Jalisco
Bebé prematura evoluciona de manera favorable
La niña nació en 2013, actualmente se le proporcionan terapias de estimulación temprana para que comience a gatear
GUADALAJARA, JALISCO (21/JUN/2014).- La Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), a través del Hospital Materno Infantil “Esperanza López Mateos”, También conocido como la “Mater”, contribuyó a la recuperación de una recién nacida de nombre Gissel Álvarez Durán, con un peso de 690 gramos. La bebé nació el 23 de julio de 2013 y fue dada de alta en diciembre del mismo año, con una estancia total de 132 días.
“Todo bebé prematuro que es egresado de este hospital tiene que llevar seguimiento acorde primero a su condición, obviamente, a las complicaciones que pudo haber tenido durante su estancia por su misma situación. En este caso, Gissel nos desarrolló un problema de sus ojos, retinopatía del prematuro, que fue incluso sometida a cirugía láser; ella actualmente está siendo valorada por el servicio de oftalmo-pediatría en el Hospital Civil Fray Antonio Alcalde, monitoreada por el servicio de neurología, así como de estimulación temprana por parte del DIF Jalisco”, señaló en rueda de prensa el jefe de Servicios de Neonatología, Cesáreo González Bernal.
Sergio Hernández Aceves, sub jefe del Servicio de Neonatología, señaló que la mamá de la menor es una mujer de 25 años, soltera y con una escolaridad de secundaria, se dedica al hogar y que no cuenta con ningún antecedente personal patológico de importancia.
“En su embarazo desarrolló hipertensión arterial y anemia en el primer trimestre; en el segundo trimestre desarrollo una infección de vía urinaria que condicionó amenaza de parto prematuro, sin embargo, se pudo controlar afortunadamente”.
Agregó que dos días previos al nacimiento de Gissel la madre también desarrollo una ruptura prematura de membranas a las 25 semanas de gestación, fue evaluada y se tomó la decisión de que ya era momento de atender a la menor. Nació sin poder respirar y se le asistió con ventilación asistida para posteriormente ingresarla a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatal (UCIN).
Por su parte, el médico pediatra adscrito a terapia intensiva, Alejandro Medina Jackson, dijo que la bebé fue una niña difícil de tratar debido a que era prematura extrema y requirió asistencia ventilatoria, así como una operación a corazón abierto para cerrar el conducto arterioso y otra más de retinopatía del prematuro.
Finalmente la mamá de la menor, Cristina Álvarez Durán, señaló: “Ha sido difícil desde que nació, pero le hemos echado ganas las dos juntas, le agradezco a los médicos que la sacaron adelante y sobre todo a mi hija, la cual ya está sana”.
Actualmente la menor tiene un peso de seis kilos y medio y se le proporcionan terapias de estimulación temprana para que comience a gatear.
“Todo bebé prematuro que es egresado de este hospital tiene que llevar seguimiento acorde primero a su condición, obviamente, a las complicaciones que pudo haber tenido durante su estancia por su misma situación. En este caso, Gissel nos desarrolló un problema de sus ojos, retinopatía del prematuro, que fue incluso sometida a cirugía láser; ella actualmente está siendo valorada por el servicio de oftalmo-pediatría en el Hospital Civil Fray Antonio Alcalde, monitoreada por el servicio de neurología, así como de estimulación temprana por parte del DIF Jalisco”, señaló en rueda de prensa el jefe de Servicios de Neonatología, Cesáreo González Bernal.
Sergio Hernández Aceves, sub jefe del Servicio de Neonatología, señaló que la mamá de la menor es una mujer de 25 años, soltera y con una escolaridad de secundaria, se dedica al hogar y que no cuenta con ningún antecedente personal patológico de importancia.
“En su embarazo desarrolló hipertensión arterial y anemia en el primer trimestre; en el segundo trimestre desarrollo una infección de vía urinaria que condicionó amenaza de parto prematuro, sin embargo, se pudo controlar afortunadamente”.
Agregó que dos días previos al nacimiento de Gissel la madre también desarrollo una ruptura prematura de membranas a las 25 semanas de gestación, fue evaluada y se tomó la decisión de que ya era momento de atender a la menor. Nació sin poder respirar y se le asistió con ventilación asistida para posteriormente ingresarla a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatal (UCIN).
Por su parte, el médico pediatra adscrito a terapia intensiva, Alejandro Medina Jackson, dijo que la bebé fue una niña difícil de tratar debido a que era prematura extrema y requirió asistencia ventilatoria, así como una operación a corazón abierto para cerrar el conducto arterioso y otra más de retinopatía del prematuro.
Finalmente la mamá de la menor, Cristina Álvarez Durán, señaló: “Ha sido difícil desde que nació, pero le hemos echado ganas las dos juntas, le agradezco a los médicos que la sacaron adelante y sobre todo a mi hija, la cual ya está sana”.
Actualmente la menor tiene un peso de seis kilos y medio y se le proporcionan terapias de estimulación temprana para que comience a gatear.