Internacional
Policía china aísla a un pueblo que lucha contra las expropiaciones
Los campesinos exigen que los jerarcas corruptos sean detenidos
LUFENG, CHINA (14/DIC/2011).- Unos mil policías rodeaban este miércoles, y desde hace una semana, la localidad de Wukan, en el sur de China, símbolo de la lucha de los campesinos de ese país contra la expropiación de tierras por jerarcas del Partido Comunista y promotores corruptos.
"Hay vehículos de policía y bomberos alrededor del pueblo", declaró a la AFP un habitante contactado por teléfono. "Aún tenemos un poco de agua y alimentos, pero no por mucho tiempo", dijo este hombre que pidió el anonimato.
"Queremos que el gobierno central (de Pekín) se ocupe de nuestro problema. No abandonaremos la lucha, queremos que los jerarcas corruptos sean detenidos", agregó.
Desde el jueves pasado la policía mantiene un bloqueo al pueblo de Wukan en donde los habitantes se manifestaron este miércoles por tercer día consecutivo declarándose determinados a continuar su movimiento de protesta.
Las autoridades de Lufeng, cuya jurisdicción abarca a Wukan, indicaron que la policía, los agentes antidisturbios y los bomberos fueron desplegados alrededor del pueblo con cañones de agua para "garantizar la estabilidad".
"Todos los ingresos (al pueblo) están bloqueados y sólo algunas mujeres y niños tienen el derecho a pasar luego de someterse a interrogatorios. La presencia de los periodistas está absolutamente prohibida", declaró otro habitante contactado por la AFP.
Los habitantes de esta localidad costera de 13.000 habitantes acusan a las autoridades locales de haber expropiado sus tierras sin compensación. Las autoridades niegan estas acusaciones y afirman que siguieron el procedimiento legal.
Las expropiaciones se convirtieron en un agudo problema en China en donde cada vez más campesinos acusan a los jerarcas locales de corrupción y de enriquecerse revendiendo sus tierras, expropiadas, a promotores para proyectos inmobiliarios.
"Hay vehículos de policía y bomberos alrededor del pueblo", declaró a la AFP un habitante contactado por teléfono. "Aún tenemos un poco de agua y alimentos, pero no por mucho tiempo", dijo este hombre que pidió el anonimato.
"Queremos que el gobierno central (de Pekín) se ocupe de nuestro problema. No abandonaremos la lucha, queremos que los jerarcas corruptos sean detenidos", agregó.
Desde el jueves pasado la policía mantiene un bloqueo al pueblo de Wukan en donde los habitantes se manifestaron este miércoles por tercer día consecutivo declarándose determinados a continuar su movimiento de protesta.
Las autoridades de Lufeng, cuya jurisdicción abarca a Wukan, indicaron que la policía, los agentes antidisturbios y los bomberos fueron desplegados alrededor del pueblo con cañones de agua para "garantizar la estabilidad".
"Todos los ingresos (al pueblo) están bloqueados y sólo algunas mujeres y niños tienen el derecho a pasar luego de someterse a interrogatorios. La presencia de los periodistas está absolutamente prohibida", declaró otro habitante contactado por la AFP.
Los habitantes de esta localidad costera de 13.000 habitantes acusan a las autoridades locales de haber expropiado sus tierras sin compensación. Las autoridades niegan estas acusaciones y afirman que siguieron el procedimiento legal.
Las expropiaciones se convirtieron en un agudo problema en China en donde cada vez más campesinos acusan a los jerarcas locales de corrupción y de enriquecerse revendiendo sus tierras, expropiadas, a promotores para proyectos inmobiliarios.