Jalisco
Agricultura urbana, opción para mejor ingreso y salud
Varias hortalizas como cebollas y chiles son una oferta creciente de los cultivos de parte de familias que producen para autoconsumo y después los comercializan
GUADALAJARA, JALISCO (04/NOV/2010).- En forma gradual, van acumulándose experiencias de agricultura urbana que le traen a las familias una alternativa de mejor ingreso y de ingerir alimentos con mejor calidad nutricional y de un reencuentro con las propiedades medicinales de las plantas, además de los procesos de producción en forma respetuosa con el medio ambiente. Así lo informaron los organizadores del Séptimo encuentro de Agricultura Urbana y Ecotecnias en el que participarán varias organizaciones ciudadanas.
Rosario Anaya, de la Unidad de Apoyo a Comunidades Indígenas de la Universidad de Guadalajara; y Rigoberto Jiménez Gómez de la Asociación Civil Valle de la Democracia, comunicaron que varias hortalizas, como acelgas, rábanos, cebollas y chiles, son una oferta creciente de los cultivos de parte de grupos y familias que en un primer momento los producen para autoconsumo y que cuando se tienen excedentes se mandan a vender por quienes valoran estos alimentos en puntos de venta ya conocidos por sus interesados, como el ecotianguis del Ex convento del Carmen y la explanada del edificio universitario en los domingos de la Vía Recreactiva.
La integrante de la UACI también destacó que además de la producción de alimentos en espacios urbanos, desde macetas, patios, azoteas o lotes baldíos, también se tiene la aportación de productos rurales, como café, miel y piloncillo artesanal, que enriq uecen la oferta ante la producción de alimentos con enfoque de comercialización a gran escala. Detalló que en estos alimentos rurales se tiene el componente de productos orgánicos, como los que se traen de la Sierra de Manantlán.
Por su parte, Rigoberto Jiménez resaltó que la agricultura en espacios enmarcados en el medio rural ha propiciado la apropiación de acciones enfocadas al reecuentro con lo natural (las llamadas ecotecnias), con la elaboración de compostas para la fertilización orgánica de los sitios de cultivo y la utilización de materiales biológicos en la construcción (como los enjarres con barro), lo que es motivo de compartir experiencias en los encuentros, como el que se realizará el próximo sábado en la colonia Valle del Sol, municipio de Tonalá, en las cercanías del restaurant El Alazán y El Rosillo.
Jiménez apuntó que la creciente valoración de las hierbas medicinales producidas con un criterio orgánico (sin pesticiadas ni fertilizantes sintéticos), es otro tema que se presta para la producción de estos productos en los espacios urbanos.
EL INFORMADOR / SALVADOR Y MALDONADO
Rosario Anaya, de la Unidad de Apoyo a Comunidades Indígenas de la Universidad de Guadalajara; y Rigoberto Jiménez Gómez de la Asociación Civil Valle de la Democracia, comunicaron que varias hortalizas, como acelgas, rábanos, cebollas y chiles, son una oferta creciente de los cultivos de parte de grupos y familias que en un primer momento los producen para autoconsumo y que cuando se tienen excedentes se mandan a vender por quienes valoran estos alimentos en puntos de venta ya conocidos por sus interesados, como el ecotianguis del Ex convento del Carmen y la explanada del edificio universitario en los domingos de la Vía Recreactiva.
La integrante de la UACI también destacó que además de la producción de alimentos en espacios urbanos, desde macetas, patios, azoteas o lotes baldíos, también se tiene la aportación de productos rurales, como café, miel y piloncillo artesanal, que enriq uecen la oferta ante la producción de alimentos con enfoque de comercialización a gran escala. Detalló que en estos alimentos rurales se tiene el componente de productos orgánicos, como los que se traen de la Sierra de Manantlán.
Por su parte, Rigoberto Jiménez resaltó que la agricultura en espacios enmarcados en el medio rural ha propiciado la apropiación de acciones enfocadas al reecuentro con lo natural (las llamadas ecotecnias), con la elaboración de compostas para la fertilización orgánica de los sitios de cultivo y la utilización de materiales biológicos en la construcción (como los enjarres con barro), lo que es motivo de compartir experiencias en los encuentros, como el que se realizará el próximo sábado en la colonia Valle del Sol, municipio de Tonalá, en las cercanías del restaurant El Alazán y El Rosillo.
Jiménez apuntó que la creciente valoración de las hierbas medicinales producidas con un criterio orgánico (sin pesticiadas ni fertilizantes sintéticos), es otro tema que se presta para la producción de estos productos en los espacios urbanos.
EL INFORMADOR / SALVADOR Y MALDONADO