Internacional
Rusos bloquean bases ucranianas
En Moscú hubo manifestaciones en pro y en contra de la invasión de la estratégica península
PEREVALNE, UCRANIA (03/MAR/2014).- La tensión entre Ucrania y Rusia crece a cada día. Mientras soldados de Moscú bloqueaban bases del Ejército ucraniano en la Península de Crimea, el Gobierno de Kiev calificaba como una declaración de guerra esa acción, y respondió con cuatro acciones: moviliza a un millón de reservistas, ordena el estado de alerta máxima para los 160 efectivos de su fuerza militar, desplaza buques guardacostas a los puertos de Kerch y Sebastopol (Crimea) y cierra el espacio aéreo para los aviones militares.
El primer ministro ucraniano Arseni Yatsenyuk dijo ayer que no hay razón para que Rusia invada a Ucrania. “Estamos a sólo un paso de la catástrofe”, advirtió. “Esto es la alerta roja, esto no es una amenaza, esto es en realidad una declaración de guerra a mi país”.
Occidente desaprueba la invasión de la república semiautónoma de Crimea por el Ejército ruso de Vladimir Putin, quien pretende mantener su poder en esa zona para proteger los intereses de Moscú y sus aliados prorrusos. Estados Unidos insiste en que Rusia retire sus hombres de Crimea, y advierte con sanciones políticas y económicas.
Ayer, soldados no identificados llegaron a la base militar de Perevalne en Crimea en un convoy de por lo menos 13 camiones y cuatro vehículos blindados con ametralladoras. Los camiones llevaban 30 soldados cada uno y tenían placas rusas. Una decena de soldados ucranianos colocaron un tanque a la entrada de la base, lo que provocó momentos de gran tensión.
En Feodosia, al Este de Crimea, se repitió la ación por ambos bandos.
En Kiev, Moscú y otras ciudades, miles de manifestantes tomaron las calles para condenar abiertamente la ocupación rusa o celebrar el regreso de Crimea a su gobernante previo. En la capital rusa uso 300 manifestantes fueron detenidos por la Policía. También hubo expresiones en favor de la invasión a Ucrania.
Durante una conversación telefónica con la canciller alemana Angela Merkel, Putin “le mencionó la inexorable amenaza de violencia de fuerzas ultranacionalistas (en Ucrania) que pone en peligro la vida e intereses de ciudadanos rusos”, indicó un comunicado del Kremlin.
REACCIONES
Estados Unidos apoya a Kiev
El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, viajará a Kiev para reunirse mañana con el nuevo Gobierno y Parlamento de Ucrania.
El Parlamento de Ucrania aprobó que Estados Unidos y el Reino Unido envíen misiones de monitoreo ante la movilización militar rusa.
Anders Fogh Rasmussen, jefe de la OTAN, dijo que Rusia había infringido la Carta de la ONU y exhortó a Moscú a “reducir las tensiones”.
Los ex presidentes ucranianos, Leonid Kravchuk, Leonid Kuchma y Víktor Yúschenko, pidieron al Parlamento preparar la defensa del país.
El Papa Francisco exhortó ayer a los líderes mundiales a promover el diálogo como forma de resolver la crisis en Ucrania.
PRESIÓN DE OCCIDENTE
Kerry advierte con sacar a Rusia del G8
WASHINGTON.- El secretario de Estado estadounidense John Kerry soltó la advertencia a Rusia. “Todos y cada uno de ellos (los líderes de Occidente) están dispuestos a hacer lo posible para aislar a Rusia debido a la invasión (a Crimea). El presidente Obama habló ayer con la canciller alemana Angela Merkel, el primer ministro británico David Cameron y el presidente polaco Bronislaw Komoroski.
Y como medida de presión tanto Estados Unidos, Canadá, Francia y Reino Unido han suspendido su asistencia a las citas preparatorias de la Cumbre del G-8 en Sochi, Rusia, en junio.
De hecho John Kerry dejó entrever la expulsión de Rusia del selecto grupo de potencias, porque no actúa como un país que respeta los tratados internacionales avalados por la ONU.
El fantasma de Georgia
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, al reservarse el derecho de intervenir militarmente en Ucrania, ha hecho una apuesta extremadamente arriesgada, que no sólo amenaza con un conflicto armado con el vecino país, sino también con retrotraer al mundo a los peores tiempos de la Guerra Fría.
Hace casi seis años, en agosto de 2008, Rusia libró en Georgia su primera guerra contra otra antigua república soviética, que denominó “operación para imponer la paz”, y que terminó con una rápida victoria de las armas rusas y el reconocimiento por Moscú de las independencias de las regiones separatistas de Abjasia y Osetia del Sur. En esa ocasión, Rusia también arguyó la defensa de los rusos para lanzar un ataque en toda regla, con blindados y aviación, en Osetia del Sur, que terminó con las tropas rusas a las puertas de Tiflis.
Pero entonces, Moscú contaba un motivo de mucho peso: el entonces presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili, había lanzado una operación militar en Osetia del Sur para “restablecer el orden constitucional”.
Con mucha más cautela, Ucrania no han emprendido acciones de fuerza en Crimea, donde tiene su base la flota rusa del Mar Negro.
El primer ministro ucraniano Arseni Yatsenyuk dijo ayer que no hay razón para que Rusia invada a Ucrania. “Estamos a sólo un paso de la catástrofe”, advirtió. “Esto es la alerta roja, esto no es una amenaza, esto es en realidad una declaración de guerra a mi país”.
Occidente desaprueba la invasión de la república semiautónoma de Crimea por el Ejército ruso de Vladimir Putin, quien pretende mantener su poder en esa zona para proteger los intereses de Moscú y sus aliados prorrusos. Estados Unidos insiste en que Rusia retire sus hombres de Crimea, y advierte con sanciones políticas y económicas.
Ayer, soldados no identificados llegaron a la base militar de Perevalne en Crimea en un convoy de por lo menos 13 camiones y cuatro vehículos blindados con ametralladoras. Los camiones llevaban 30 soldados cada uno y tenían placas rusas. Una decena de soldados ucranianos colocaron un tanque a la entrada de la base, lo que provocó momentos de gran tensión.
En Feodosia, al Este de Crimea, se repitió la ación por ambos bandos.
En Kiev, Moscú y otras ciudades, miles de manifestantes tomaron las calles para condenar abiertamente la ocupación rusa o celebrar el regreso de Crimea a su gobernante previo. En la capital rusa uso 300 manifestantes fueron detenidos por la Policía. También hubo expresiones en favor de la invasión a Ucrania.
Durante una conversación telefónica con la canciller alemana Angela Merkel, Putin “le mencionó la inexorable amenaza de violencia de fuerzas ultranacionalistas (en Ucrania) que pone en peligro la vida e intereses de ciudadanos rusos”, indicó un comunicado del Kremlin.
REACCIONES
Estados Unidos apoya a Kiev
El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, viajará a Kiev para reunirse mañana con el nuevo Gobierno y Parlamento de Ucrania.
El Parlamento de Ucrania aprobó que Estados Unidos y el Reino Unido envíen misiones de monitoreo ante la movilización militar rusa.
Anders Fogh Rasmussen, jefe de la OTAN, dijo que Rusia había infringido la Carta de la ONU y exhortó a Moscú a “reducir las tensiones”.
Los ex presidentes ucranianos, Leonid Kravchuk, Leonid Kuchma y Víktor Yúschenko, pidieron al Parlamento preparar la defensa del país.
El Papa Francisco exhortó ayer a los líderes mundiales a promover el diálogo como forma de resolver la crisis en Ucrania.
PRESIÓN DE OCCIDENTE
Kerry advierte con sacar a Rusia del G8
WASHINGTON.- El secretario de Estado estadounidense John Kerry soltó la advertencia a Rusia. “Todos y cada uno de ellos (los líderes de Occidente) están dispuestos a hacer lo posible para aislar a Rusia debido a la invasión (a Crimea). El presidente Obama habló ayer con la canciller alemana Angela Merkel, el primer ministro británico David Cameron y el presidente polaco Bronislaw Komoroski.
Y como medida de presión tanto Estados Unidos, Canadá, Francia y Reino Unido han suspendido su asistencia a las citas preparatorias de la Cumbre del G-8 en Sochi, Rusia, en junio.
De hecho John Kerry dejó entrever la expulsión de Rusia del selecto grupo de potencias, porque no actúa como un país que respeta los tratados internacionales avalados por la ONU.
El fantasma de Georgia
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, al reservarse el derecho de intervenir militarmente en Ucrania, ha hecho una apuesta extremadamente arriesgada, que no sólo amenaza con un conflicto armado con el vecino país, sino también con retrotraer al mundo a los peores tiempos de la Guerra Fría.
Hace casi seis años, en agosto de 2008, Rusia libró en Georgia su primera guerra contra otra antigua república soviética, que denominó “operación para imponer la paz”, y que terminó con una rápida victoria de las armas rusas y el reconocimiento por Moscú de las independencias de las regiones separatistas de Abjasia y Osetia del Sur. En esa ocasión, Rusia también arguyó la defensa de los rusos para lanzar un ataque en toda regla, con blindados y aviación, en Osetia del Sur, que terminó con las tropas rusas a las puertas de Tiflis.
Pero entonces, Moscú contaba un motivo de mucho peso: el entonces presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili, había lanzado una operación militar en Osetia del Sur para “restablecer el orden constitucional”.
Con mucha más cautela, Ucrania no han emprendido acciones de fuerza en Crimea, donde tiene su base la flota rusa del Mar Negro.