Internacional
Oleada de violencia en Pakistán
Fueron atacados edificios clave; servicios de inteligencia y sede policiaca quedan gravemente dañados
PESHAWAR, PAKISTÁN.- Unas 18 personas murieron y varias decenas resultaron heridas en dos atentados perpetrados en el Noroeste de Pakistán, el primero contra la sede de los servicios de inteligencia en Peshawar y el segundo contra un puesto de Policía de Bannu.
Las oficinas centrales de los servicios de inteligencia paquistaníes (ISIS, por sus siglas en inglés), resultaron gravemente dañadas por la explosión del coche bomba.
“Un coche llegó en sentido contrario a la circulación. Miembros de las fuerzas del orden le dispararon y el conductor hizo explotar el vehículo”, declaró un oficial de las fuerzas de seguridad que pidió el anonimato.
El edificio del ISIS quedó casi totalmente destruido mientras otro inmueble situado al otro lado de la calle también sufrió graves daños.
Poco después en Bannu, una ciudad guarnición de la zona Noroccidental tribal paquistaní, al menos seis policías murieron y otros cinco resultaron heridos en otro atentado contra un puesto de policía.
“El kamikaze precipitó su vehículo contra el puesto de policía”, declaró el jefe de la Policía de Bannu, Iqbal Marwat.
Pakistán es escenario de una oleada sin precedentes de atentados, perpetrados en su mayoría por kamikazes del Movimiento de los Talibanes de Pakistán (TTP), que ha causado unos dos mil 500 muertos en poco más de dos años.
El TTP, que se alió con Al Qaida, decretó en 2007, al unísono con Osama bin Laden, la “guerra santa” contra Islamabad por su alianza con Washington en la “guerra contra el terrorismo”.
Las oficinas centrales de los servicios de inteligencia paquistaníes (ISIS, por sus siglas en inglés), resultaron gravemente dañadas por la explosión del coche bomba.
“Un coche llegó en sentido contrario a la circulación. Miembros de las fuerzas del orden le dispararon y el conductor hizo explotar el vehículo”, declaró un oficial de las fuerzas de seguridad que pidió el anonimato.
El edificio del ISIS quedó casi totalmente destruido mientras otro inmueble situado al otro lado de la calle también sufrió graves daños.
Poco después en Bannu, una ciudad guarnición de la zona Noroccidental tribal paquistaní, al menos seis policías murieron y otros cinco resultaron heridos en otro atentado contra un puesto de policía.
“El kamikaze precipitó su vehículo contra el puesto de policía”, declaró el jefe de la Policía de Bannu, Iqbal Marwat.
Pakistán es escenario de una oleada sin precedentes de atentados, perpetrados en su mayoría por kamikazes del Movimiento de los Talibanes de Pakistán (TTP), que ha causado unos dos mil 500 muertos en poco más de dos años.
El TTP, que se alió con Al Qaida, decretó en 2007, al unísono con Osama bin Laden, la “guerra santa” contra Islamabad por su alianza con Washington en la “guerra contra el terrorismo”.