Internacional
Misión en Siria es ''casi imposible'' por la violencia: enviado especial de la ONU
Lakhdar Brahimi reconoció que jamás había recibido alguna misión tan difícil como en Siria
LONDRES, INGLATERRA (04/SEP/2012).- Sin muchas expectativas. El enviado especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Liga Árabe para Siria, Lakhdar Brahimi, calificó su misión en ese país de “casi imposible” por la escalada de la violencia.
“Llego a este trabajo con los ojos abiertos, sin ilusiones. Sé lo difícil que es, casi imposible. No puedo decir imposible, sino casi imposible”, dijo Brahimi en una entrevista emitida ayer por la cadena británica BBC.
Brahimi, un veterano diplomático argelino que sustituyó a Kofi Annan como mediador, admitió que tiene uno de las misiones más difíciles del mundo y tiene temor por el “peso” de la responsabilidad que posee.
El enviado, quien ha asumido algunas de las tareas más difíciles de todo el mundo, desde Haití hasta África del Sur, reconoció que jamás había recibido alguna misión tan difícil como en Siria: hallar una solución diplomática al conflicto que ya lleva casi 18 meses y ha cobrado la vida de cerca de 23 mil personas.
Brahimi, quien visitará El Cairo y Damasco la próxima semana para reunirse con funcionarios del gobierno y la Liga Árabe, descartó una intervención militar en el país.
En tanto, aviones gubernamentales bombardearon ayer una aldea en el Norte de Siria, matando a 18 personas por lo menos, dijeron organizaciones activistas. Aseguraron que la violencia reina en todo el país, incluso en los suburbios de la capital, Damasco, la región oriental de Deir el-Zour y la zona meridional de Daraa además de Idlib y Alepo.
“Llego a este trabajo con los ojos abiertos, sin ilusiones. Sé lo difícil que es, casi imposible. No puedo decir imposible, sino casi imposible”, dijo Brahimi en una entrevista emitida ayer por la cadena británica BBC.
Brahimi, un veterano diplomático argelino que sustituyó a Kofi Annan como mediador, admitió que tiene uno de las misiones más difíciles del mundo y tiene temor por el “peso” de la responsabilidad que posee.
El enviado, quien ha asumido algunas de las tareas más difíciles de todo el mundo, desde Haití hasta África del Sur, reconoció que jamás había recibido alguna misión tan difícil como en Siria: hallar una solución diplomática al conflicto que ya lleva casi 18 meses y ha cobrado la vida de cerca de 23 mil personas.
Brahimi, quien visitará El Cairo y Damasco la próxima semana para reunirse con funcionarios del gobierno y la Liga Árabe, descartó una intervención militar en el país.
En tanto, aviones gubernamentales bombardearon ayer una aldea en el Norte de Siria, matando a 18 personas por lo menos, dijeron organizaciones activistas. Aseguraron que la violencia reina en todo el país, incluso en los suburbios de la capital, Damasco, la región oriental de Deir el-Zour y la zona meridional de Daraa además de Idlib y Alepo.