Internacional

Protestas opositoras en Bolivia derivan en violencia

Grupos opositores rebasaron el martes a la policía militar, saquearon oficinas públicas y destruyeron la Empresa Nacional de Telecomunicaciones

LA PAZ, BOLIVIA.- Nuevas tomas de oficinas públicas, un aumento en los bloqueos carreteros con cierre de fronteras a Argentina, Brasil y Paraguay, y el desabastecimiento de combustibles amenazaban el martes agravar las protestas opositoras contra el presidente Evo Morales, en tanto se informó de más de diez heridos en choques con la policía en Santa Cruz.

En esa ciudad del oriente, grupos opositores rebasaron el martes a la policía militar, saquearon oficinas públicas y destruyeron la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTEL) nacionalizada en mayo por Morales a la italiana Euro Telecom Internacional (ETI) en el día más violento que vivió esa capital bastión de los opositores al mandatario, según mostraron varios canales de televisión.

El dirigente cívico opositor Felipe Mosa informó a la televisora ATB por teléfono que grupos de manifestantes cortaron el suministro de gas a Brasil desde una planta que fue tomada el martes en Villamontes, al sur.

El ministro de Hidrocarburos, Saúl Avalos, dijo en rueda de prensa que no tenía conocimiento oficial del cierre de válvulas y advirtió que el gobierno no permitirá ``que se corte el suministro de gas. Las exportaciones están garantizadas'', agregó.

Desde Brasilia, portavoces de la Cancillería y del Ministerio de Minas y Energía aseguraron a la AP que no tenían informes de que el flujo de gas desde Bolivia se haya interrumpido.

Bolivia abastece 30 millones de metros cúbicos diarios de gas a Brasil. El gobierno reforzó el control militar de las instalaciones petroleras ante amenazas de la oposición regional de boicotear las exportaciones a Brasil y Argentina.

Aunque con menos violencia, las protestas y toma de oficinas públicas se extendieron a Beni, Pando y Tarija en el oriente y sur respectivamente. Las cuatro regiones demandan su autonomía del gobierno de La Paz y desde hace más de una semana mantienen cortadas las carreteras y cerrados los pasos fronterizos en rechazo al proyecto de constitución que impulsa el mandatario.

Radio Erbol informó que grupos opositores también ocuparon el aeropuerto de Trinidad, capital del departamento de Beni, en el noreste.

En dos semanas de conflictos en esas regiones los manifestantes tomaron la oficina recaudadora de impuestos, el Instituto de Reforma Agraria, Migraciones, la Aduana y la administradora de carreteras, medidas que fueron calificadas por Morales como un ``golpe civil''.

En algunas localidades los cortes carreteros se prolongan por 15 días. En la sureña Tarija, donde están las mayores reservas del gas, estaban cerrados los comercios y varias oficinas públicas y privadas.

La falta de un diálogo y la escasez de combustibles en varias ciudades por causa del corte de rutas aumentaban la tensión.

``No podemos sentarnos a dialogar si no vemos una actitud sincera del gobierno que debe manifestarse en la devolución del Impuesto Directo a los Hidrocarburos'', dijo el Secretario de Relaciones Internacionales de la Prefectura (gobernación) de Santa Cruz, Juan Carlos Urenda, en declaraciones a la emisora Fides.

El líder opositor Branco Marincovik agregó que la única salida al conflicto es que el gobierno renuncie a su intención de aprobar su proyecto constitucional en referendo.

El ministro de Trabajo, Wálter Delgadillo, acusó a los opositores de negarse a dialogar porque en su criterio ``están buscando una confrontación violenta porque creen que van a ganar''. El gobierno se ha resistido a utilizar la fuerza pública para evitar posibles bajas.

La policía y los militares limitan su tarea al resguardo de instituciones públicas y las instalaciones petroleras.

Morales reiteró el lunes su llamado a diálogo a los prefectos rebeldes pero descartó devolver los fondos que tomó de los presupuestos regionales para financiar un bono vitalicio para los ancianos y derivó el debate del referendo constitucional al Congreso.

Una ruta en el sur por donde circula el grueso del comercio con Argentina estaba cortada en varios puntos con troncos y promontorios de tierra al igual que otra en Santa Cruz vitales para la exportación de soya.

Autoridades brasileñas informaron en Brasilia que el flujo de personas y carga entre los dos países ha funcionado normalmente en la mayoría de los puestos limítrofes.

La crisis del país, que ya se prolonga diez meses, gira en torno a la reforma constitucional impulsada por Morales y la demanda de autonomía que tiene amplio respaldo en aquellas regiones. Ambas plantean visiones contrapuestas sobre el país.

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