve a intenso, es la principal manifestación de esta enfermedad, los médicos señalaron que tanto virus como bacterias pueden desencadenarla.
Agregaron que la acumulación de mucosidad en el oído, concretamente en la estructura conocida como Trompa de Eustaquio, puede traer consigo baja en la audición y, con ello retrasar el habla o bien, si ya son estudiantes, disminuir su rendimiento escolar.
Indicaron que la frecuencia de otitis serosa aumenta en niños que conviven con fumadores y precisaron que, al ser el dolor el síntoma más evidente, en el caso de los lactantes, éstos lo manifiestan con irritabilidad y llanto continuo, mientras que en niños más grandes, además del dolor, dicen que su audición "está como tapada".
Los médicos añadieron que la otitis serosa generalmente es unilateral, es decir, que afecta solamente un oído y destacaron que otro síntoma de esta afección, es la fiebre elevada, de hasta 40 grados, que se presenta hasta en la mitad de los pacientes, especialmente en los bebés.
Afirmaron que la lactancia materna, debido al paso de anticuerpos de la madre al niño a través de la leche, constituye un factor protector contra la otitis serosa y otras infecciones, cuyo tratamiento generalmente es a través de la prescripción de antibióticos.
Sin embargo, advirtieron que existen casos tan severos que van a requerir de una intervención quirúrgica para drenar el material seroso estancado en el oído.
Lo importante es que los padres de familia estén atentos ante los síntomas descritos y lleven al niño a recibir atención profesional por parte del otorrinolaringólogo.
Se trata de una afección caracterizada por la acumulación de moco en el canal auditivo y, aunque los niños con problemas crónicos como los arriba señalados son más propensos a desarrollarla, esta afección suele también aparecer tras un cuadro catarral simple.
Al mencionar que el dolor, que puede ir de leve a intenso, es la principal manifestación de esta enfermedad, los médicos señalaron que tanto virus como bacterias pueden desencadenarla.
Agregaron que la acumulación de mucosidad en el oído, concretamente en la estructura conocida como Trompa de Eustaquio, puede traer consigo baja en la audición y, con ello retrasar el habla o bien, si ya son estudiantes, disminuir su rendimiento escolar.
Indicaron que la frecuencia de otitis serosa aumenta en niños que conviven con fumadores y precisaron que, al ser el dolor el síntoma más evidente, en el caso de los lactantes, éstos lo manifiestan con irritabilidad y llanto continuo, mientras que en niños más grandes, además del dolor, dicen que su audición "está como tapada".
Los médicos añadieron que la otitis serosa generalmente es unilateral, es decir, que afecta solamente un oído y destacaron que otro síntoma de esta afección, es la fiebre elevada, de hasta 40 grados, que se presenta hasta en la mitad de los pacientes, especialmente en los bebés.
Afirmaron que la lactancia materna, debido al paso de anticuerpos de la madre al niño a través de la leche, constituye un factor protector contra la otitis serosa y otras infecciones, cuyo tratamiento generalmente es a través de la prescripción de antibióticos.
Sin embargo, advirtieron que existen casos tan severos que van a requerir de una intervención quirúrgica para drenar el material seroso estancado en el oído.
Lo importante es que los padres de familia estén atentos ante los síntomas descritos y lleven al niño a recibir atención profesional por parte del otorrinolaringólogo.