Internacional
Pide Turquía a ONU gestionar zonas de protección en Siria
Los ministros de Asuntos Exteriores de los países del Consejo de Seguridad de la ONU se reunirán en Nueva York para abordar la situación humanitaria en Siria
GINEBRA, SUIZA (29/AGO/2012).- El ministro turco de Asuntos Exteriores, Ahmet Davutoglu, pidió a la ONU que se haga cargo de los desplazados internos y establezca zonas de protección para civiles en territorio de Siria, devastado por la violencia armada desde hace 17 meses.
"Esperamos que Naciones Unidas se haga cargo de la misión de proteger a los refugiados en el interior de Siria y, si es posible, los acoja en campamentos", declaró Davutoglu durante una rueda de prensa en Ankara.
Señaló que su gobierno discutió sobre esta posibilidad con el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Antonio Guterres, y con la secretaria general adjunta de la ONU para Asuntos Humanitarios, Valerie Amos.
Mañana jueves, los ministros de Asuntos Exteriores de los países del Consejo de Seguridad de la ONU se reunirán en Nueva York para abordar la situación humanitaria en Siria en donde se estima que tres millones de personas necesitan ayuda urgente.
A la reunión asistirá Davutoglu, quien reiterará su petición ante el Consejo de Seguridad dividido por la negativa de Rusia y China de sumarse al consenso que deplora la severa represión armada del gobierno sirio contra fuerzas rebeldes y opositores.
Asimismo varias organizaciones de derechos humanos han solicitado que el jueves las potencias lleguen a un acuerdo concreto sobre la propuesta turca de una zona de protección para civiles bajo gestión internacional y que además sea una zona de exclusión aérea.
Este martes, ACNUR denunció los feroces ataques y bombardeos aéreos contra personas que buscan huir de Siria en busca de refugio en países vecinos.
El número de refugiados registrados por ACNUR en Turquía, Jordania, Líbano e Iraq asciende a más de 200 mil.
Al respecto, el titular del ACNUR se dirigirá este jueves a las potencias reunidas en Nueva York y se espera que aborde el problema que representa este éxodo para los países de acogida.
Además de que proponga formas en que se pueda evitar un posible deterioro de la situación en los campamentos si el conflicto se alarga.
Finalmente, en declaraciones a la televisión siria el presidente Bashar al Assad, calificó de "irreal" la posible creación, "por imposición de las potencias occidentales", de una zona de distensión dentro del país para proteger a civiles.
"Esperamos que Naciones Unidas se haga cargo de la misión de proteger a los refugiados en el interior de Siria y, si es posible, los acoja en campamentos", declaró Davutoglu durante una rueda de prensa en Ankara.
Señaló que su gobierno discutió sobre esta posibilidad con el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Antonio Guterres, y con la secretaria general adjunta de la ONU para Asuntos Humanitarios, Valerie Amos.
Mañana jueves, los ministros de Asuntos Exteriores de los países del Consejo de Seguridad de la ONU se reunirán en Nueva York para abordar la situación humanitaria en Siria en donde se estima que tres millones de personas necesitan ayuda urgente.
A la reunión asistirá Davutoglu, quien reiterará su petición ante el Consejo de Seguridad dividido por la negativa de Rusia y China de sumarse al consenso que deplora la severa represión armada del gobierno sirio contra fuerzas rebeldes y opositores.
Asimismo varias organizaciones de derechos humanos han solicitado que el jueves las potencias lleguen a un acuerdo concreto sobre la propuesta turca de una zona de protección para civiles bajo gestión internacional y que además sea una zona de exclusión aérea.
Este martes, ACNUR denunció los feroces ataques y bombardeos aéreos contra personas que buscan huir de Siria en busca de refugio en países vecinos.
El número de refugiados registrados por ACNUR en Turquía, Jordania, Líbano e Iraq asciende a más de 200 mil.
Al respecto, el titular del ACNUR se dirigirá este jueves a las potencias reunidas en Nueva York y se espera que aborde el problema que representa este éxodo para los países de acogida.
Además de que proponga formas en que se pueda evitar un posible deterioro de la situación en los campamentos si el conflicto se alarga.
Finalmente, en declaraciones a la televisión siria el presidente Bashar al Assad, calificó de "irreal" la posible creación, "por imposición de las potencias occidentales", de una zona de distensión dentro del país para proteger a civiles.