Internacional
Reclaman a ministros de Chávez por muertos
La Asamblea Nacional volvió a sesionar en enero con miembros de la oposición
CARACAS, VENEZUELA (08/FEB/2011).- El cálculo de un diputado opositor de que los ataúdes de los muertos de la delincuencia en Venezuela ocuparían 310.5 kilómetros, marcó hoy el tono de la primera interpelación parlamentaria a ministros del presidente del país, Hugo Chávez, desde la vuelta de la oposición a la Asamblea Nacional en enero.
Antes de rematar su discurso pidiendo la inmediata dimisión "por incapaz" del ministro del Interior, Tarek El Aissami, el diputado opositor William Barrientos recordó que al dar cuenta de su gestión durante 2010 Chávez reconoció el mes pasado que la delincuencia dejó 155 mil muertos durante los últimos diez años.
"Si colocamos esos ataúdes en línea recta estaríamos sembrando una Venezuela de muertos (...), estaríamos hablando exactamente de 310.5 kilómetros de cadáveres", indicó el diputado tras admitir la ayuda que recibió de un ingeniero y del dueño de una funeraria.
Los calificativos de "amante de la necrofilia" que Barrientos cosechó de sus colegas fueron reforzados por El Aissami que lo señaló como autor intelectual de la propuesta opositora de enero pasado de que un político condenado de homicidio un mes antes ocupara la vicepresidencia de la Asamblea Nacional.
Ello desató una griterío entre los diputados afines y detractores de Chávez, tras lo cual El Aissami admitió que la tasa de homicidios en Venezuela es de 48 por cada 100 mil habitantes, lo que significa que "está por encima de la media de América Latina".
"No es de 75 por cada 100 mil como se ha dicho aquí; es de 48 por cada 100 mil habitantes", sostuvo.
"No estamos de brazos cruzados" y "no desconocemos ni minimizamos el problema", remarcó el ministro al destacar que suman 16 los planes para combatir la delincuencia que ha implementado el Gobierno "con diferentes resultados", admitió, en los doce años de gestión de Chávez.
Varios de los legisladores opositores destacaron que el Gobierno no proporciona regularmente cifras de las víctimas de la inseguridad ciudadana, en un aparente deseo de ocultar el impacto del asunto, identificado en todas las encuestas como el principal problema nacional.
Esa opción por el silencio que la oposición achaca al Gobierno se verifica, dijo a su vez el diputado opositor Ismael García, en que el Ejecutivo no explica por qué los depósitos de armas se mantienen en zonas urbanas, con el peligro que ello conlleva.
García recordó que a finales de enero pasado una explosión en un polvorín militar mató a una mujer y afectó "de manera importante" 90 viviendas y "más de 400 resultaron con afectaciones mínimas y medianas", según dijo entonces Rafael Isea, gobernador del estado Aragua (centro) donde se produjo la explosión.
Tras remarcar que esas instalaciones militares deben tener un perímetro de 6 kilómetros sin viviendas a la redonda, García se dirigió hacia el ministro de Defensa, general Carlos Mata, a quien dijo: "Solo la imbecilidad supera la infinitud".
"Lo infinito es más grande que la imbecilidad y los venezolanos no somos ni tontos ni imbéciles", añadió, a lo que el general respondió que las investigaciones del hecho aún están en marcha.
El asunto y los detalles de la lucha contra la delincuencia marcó la primera interpelación parlamentaria de ministros de Chávez, quien el pasado 15 de enero anunció, sin necesidad de que fuera pedida por la minoría parlamentaria opositora, su compromiso de que los miembros del Gobierno respondan de su gestión ante los diputados.
Antes de rematar su discurso pidiendo la inmediata dimisión "por incapaz" del ministro del Interior, Tarek El Aissami, el diputado opositor William Barrientos recordó que al dar cuenta de su gestión durante 2010 Chávez reconoció el mes pasado que la delincuencia dejó 155 mil muertos durante los últimos diez años.
"Si colocamos esos ataúdes en línea recta estaríamos sembrando una Venezuela de muertos (...), estaríamos hablando exactamente de 310.5 kilómetros de cadáveres", indicó el diputado tras admitir la ayuda que recibió de un ingeniero y del dueño de una funeraria.
Los calificativos de "amante de la necrofilia" que Barrientos cosechó de sus colegas fueron reforzados por El Aissami que lo señaló como autor intelectual de la propuesta opositora de enero pasado de que un político condenado de homicidio un mes antes ocupara la vicepresidencia de la Asamblea Nacional.
Ello desató una griterío entre los diputados afines y detractores de Chávez, tras lo cual El Aissami admitió que la tasa de homicidios en Venezuela es de 48 por cada 100 mil habitantes, lo que significa que "está por encima de la media de América Latina".
"No es de 75 por cada 100 mil como se ha dicho aquí; es de 48 por cada 100 mil habitantes", sostuvo.
"No estamos de brazos cruzados" y "no desconocemos ni minimizamos el problema", remarcó el ministro al destacar que suman 16 los planes para combatir la delincuencia que ha implementado el Gobierno "con diferentes resultados", admitió, en los doce años de gestión de Chávez.
Varios de los legisladores opositores destacaron que el Gobierno no proporciona regularmente cifras de las víctimas de la inseguridad ciudadana, en un aparente deseo de ocultar el impacto del asunto, identificado en todas las encuestas como el principal problema nacional.
Esa opción por el silencio que la oposición achaca al Gobierno se verifica, dijo a su vez el diputado opositor Ismael García, en que el Ejecutivo no explica por qué los depósitos de armas se mantienen en zonas urbanas, con el peligro que ello conlleva.
García recordó que a finales de enero pasado una explosión en un polvorín militar mató a una mujer y afectó "de manera importante" 90 viviendas y "más de 400 resultaron con afectaciones mínimas y medianas", según dijo entonces Rafael Isea, gobernador del estado Aragua (centro) donde se produjo la explosión.
Tras remarcar que esas instalaciones militares deben tener un perímetro de 6 kilómetros sin viviendas a la redonda, García se dirigió hacia el ministro de Defensa, general Carlos Mata, a quien dijo: "Solo la imbecilidad supera la infinitud".
"Lo infinito es más grande que la imbecilidad y los venezolanos no somos ni tontos ni imbéciles", añadió, a lo que el general respondió que las investigaciones del hecho aún están en marcha.
El asunto y los detalles de la lucha contra la delincuencia marcó la primera interpelación parlamentaria de ministros de Chávez, quien el pasado 15 de enero anunció, sin necesidad de que fuera pedida por la minoría parlamentaria opositora, su compromiso de que los miembros del Gobierno respondan de su gestión ante los diputados.