Jalisco
Asesina a su esposa y se quita la vida
Un ataque de celos inició una tragedia que fue presenciada en su totalidad por los hijos de un matrimonio
GUADALAJARA, JALISCO.- Un ataque de celos inició una tragedia que fue presenciada en su totalidad por los hijos de un matrimonio que tenía su domicilio en la calle Isla Trinidad, de la colonia Jardines de la Cruz, en Guadalajara.
Aproximadamente a las 04:30 horas de ayer, un hombre que fue identificado como Arturo Alejandro García Santillán, de 41 años, disparó contra el pecho de su esposa, Verónica González Ruiz, de 38, privándola de la existencia de forma inmediata.
Posteriormente, el homicida tomó el teléfono y habló con el hermano de su mujer, informándole que la había matado luego de tener una discusión por problemas sentimentales y que sus hijos, de nueve y 13 años, habían presenciado todo el acto.
Por ello, el familiar de la víctima se dirigió al domicilio en que ella habitaba y alcanzó a presenciar cómo el agresor apuntaba una pistola contra sí mismo y la detonaba en dos ocasiones. Pereció momentos después.
El sujeto terminó sus días sobre el descanso de las escaleras de ingreso a su casa; la Procuraduría de Justicia informó que presentaba un impacto de bala en el tórax y otro en el abdomen. Por otra parte, la mujer se encontró sobre la cama de la habitación principal, y tenía una herida en el tórax posterior.
Los peritos forenses que retiraron los cuerpos aseguraron una pistola calibre .380, con un tiro útil en el cargador y otro en la recámara. Además se recuperaron cuatro casquillos.
Los hijos de la pareja quedaron bajo el resguardo de sus tíos.
Aproximadamente a las 04:30 horas de ayer, un hombre que fue identificado como Arturo Alejandro García Santillán, de 41 años, disparó contra el pecho de su esposa, Verónica González Ruiz, de 38, privándola de la existencia de forma inmediata.
Posteriormente, el homicida tomó el teléfono y habló con el hermano de su mujer, informándole que la había matado luego de tener una discusión por problemas sentimentales y que sus hijos, de nueve y 13 años, habían presenciado todo el acto.
Por ello, el familiar de la víctima se dirigió al domicilio en que ella habitaba y alcanzó a presenciar cómo el agresor apuntaba una pistola contra sí mismo y la detonaba en dos ocasiones. Pereció momentos después.
El sujeto terminó sus días sobre el descanso de las escaleras de ingreso a su casa; la Procuraduría de Justicia informó que presentaba un impacto de bala en el tórax y otro en el abdomen. Por otra parte, la mujer se encontró sobre la cama de la habitación principal, y tenía una herida en el tórax posterior.
Los peritos forenses que retiraron los cuerpos aseguraron una pistola calibre .380, con un tiro útil en el cargador y otro en la recámara. Además se recuperaron cuatro casquillos.
Los hijos de la pareja quedaron bajo el resguardo de sus tíos.