Internacional
Obama inicia su gira al extranjero con una simbólica visita a Afganistán
El contendiente demócrata por la presidencia estadounidense refuerza su compromiso para acercarse a Oriente Próximo y concluir la guerra de Irak
KABUL.-El candidato demócrata a la
Casa Blanca, Barack Obama, inició hoy una gira, a varios países de Europa y Oriente Próximo, con una visita sorpresa a
Afganistán, país que se ha fijado como una prioridad estratégica si alcanza la presidencia de Estados Unidos.
Así lo reiteró el pasado 15 de julio Obama como un compromiso para acabar la guerra de Irak, si resulta vencedor en la contienda al mismo tiempo que se concentrará en luchar contra Al Qaeda y la insurgencia talibán en Afganistán.
El senador estadounidense tiene previsto reunirse con el presidente afgano, Hamid Karzai, con otros miembros del Gobierno y con los generales que dirigen las fuerzas estadounidenses en Afganistán.
Un portavoz del Ministerio afgano de Exteriores, Ahmad Bahin, aseguró que Obama se reunirá hoy con parte de las tropas estadounidenses y que mañana se encontrará con Karzai.
Fuentes militares de EEUU consultadas se negaron a desvelar la agenda del candidato a la Casa Blanca, e incluso la embajada de EEUU en Kabul rehusó confirmar que Obama esté en suelo afgano.
De los casi 53 mil militares de la OTAN desplegados en Afganistán, cerca de la mitad son estadounidenses, y Washington tiene además bajo mando directo a otros 12 mil soldados.
La gira del senador de Illinois incluye Israel, Jordania, Francia, Alemania y el Reino Unido.
El candidato republicano, John McCain, ha manifestado que Obama podría visitar Irak este fin de semana, aunque finalmente el senador demócrata ha escogido Afganistán como su primer destino.
Según Obama, la concentración en Irak ha propiciado un deterioro de la situación en Afganistán y ha hecho posible que la red terrorista Al Qaeda se haga fuerte en la frontera de Pakistán con Afganistán, donde predomina la etnia pastún, la propia de los talibanes.
Es en el tercio meridional de Afganistán, fronterizo con Pakistán, donde tienen lugar los combates más violentos entre las fuerzas internacionales y afganas y la insurgencia talibán, que tiene sus mayores bastiones en las provincias de Helmand y Kandahar.
El Gobierno paquistaní que se formó tras los comicios de febrero ha apostado por dialogar con aquellos grupos islamistas que quieran deponer las armas, una medida que no ha gustado en Kabul y que incluso llevó a Karzai a asegurar que el Ejército afgano golpearía a líderes talibanes en Pakistán si es necesario.
Así lo reiteró el pasado 15 de julio Obama como un compromiso para acabar la guerra de Irak, si resulta vencedor en la contienda al mismo tiempo que se concentrará en luchar contra Al Qaeda y la insurgencia talibán en Afganistán.
El senador estadounidense tiene previsto reunirse con el presidente afgano, Hamid Karzai, con otros miembros del Gobierno y con los generales que dirigen las fuerzas estadounidenses en Afganistán.
Un portavoz del Ministerio afgano de Exteriores, Ahmad Bahin, aseguró que Obama se reunirá hoy con parte de las tropas estadounidenses y que mañana se encontrará con Karzai.
Fuentes militares de EEUU consultadas se negaron a desvelar la agenda del candidato a la Casa Blanca, e incluso la embajada de EEUU en Kabul rehusó confirmar que Obama esté en suelo afgano.
De los casi 53 mil militares de la OTAN desplegados en Afganistán, cerca de la mitad son estadounidenses, y Washington tiene además bajo mando directo a otros 12 mil soldados.
La gira del senador de Illinois incluye Israel, Jordania, Francia, Alemania y el Reino Unido.
El candidato republicano, John McCain, ha manifestado que Obama podría visitar Irak este fin de semana, aunque finalmente el senador demócrata ha escogido Afganistán como su primer destino.
Según Obama, la concentración en Irak ha propiciado un deterioro de la situación en Afganistán y ha hecho posible que la red terrorista Al Qaeda se haga fuerte en la frontera de Pakistán con Afganistán, donde predomina la etnia pastún, la propia de los talibanes.
Es en el tercio meridional de Afganistán, fronterizo con Pakistán, donde tienen lugar los combates más violentos entre las fuerzas internacionales y afganas y la insurgencia talibán, que tiene sus mayores bastiones en las provincias de Helmand y Kandahar.
El Gobierno paquistaní que se formó tras los comicios de febrero ha apostado por dialogar con aquellos grupos islamistas que quieran deponer las armas, una medida que no ha gustado en Kabul y que incluso llevó a Karzai a asegurar que el Ejército afgano golpearía a líderes talibanes en Pakistán si es necesario.