Jalisco
Javier Galván niega fractura con Aristóteles
El coordinador de los regidores del PRI en Guadalajara asegura que se mantendrá en el cargo por lo que resta de la administración
GUADALAJARA, JALISCO (13/ENE/2012).- El coordinador de la fracción del PRI en el Ayuntamiento tapatío, Javier Galván Guerrero, estuvo a punto de ser el alcalde interino de Guadalajara a la salida de Aristóteles Sandoval Díaz; fue el elegido por un momento, pero luego la decisión cambió de manera definitiva hacia Francisco Ayón López.
En entrevista, comparte su perspectiva sobre lo sucedido el miércoles pasado, y da a conocer también que, si bien perdió esta oportunidad, Sandoval Díaz le ofreció sumarse a su proyecto en el equipo de campaña que pretende hacerlo llegar hasta la gubernatura de Jalisco; lo que sigue, tiene claro el coordinador, es “blindar” a la administración, porque el entorno electoral, prevé, se volverá una “guerra”.
—¿La decisión final que toma el ex presidente por Ayón López y no usted, representa una fractura entre ambos, o cómo quedó su relación?
—La relación está muy bien, simplemente el día de ayer (miércoles) honramos el compromiso que hice con el (ex) presidente municipal de apoyar la decisión que él tomase en lo que concierne al presidente interino, y somos un equipo de trabajo, él y yo; participo en sus proyectos y lo único que hice fue honrar mi palabra. Me pidió que apoyáramos a Paco Ayón para presidente interino y lo único que hice por la noche fue ratificarle y cumplir mi palabra, y eso mismo le solicité a mis compañeros y compañeras regidores, que fuéramos consecuentes con ese compromiso que hicimos con el alcalde. Estoy convencido de lo que hice y me siento bien.
—Sabemos que el ex presidente se había decidido inicialmente por usted para sucederlo, pero finalmente optó por Ayón López, ¿cómo fue ese momento?
—Me invitó a su campaña, entonces, en ese sentido, cuando participas en un equipo de trabajo como éste, en un equipo político, tienes que saber acatar las decisiones del equipo, porque no se manda uno solo y en ese sentido, él propone que realice yo tareas específicas, en programas específicos de la campaña, y una vez que se arme la estructura sabré qué tareas voy a realizar y yo con mucho gusto lo hago, porque finalmente me encanta la función pública; me formé como presidente municipal, ahí fue mi escuela, por decirlo así, y hoy que se viene esta gran oportunidad de ir a una contienda estatal con Aristóteles Sandoval a la cabeza como candidato, me da la posibilidad de desarrollar mis habilidades en lo que me gusta hacer, y lo voy a hacer con mucho gusto.
—A cambio del interinato la oferta entonces debió ser atractiva.
—Esto no es de visiones personales, sino de una labor de equipo del que estoy convencido y donde participo, y donde me he formado en los últimos años de mi vida, entonces ya veremos en aras de qué cree el candidato que pueda participar y ahí estaré. Me gusta el área de movilización, el área de táctica electoral, son las áreas donde yo me desarrollo, son las que se me dan, si me encomienda alguna de ésas estaré en mi hábitat político. Creo en ideales y en proyectos, lo que más me mueve es que Jalisco pueda replantearse socialmente, que pueda ser un Estado con mayor calidad de vida.
—¿Cómo se encuentra la fracción del PRI luego de la designación y qué tan convencidos están de la legalidad de la determinación (la legislación estatal señala que el interino debe nombrarse del cuerpo de regidores en funciones, al que Ayón aún no pertenecía)?
—La fracción nunca ha estado divida, todos los regidores y regidoras honraron su palabra porque todos nos comprometimos a sacar esto adelante y, en cuanto a la legalidad, yo no tengo dudas, me parece que el acto fue legal y a la licencia del alcalde pues hay un interino, y ese interino era su suplente. Me tocó a mí hacer la propuesta en la reunión previa (a la sesión) con regidores y me tocó proponer a Paco, cuando les pido la respuesta a mi petición a cada uno de ellos en lo individual, a los 11 sin excepción —bueno, 12, estuvo el regidor Gamaliel (Ramírez, del Verde)—, los 12 sin excepción me dijeron ‘va, va’, y todos estuvieron en esa sintonía con mucha disposición; son códigos que se dan en la política; si das tu palabra, hónrala y actúa en consecuencia, y así fue.
—¿Dejará su regiduría para dedicarse a la campaña de Aristóteles Sandoval, o permanecerá en el cargo?
—Pienso combinar, porque así me lo pidió también Aristóteles, para que continúe la coordinación con el grupo edilicio. No queremos descuidar esa parte porque es una última etapa, una etapa final de la administración que hay que cuidarla, hay que blindarla, porque recuerden que esta última etapa de la administración irá acompañada de una campaña política en donde se espera guerra y guerra... es todo. Paco Ayón no va a estar solo, lo vamos a acompañar los demás regidores.
—¿Y en lo personal, a poco de terminar esta administración, se siente motivado o el haber estado tan cerca de la Presidencia y no obtenerla desencanta?
—No, yo no soy nuevo en esto, tengo más de 20 años en la actividad pública con cargos ininterrumpidos y eso me ha permitido crecer, me ha permitido conocer las entrañas de la política y saber estar preparado para una cosa y para la otra (ganar o perder), no lo veo como si se me hubiera ido una oportunidad, al contrario, esta etapa me ha servido mucho y seguramente me va a permitir, esta enseñanza y este aprendizaje, consolidar lo que viene. Soy de los hombres que cree en los proyectos a largo plazo y no a corto, haré un ejercicio de esfuerzo y dedicación, de más empuje, para que los próximos seis años poder ver alcanzadas otras metas que uno se va fijando.
Estoy bien conmigo mismo, políticamente estoy bien, simplemente se trata de que a la ciudad le vaya bien, más que a los políticos o a los representantes populares, que a la ciudad le vaya bien, y creo que con Paco le irá bien a la ciudad.
Lo asumí políticamente bien, no me desagradó (la designación), finalmente es parte del equipo.
PARA SABER
Interinato
Ante la salida de Aristóteles Sandoval, el regidor Javier Galván figuraba entre los candidatos más fuertes para suceder en el cargo al ahora alcalde de Guadalajara con licencia, junto con el síndico Héctor Pizano.
Finalmente, el miércoles por la noche el designado fue Francisco Ayón, ahora ex secretario de Administración del Ayuntamiento tapatío.
CRÓNICA
Noche de incertidumbre
El miércoles pasado la vida de la política en Guadalajara parecía haber terminado muy temprano, a eso del mediodía, por lo menos la que se ve desde la palestra pública —quizá la punta del iceberg—, cuando el aún presidente municipal, Aristóteles Sandoval Díaz, concluía la inauguración de la intervención estética del paso a desnivel de Niños Héroes y Universo.
Se suponía que las turbulencias naturales de su salida del Ayuntamiento y la designación del interinato vendrían hasta el día siguiente, el jueves, cuando estaba programada la sesión para aprobar a su relevo; se suponía también que los candidatos con mayores probabilidades eran el regidor Javier Galván Guerrero y el síndico Héctor Pizano Ramos, pero todo era cuestión de política y, por lo tanto, nada estaba seguro.
La sesión se adelantó para la noche del mismo miércoles y eso hizo que desde las 21:00 horas el Salón de Sesiones, en el Palacio Municipal, se volviera un hervidero de funcionarios y burócratas nerviosos por su futuro, y un constante ir y venir de especulaciones sobre quién habría de ocupar la silla de Sandoval Díaz.
Un minuto el ungido era finalmente revelado, al siguiente, todo volvía a ser una gran confusión. Alguien fue al baño y, al regresar, con resignación, preguntaba: “¿Y ahora quién es el interino?”. Pues sí, ya era otro. Este vaivén de sentimientos se notaba en los colaboradores cercanos a aquellos que tenían oportunidades de llegar a la grande, en esta montaña rusa, sus rostros pasaban del “ya me vi” al horror de quien acaba de encontrarse con el infortunio.
La política se volvió una adivinanza. Pasadas las 22:00 horas se convocaba a una rueda de prensa igual de misteriosa que todo lo demás, y en la que el todavía alcalde Sandoval Díaz revelaba, por fin, que el designado era Francisco Ayón López, y que a continuación se daría inicio con la sesión para cumplir con todas las formalidades.
Sandoval Días se retiró sin que nadie hiciera una pregunta. Podría pensarse que fue la consternación que causaba la noticia, en realidad, era el anhelo de que todo terminara pronto. A continuación, nuevamente la espera en el calor de la muchedumbre.
Poco después de las 23:00 horas, el hoy ex alcalde, acompañado del resto de los ediles, salía a tomar su lugar en el pleno del Ayuntamiento de Guadalajara para comenzar con la sesión en medio de los aplausos de los asistentes, difícil saber, sin embargo, si eran motivados por el cariño al munícipe, o porque al fin terminaba el aburrimiento, o porque eran grupos clientelares del PRI
En el desarrollo de la sesión la movilización de los fotógrafos y las llamaradas de sus cámaras hicieron evidente el ingreso de Francisco Ayón al salón, quien recorría su pasillo central hasta ubicarse frente al pleno donde se encontraban los ediles. Estos aprobarían poco después la solicitud de licencia del ex presidente y nombraban como su sucesor al que fuera secretario de Administración.
La toma de protesta de Ayón López se dio exactamente a las 23:19 horas, luego saludó a cada uno de los regidores y regidoras, algunos de estos encuentros más afectuosos que otros, pero ninguno visiblemente forzado o de falsa espontaneidad, ni el de Javier Galván Guerrero, el que estuvo más cerca de suceder a Sandoval Díaz ¿Qué estaría pensando entonces, ahí, al ver al ex secretario de Administración recién nombrado alcalde interino?
Diez minutos después de terminada la sesión se supo más de los entretelones de la decisión que todo el par de horas previo al momento cumbre:
Que por la tarde Sandoval Díaz se había decidido por Galván Guerrero, pero que las altas probabilidades de una fractura interna por el interés que también mostraba el síndico Héctor Pizano, hizo de la determinación una muy riesgosa, por lo que Ayón López se presentaba como un interinato más terso y sin tantos sobresaltos.
Que para las 21:00 horas lo político se había resuelto, y que de ahí hasta las 23:00 horas que comenzó la sesión todo el trabajo pasó a manos de los abogados, quienes debían “cuadrar” en la legislación la designación de Ayón López, pues el marco estatal ordena que el interino sea nombrado entre los regidores en funciones, y no entre los suplentes (se requería, por tanto, que un regidor del PRI dejara su lugar para Ayón López, lo que ninguno hizo).
Que los abogados del aparato jurídico del Ayuntamiento tuvieron que sustentar la iniciativa con carácter de dictamen de la licencia de Sandoval Díaz, por lo tanto, en la Constitución Política de México, pero no en las normas estatales que resultaban más específicas y, por tanto, más restrictivas, pues a la primera ninguna legislación secundaria puede contrariarla, y al ser más general, permitía sustentar la determinación que favorecía a Ayón López.
“¿Me causó alguna sorpresa (la designación)?, sí. Estoy cierto que este es el reto más grande de mi vida”, diría el alcalde interino media hora antes de que su nombramiento cobrara vigencia.
En entrevista, comparte su perspectiva sobre lo sucedido el miércoles pasado, y da a conocer también que, si bien perdió esta oportunidad, Sandoval Díaz le ofreció sumarse a su proyecto en el equipo de campaña que pretende hacerlo llegar hasta la gubernatura de Jalisco; lo que sigue, tiene claro el coordinador, es “blindar” a la administración, porque el entorno electoral, prevé, se volverá una “guerra”.
—¿La decisión final que toma el ex presidente por Ayón López y no usted, representa una fractura entre ambos, o cómo quedó su relación?
—La relación está muy bien, simplemente el día de ayer (miércoles) honramos el compromiso que hice con el (ex) presidente municipal de apoyar la decisión que él tomase en lo que concierne al presidente interino, y somos un equipo de trabajo, él y yo; participo en sus proyectos y lo único que hice fue honrar mi palabra. Me pidió que apoyáramos a Paco Ayón para presidente interino y lo único que hice por la noche fue ratificarle y cumplir mi palabra, y eso mismo le solicité a mis compañeros y compañeras regidores, que fuéramos consecuentes con ese compromiso que hicimos con el alcalde. Estoy convencido de lo que hice y me siento bien.
—Sabemos que el ex presidente se había decidido inicialmente por usted para sucederlo, pero finalmente optó por Ayón López, ¿cómo fue ese momento?
—Me invitó a su campaña, entonces, en ese sentido, cuando participas en un equipo de trabajo como éste, en un equipo político, tienes que saber acatar las decisiones del equipo, porque no se manda uno solo y en ese sentido, él propone que realice yo tareas específicas, en programas específicos de la campaña, y una vez que se arme la estructura sabré qué tareas voy a realizar y yo con mucho gusto lo hago, porque finalmente me encanta la función pública; me formé como presidente municipal, ahí fue mi escuela, por decirlo así, y hoy que se viene esta gran oportunidad de ir a una contienda estatal con Aristóteles Sandoval a la cabeza como candidato, me da la posibilidad de desarrollar mis habilidades en lo que me gusta hacer, y lo voy a hacer con mucho gusto.
—A cambio del interinato la oferta entonces debió ser atractiva.
—Esto no es de visiones personales, sino de una labor de equipo del que estoy convencido y donde participo, y donde me he formado en los últimos años de mi vida, entonces ya veremos en aras de qué cree el candidato que pueda participar y ahí estaré. Me gusta el área de movilización, el área de táctica electoral, son las áreas donde yo me desarrollo, son las que se me dan, si me encomienda alguna de ésas estaré en mi hábitat político. Creo en ideales y en proyectos, lo que más me mueve es que Jalisco pueda replantearse socialmente, que pueda ser un Estado con mayor calidad de vida.
—¿Cómo se encuentra la fracción del PRI luego de la designación y qué tan convencidos están de la legalidad de la determinación (la legislación estatal señala que el interino debe nombrarse del cuerpo de regidores en funciones, al que Ayón aún no pertenecía)?
—La fracción nunca ha estado divida, todos los regidores y regidoras honraron su palabra porque todos nos comprometimos a sacar esto adelante y, en cuanto a la legalidad, yo no tengo dudas, me parece que el acto fue legal y a la licencia del alcalde pues hay un interino, y ese interino era su suplente. Me tocó a mí hacer la propuesta en la reunión previa (a la sesión) con regidores y me tocó proponer a Paco, cuando les pido la respuesta a mi petición a cada uno de ellos en lo individual, a los 11 sin excepción —bueno, 12, estuvo el regidor Gamaliel (Ramírez, del Verde)—, los 12 sin excepción me dijeron ‘va, va’, y todos estuvieron en esa sintonía con mucha disposición; son códigos que se dan en la política; si das tu palabra, hónrala y actúa en consecuencia, y así fue.
—¿Dejará su regiduría para dedicarse a la campaña de Aristóteles Sandoval, o permanecerá en el cargo?
—Pienso combinar, porque así me lo pidió también Aristóteles, para que continúe la coordinación con el grupo edilicio. No queremos descuidar esa parte porque es una última etapa, una etapa final de la administración que hay que cuidarla, hay que blindarla, porque recuerden que esta última etapa de la administración irá acompañada de una campaña política en donde se espera guerra y guerra... es todo. Paco Ayón no va a estar solo, lo vamos a acompañar los demás regidores.
—¿Y en lo personal, a poco de terminar esta administración, se siente motivado o el haber estado tan cerca de la Presidencia y no obtenerla desencanta?
—No, yo no soy nuevo en esto, tengo más de 20 años en la actividad pública con cargos ininterrumpidos y eso me ha permitido crecer, me ha permitido conocer las entrañas de la política y saber estar preparado para una cosa y para la otra (ganar o perder), no lo veo como si se me hubiera ido una oportunidad, al contrario, esta etapa me ha servido mucho y seguramente me va a permitir, esta enseñanza y este aprendizaje, consolidar lo que viene. Soy de los hombres que cree en los proyectos a largo plazo y no a corto, haré un ejercicio de esfuerzo y dedicación, de más empuje, para que los próximos seis años poder ver alcanzadas otras metas que uno se va fijando.
Estoy bien conmigo mismo, políticamente estoy bien, simplemente se trata de que a la ciudad le vaya bien, más que a los políticos o a los representantes populares, que a la ciudad le vaya bien, y creo que con Paco le irá bien a la ciudad.
Lo asumí políticamente bien, no me desagradó (la designación), finalmente es parte del equipo.
PARA SABER
Interinato
Ante la salida de Aristóteles Sandoval, el regidor Javier Galván figuraba entre los candidatos más fuertes para suceder en el cargo al ahora alcalde de Guadalajara con licencia, junto con el síndico Héctor Pizano.
Finalmente, el miércoles por la noche el designado fue Francisco Ayón, ahora ex secretario de Administración del Ayuntamiento tapatío.
CRÓNICA
Noche de incertidumbre
El miércoles pasado la vida de la política en Guadalajara parecía haber terminado muy temprano, a eso del mediodía, por lo menos la que se ve desde la palestra pública —quizá la punta del iceberg—, cuando el aún presidente municipal, Aristóteles Sandoval Díaz, concluía la inauguración de la intervención estética del paso a desnivel de Niños Héroes y Universo.
Se suponía que las turbulencias naturales de su salida del Ayuntamiento y la designación del interinato vendrían hasta el día siguiente, el jueves, cuando estaba programada la sesión para aprobar a su relevo; se suponía también que los candidatos con mayores probabilidades eran el regidor Javier Galván Guerrero y el síndico Héctor Pizano Ramos, pero todo era cuestión de política y, por lo tanto, nada estaba seguro.
La sesión se adelantó para la noche del mismo miércoles y eso hizo que desde las 21:00 horas el Salón de Sesiones, en el Palacio Municipal, se volviera un hervidero de funcionarios y burócratas nerviosos por su futuro, y un constante ir y venir de especulaciones sobre quién habría de ocupar la silla de Sandoval Díaz.
Un minuto el ungido era finalmente revelado, al siguiente, todo volvía a ser una gran confusión. Alguien fue al baño y, al regresar, con resignación, preguntaba: “¿Y ahora quién es el interino?”. Pues sí, ya era otro. Este vaivén de sentimientos se notaba en los colaboradores cercanos a aquellos que tenían oportunidades de llegar a la grande, en esta montaña rusa, sus rostros pasaban del “ya me vi” al horror de quien acaba de encontrarse con el infortunio.
La política se volvió una adivinanza. Pasadas las 22:00 horas se convocaba a una rueda de prensa igual de misteriosa que todo lo demás, y en la que el todavía alcalde Sandoval Díaz revelaba, por fin, que el designado era Francisco Ayón López, y que a continuación se daría inicio con la sesión para cumplir con todas las formalidades.
Sandoval Días se retiró sin que nadie hiciera una pregunta. Podría pensarse que fue la consternación que causaba la noticia, en realidad, era el anhelo de que todo terminara pronto. A continuación, nuevamente la espera en el calor de la muchedumbre.
Poco después de las 23:00 horas, el hoy ex alcalde, acompañado del resto de los ediles, salía a tomar su lugar en el pleno del Ayuntamiento de Guadalajara para comenzar con la sesión en medio de los aplausos de los asistentes, difícil saber, sin embargo, si eran motivados por el cariño al munícipe, o porque al fin terminaba el aburrimiento, o porque eran grupos clientelares del PRI
En el desarrollo de la sesión la movilización de los fotógrafos y las llamaradas de sus cámaras hicieron evidente el ingreso de Francisco Ayón al salón, quien recorría su pasillo central hasta ubicarse frente al pleno donde se encontraban los ediles. Estos aprobarían poco después la solicitud de licencia del ex presidente y nombraban como su sucesor al que fuera secretario de Administración.
La toma de protesta de Ayón López se dio exactamente a las 23:19 horas, luego saludó a cada uno de los regidores y regidoras, algunos de estos encuentros más afectuosos que otros, pero ninguno visiblemente forzado o de falsa espontaneidad, ni el de Javier Galván Guerrero, el que estuvo más cerca de suceder a Sandoval Díaz ¿Qué estaría pensando entonces, ahí, al ver al ex secretario de Administración recién nombrado alcalde interino?
Diez minutos después de terminada la sesión se supo más de los entretelones de la decisión que todo el par de horas previo al momento cumbre:
Que por la tarde Sandoval Díaz se había decidido por Galván Guerrero, pero que las altas probabilidades de una fractura interna por el interés que también mostraba el síndico Héctor Pizano, hizo de la determinación una muy riesgosa, por lo que Ayón López se presentaba como un interinato más terso y sin tantos sobresaltos.
Que para las 21:00 horas lo político se había resuelto, y que de ahí hasta las 23:00 horas que comenzó la sesión todo el trabajo pasó a manos de los abogados, quienes debían “cuadrar” en la legislación la designación de Ayón López, pues el marco estatal ordena que el interino sea nombrado entre los regidores en funciones, y no entre los suplentes (se requería, por tanto, que un regidor del PRI dejara su lugar para Ayón López, lo que ninguno hizo).
Que los abogados del aparato jurídico del Ayuntamiento tuvieron que sustentar la iniciativa con carácter de dictamen de la licencia de Sandoval Díaz, por lo tanto, en la Constitución Política de México, pero no en las normas estatales que resultaban más específicas y, por tanto, más restrictivas, pues a la primera ninguna legislación secundaria puede contrariarla, y al ser más general, permitía sustentar la determinación que favorecía a Ayón López.
“¿Me causó alguna sorpresa (la designación)?, sí. Estoy cierto que este es el reto más grande de mi vida”, diría el alcalde interino media hora antes de que su nombramiento cobrara vigencia.