Internacional
Tribunal Supremo confirma la absolución de El Egipcio por la matanza del 11-M
El alto tribunal desestima el recurso que le acusaba de integración en banda terrorista.
MADRID, ESPAÑA.-El Tribunal Supremo español confirmó el jueves la absolución de
Rabei Osman El Sayed, "Mohamed El Egipcio", acusado de ser uno de los "autores intelectuales" de los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, y anuló las penas de 4 de los condenados el pasado octubre en la sentencia dictada tras el juicio.
Los cuatro condenados que lograron la libertad son los sirios Basel Ghalyoun y Mohamed Almallah Dabas; el marroquí Abdelilah El Fadual El Akil y el español Raúl González Peña, "El Rulo".
Por el contrario, el español Antonio Toro, que había sido absuelto por la Audiencia Nacional fue condenado a cuatro años de prisión por tráfico de explosivos.
En esos atentados murieron 191 personas y 1.841 resultaron heridas.
El Tribunal Supremo notificó el jueves su fallo en respuesta a los recursos que habían interpuesto la Fiscalía y asociaciones de víctimas a la sentencia de la Audiencia Nacional.
El fallo de cierre el proceso abierto para juzgar los hechos acaecidos el 11 de marzo de 2004 cuando 10 bombas estallaron simultáneamente en cuatro trenes de cercanías de Madrid, atentados que la Justicia atribuyó a terroristas "yihadistas".
El Tribunal Supremo absuelve a "El Egipcio" al considerar que no se han concretado los hechos delictivos atribuibles.
Rabei Osman El Sayed, considerado uno de los presuntos cerebros de los atentados, fue procesado, junto a otras 27 personas, por esos hechos.
Había sido detenido en Milán en junio de 2004 y en una grabación de una conversación telefónica obtenida por la Policía italiana aludía a los atentados de Madrid.
La Audiencia Nacional dictó sentencia el 31 de octubre de 2007 y condenó a 21 de los 28 acusados a penas que oscilaban entre tres y más de 40 mil años, y absolvió a "El Egipcio" porque ya había sido condenado en Italia por pertenencia a organización terrorista.
El Tribunal Supremo señala en su fallo que su absolución no es porque ya haya sido condenado en ese país, sino porque no se han concretado los hechos delictivos que se le atribuyen.
La Fiscalía había recurrido la absolución por la Audiencia Nacional y había pedido que Rabei Osman fuera condenado al considerar que para aplicar el principio de no condenar a una persona dos veces por el mismo delito, la sentencia de la Justicia italiana debía ser firme.
El alto Tribunal comparte ese argumento de la Fiscalía, aunque considera que debe mantener la absolución de "El Egipcio" porque la primera sentencia no contiene "ninguna afirmación fáctica" de la que pueda deducirse su participación en los atentados de Madrid.
La sentencia anula también las penas impuestas a cuatro de los condenados por la Audiencia Nacional, al no encontrar pruebas suficientes que acrediten su participación en la masacre ni los delitos por los que habían sido condenados en primera instancia.
El sirio Basel Ghalyoun quedó absuelto después de ser acusado inicialmente como autor material de los atentados, y de que fuera condenado a 12 años de prisión por integración en organización terrorista.
Según el Supremo los argumentos de la Audiencia Nacional sólo conducen a pensar que Ghalyoun es una persona de ideas radicales e incluso violentas, algo que debe ser rechazado pero que no alcanza el "rango de prueba suficiente".
Argumentos similares emplea para absolver al también sirio Mouhannad Almallah Dabas, condenado inicialmente a 12 años.
Revoca la condena a nueve años de prisión del marroquí Abdellah Fadual el Hakil al no encontrar pruebas de que colaborara con la célula que cometió el 11-M, a pesar de que trasladó un coche de los terroristas, lo que dice no permite concluir que sabía que el grupo iba a cometer un atentado.
La vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, consideró que con la sentencia se "termina de despejar cualquier sombra de duda" sobre el caso.
La Audiencia Nacional impuso en su sentencia del 31 de octubre las condenas más abultadas a los marroquíes Jamal Zougam y a Otman El Gnaoui como autores de 191 asesinatos consumados, 1.856 asesinatos en grado de tentativa y cuatro delitos de estragos terroristas, lo que representa un pena superior a los 42 mil años de cárcel.
El español José Emilio Suárez Trashorras, que facilitó los explosivos con los que se cometieron los atentados, fue condenado a 34.715 años.
Tres semanas después los ataques, siete de los presuntos autores materiales se suicidaron en un piso de Leganés (en las afueras de Madrid) al verse acorralados por la Policía.
Los cuatro condenados que lograron la libertad son los sirios Basel Ghalyoun y Mohamed Almallah Dabas; el marroquí Abdelilah El Fadual El Akil y el español Raúl González Peña, "El Rulo".
Por el contrario, el español Antonio Toro, que había sido absuelto por la Audiencia Nacional fue condenado a cuatro años de prisión por tráfico de explosivos.
En esos atentados murieron 191 personas y 1.841 resultaron heridas.
El Tribunal Supremo notificó el jueves su fallo en respuesta a los recursos que habían interpuesto la Fiscalía y asociaciones de víctimas a la sentencia de la Audiencia Nacional.
El fallo de cierre el proceso abierto para juzgar los hechos acaecidos el 11 de marzo de 2004 cuando 10 bombas estallaron simultáneamente en cuatro trenes de cercanías de Madrid, atentados que la Justicia atribuyó a terroristas "yihadistas".
El Tribunal Supremo absuelve a "El Egipcio" al considerar que no se han concretado los hechos delictivos atribuibles.
Rabei Osman El Sayed, considerado uno de los presuntos cerebros de los atentados, fue procesado, junto a otras 27 personas, por esos hechos.
Había sido detenido en Milán en junio de 2004 y en una grabación de una conversación telefónica obtenida por la Policía italiana aludía a los atentados de Madrid.
La Audiencia Nacional dictó sentencia el 31 de octubre de 2007 y condenó a 21 de los 28 acusados a penas que oscilaban entre tres y más de 40 mil años, y absolvió a "El Egipcio" porque ya había sido condenado en Italia por pertenencia a organización terrorista.
El Tribunal Supremo señala en su fallo que su absolución no es porque ya haya sido condenado en ese país, sino porque no se han concretado los hechos delictivos que se le atribuyen.
La Fiscalía había recurrido la absolución por la Audiencia Nacional y había pedido que Rabei Osman fuera condenado al considerar que para aplicar el principio de no condenar a una persona dos veces por el mismo delito, la sentencia de la Justicia italiana debía ser firme.
El alto Tribunal comparte ese argumento de la Fiscalía, aunque considera que debe mantener la absolución de "El Egipcio" porque la primera sentencia no contiene "ninguna afirmación fáctica" de la que pueda deducirse su participación en los atentados de Madrid.
La sentencia anula también las penas impuestas a cuatro de los condenados por la Audiencia Nacional, al no encontrar pruebas suficientes que acrediten su participación en la masacre ni los delitos por los que habían sido condenados en primera instancia.
El sirio Basel Ghalyoun quedó absuelto después de ser acusado inicialmente como autor material de los atentados, y de que fuera condenado a 12 años de prisión por integración en organización terrorista.
Según el Supremo los argumentos de la Audiencia Nacional sólo conducen a pensar que Ghalyoun es una persona de ideas radicales e incluso violentas, algo que debe ser rechazado pero que no alcanza el "rango de prueba suficiente".
Argumentos similares emplea para absolver al también sirio Mouhannad Almallah Dabas, condenado inicialmente a 12 años.
Revoca la condena a nueve años de prisión del marroquí Abdellah Fadual el Hakil al no encontrar pruebas de que colaborara con la célula que cometió el 11-M, a pesar de que trasladó un coche de los terroristas, lo que dice no permite concluir que sabía que el grupo iba a cometer un atentado.
La vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, consideró que con la sentencia se "termina de despejar cualquier sombra de duda" sobre el caso.
La Audiencia Nacional impuso en su sentencia del 31 de octubre las condenas más abultadas a los marroquíes Jamal Zougam y a Otman El Gnaoui como autores de 191 asesinatos consumados, 1.856 asesinatos en grado de tentativa y cuatro delitos de estragos terroristas, lo que representa un pena superior a los 42 mil años de cárcel.
El español José Emilio Suárez Trashorras, que facilitó los explosivos con los que se cometieron los atentados, fue condenado a 34.715 años.
Tres semanas después los ataques, siete de los presuntos autores materiales se suicidaron en un piso de Leganés (en las afueras de Madrid) al verse acorralados por la Policía.