Jalisco
La SEJ investiga muerte de niño por presunto bullying
La dependencia trabaja a fondo en el caso para atender a la comunidad educativa y, en su caso, deslindar responsabilidades
GUADALAJARA, JALISCO (13/MAR/2013).- La Secretaría de Educación Jalisco (SEJ) dio a conocer que lamenta, investiga y atiende los hechos que propiciaron la muerte de un alumno de siete años de edad, quien estudiaba en la Escuela "Valentín Gómez Farías", turno vespertino del municipio Unión de San Antonio.
Anunció que la dependencia continúa investigando a fondo para atender a la comunidad educativa y, en su caso, deslindar responsabilidades.
Mediante un comunicado de prensa informó que desde el pasado jueves 7 de marzo, fecha en que se la Delegación Regional de Servicios Educativos (DRSE) Altos Norte tuvo la primera información sobre el caso, la Secretaría de Educación "comenzó aplicando los protocolos marcados para atender este tipo de situaciones para buscar dar atención a las familias involucradas, así como a toda la comunidad educativa por el duelo que vive en estos momentos".
De acuerdo con información recabada por la DRSE y el Equipo Interdisciplinario de Intervención Psicopedagógica (EIIP), el 19 de febrero fue el último día en que el niño presuntamente agredido asistió a clases; los directivos del centro escolar señalaron que no se recibió aviso de que hubiera alguna agresión ni el motivo por el que no asistió a la escuela durante varios días.
Según el reporte del EIIP, el último día que el estudiante asistió a clases, ningún maestro ni alumno reportó haberlo visto mojado o lesionado, y nadie lo notó raro, más allá de una caída que sufrió en el patio, pero no se quejó de ninguna agresión.
El segundo niño, de 12 años, dejó de ir a la escuela en la primera semana de marzo porque sus compañeros lo acusaban de haber agredido y causado que el primero estuviera en el hospital.
La SEJ informó que el 7 de marzo la DRSE Altos Norte recibió la solicitud de apoyo del EIIP porque les preocupaba la integridad del niño señalado como presunto agresor, por lo que comenzó la aplicación de los protocolos correspondientes.
A este menor se le citó durante su horario de clases en el turno vespertino, para realizarle una entrevista psicológica por parte de especialistas en presencia de su madre; ahí dijo que él no agredió ni metió la cabeza de su compañero en el retrete, pero dijo estar asustado por las acusaciones que le hacen sus compañeros.
Explicó la SEJ que su Dirección de Psicopedagogía aplica el protocolo diseñado especialmente para atender este tipo de situaciones que comprende los ocho pasos siguientes:
1. Comunicación inmediata de la situación a la dirección de la escuela.
2. Identificación de la situación.
3. Primeras medidas en la escuela.
4. Comunicación a las familias y a supervisión escolar.
5. Reunión del Comité de desaliento de las prácticas que generan violencia entre pares.
6. Desarrollo del Plan de intervención, seguimiento y evaluación.
7. Comunicación al conjunto de profesores.
8. Comunicación de nuevo con las familias.
La Secretaría de Educación señaló que trabaja para restablecer el ambiente armónico en la comunidad educativa y ofrece todo el apoyo psicopedagógico para recuperarlo. Informó que las áreas del Jurídico y la Contraloría de esta Secretaría revisan los apoyos legales que puedan prestar al personal que labora en el plantel.
La Secretaría de Educación recordó que tiene a disposición de la comunidad educativa los teléfonos 36-78-75-00, extensión 57561 y el 01-800-36-28-432, en los que se puede denunciar cualquier tipo de violencia escolar.
Anunció que la dependencia continúa investigando a fondo para atender a la comunidad educativa y, en su caso, deslindar responsabilidades.
Mediante un comunicado de prensa informó que desde el pasado jueves 7 de marzo, fecha en que se la Delegación Regional de Servicios Educativos (DRSE) Altos Norte tuvo la primera información sobre el caso, la Secretaría de Educación "comenzó aplicando los protocolos marcados para atender este tipo de situaciones para buscar dar atención a las familias involucradas, así como a toda la comunidad educativa por el duelo que vive en estos momentos".
De acuerdo con información recabada por la DRSE y el Equipo Interdisciplinario de Intervención Psicopedagógica (EIIP), el 19 de febrero fue el último día en que el niño presuntamente agredido asistió a clases; los directivos del centro escolar señalaron que no se recibió aviso de que hubiera alguna agresión ni el motivo por el que no asistió a la escuela durante varios días.
Según el reporte del EIIP, el último día que el estudiante asistió a clases, ningún maestro ni alumno reportó haberlo visto mojado o lesionado, y nadie lo notó raro, más allá de una caída que sufrió en el patio, pero no se quejó de ninguna agresión.
El segundo niño, de 12 años, dejó de ir a la escuela en la primera semana de marzo porque sus compañeros lo acusaban de haber agredido y causado que el primero estuviera en el hospital.
La SEJ informó que el 7 de marzo la DRSE Altos Norte recibió la solicitud de apoyo del EIIP porque les preocupaba la integridad del niño señalado como presunto agresor, por lo que comenzó la aplicación de los protocolos correspondientes.
A este menor se le citó durante su horario de clases en el turno vespertino, para realizarle una entrevista psicológica por parte de especialistas en presencia de su madre; ahí dijo que él no agredió ni metió la cabeza de su compañero en el retrete, pero dijo estar asustado por las acusaciones que le hacen sus compañeros.
Explicó la SEJ que su Dirección de Psicopedagogía aplica el protocolo diseñado especialmente para atender este tipo de situaciones que comprende los ocho pasos siguientes:
1. Comunicación inmediata de la situación a la dirección de la escuela.
2. Identificación de la situación.
3. Primeras medidas en la escuela.
4. Comunicación a las familias y a supervisión escolar.
5. Reunión del Comité de desaliento de las prácticas que generan violencia entre pares.
6. Desarrollo del Plan de intervención, seguimiento y evaluación.
7. Comunicación al conjunto de profesores.
8. Comunicación de nuevo con las familias.
La Secretaría de Educación señaló que trabaja para restablecer el ambiente armónico en la comunidad educativa y ofrece todo el apoyo psicopedagógico para recuperarlo. Informó que las áreas del Jurídico y la Contraloría de esta Secretaría revisan los apoyos legales que puedan prestar al personal que labora en el plantel.
La Secretaría de Educación recordó que tiene a disposición de la comunidad educativa los teléfonos 36-78-75-00, extensión 57561 y el 01-800-36-28-432, en los que se puede denunciar cualquier tipo de violencia escolar.