Internacional
Mueren más de cuatro mil inmigrantes en frontera desde 1998
La Fundación Nacional para la Política Estadounidense señala que en 2009 se arrestó a 540 mil 865 inmigrantes
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (06/MAY/2010).- Más de cuatro mil personas, un promedio de una por día, han muerto desde 1998 en su intento por cruzar de manera ilegal la frontera con Estados Unidos, según un
reporte de la Fundación Nacional para la Política Estadunidense (NFAP, en inglés).
La muerte de inmigrantes se incrementó en 2009, a 417 respecto a 390 un año antes, pese a que el año pasado cayó significativamente el ingreso ilegal entre peticiones insistentes del Congreso de que el gobierno federal "controle las fronteras", de acuerdo con el informe divulgado hoy por la organización civil.
Indica que en 1998 fueron arrestados 1.5 millones de personas en la frontera sur y fueron registradas 263 muertes, mientras en 2009 la cifra de arrestados cayó a 540 mil 865, pero el número de muertes aumentó a 417. El acumulado de 1998 a 2009 es de cuatro mil 375 fallecimientos.
El único modo de eliminar la muerte de los inmigrantes en la frontera y de reducir la inmigración ilegal a largo plazo, "es instituir un nuevo programa de visas temporales o permisos de trabajo para extranjeros", dijo el director de la NFAP, Stuart Anderson.
Un segundo estudio de la misma organización señala que unos cuatro millones de personas están en la lista de espera por retrasos en casos de inmigración sobre peticiones de familiares, señaló la organización, que se basó en datos del Departamento de Seguridad Interna.
Añadió que el tiempo de espera para que un ciudadano estadounidense traiga a un hermano de Filipinas excede los 20 años. El ciudadano estadounidense que pide a un hijo adulto no casado de México debe esperar 17 años.
Además de los crecientes peligros para cruzar la frontera, la política de 'sólo aplicación de la ley' ha fortalecido a lucrativas empresas ilegales y pandillas criminales, de acuerdo con la NFAP.
"Si los trabajadores mexicanos y centroamericanos pudieran venir a Estados Unidos con una visa o un permiso de trabajo, no tendrían necesidad de usar los servicios de un ‘coyote’ o de una empresa delictiva', señaló Anderson, ex funcionario del ahora desaparecido Servicio de Inmigración y Naturalización (INS) de Estados Unidos.
La muerte de inmigrantes se incrementó en 2009, a 417 respecto a 390 un año antes, pese a que el año pasado cayó significativamente el ingreso ilegal entre peticiones insistentes del Congreso de que el gobierno federal "controle las fronteras", de acuerdo con el informe divulgado hoy por la organización civil.
Indica que en 1998 fueron arrestados 1.5 millones de personas en la frontera sur y fueron registradas 263 muertes, mientras en 2009 la cifra de arrestados cayó a 540 mil 865, pero el número de muertes aumentó a 417. El acumulado de 1998 a 2009 es de cuatro mil 375 fallecimientos.
El único modo de eliminar la muerte de los inmigrantes en la frontera y de reducir la inmigración ilegal a largo plazo, "es instituir un nuevo programa de visas temporales o permisos de trabajo para extranjeros", dijo el director de la NFAP, Stuart Anderson.
Un segundo estudio de la misma organización señala que unos cuatro millones de personas están en la lista de espera por retrasos en casos de inmigración sobre peticiones de familiares, señaló la organización, que se basó en datos del Departamento de Seguridad Interna.
Añadió que el tiempo de espera para que un ciudadano estadounidense traiga a un hermano de Filipinas excede los 20 años. El ciudadano estadounidense que pide a un hijo adulto no casado de México debe esperar 17 años.
Además de los crecientes peligros para cruzar la frontera, la política de 'sólo aplicación de la ley' ha fortalecido a lucrativas empresas ilegales y pandillas criminales, de acuerdo con la NFAP.
"Si los trabajadores mexicanos y centroamericanos pudieran venir a Estados Unidos con una visa o un permiso de trabajo, no tendrían necesidad de usar los servicios de un ‘coyote’ o de una empresa delictiva', señaló Anderson, ex funcionario del ahora desaparecido Servicio de Inmigración y Naturalización (INS) de Estados Unidos.