Internacional
Médicos turcos denuncian como ''tortura'' uso de gas lacrimógeno
El testimonio es respaldado por declaraciones de numerosas víctimas que sufrieron graves irritaciones cutáneas al ser alcanzadas por lo que el gobernador de Estambul había descrito como ''agua con una solución médica''
ESTAMBUL, TURQUÍA (20/JUN/2013).- El empleo masivo del gas lacrimógeno para intimidar y dispersar a los manifestantes, como se ha hecho en Turquía en las últimas tres semanas, equivale a tortura, han denunciado hoy seis asociaciones médicas turcas.
"El gas no se ha usado como un medio para controlar disturbios sino como arma química", afirmó en una rueda de prensa, celebrada en Estambul, Ümit Biçer, de la Asociación de Médicos Forenses.
Biçer subrayó que el gas lacrimógeno jamás debe utilizarse en espacios cerrados, ni desde una distancia de menos de cinco metros, y denunció que se habían disparado botes al interior de un vestíbulo de hotel abarrotado de personas que huían de la Policía.
Según una encuesta realizada en internet, el 21 por ciento de quienes declararon haber inhalado gas lo hicieron en espacios cerrados.
"Además, la Policía ha utilizado los cartuchos de gas como munición, como si fueran balas de fusil, al dispararlos directamente contra las personas", añadió el forense, que recordó los numerosos traumas craneales y pérdidas de ojo a causa de los impactos.
Concluyó que "también constituye tortura incluir químicos, como una solución de gas pimienta, en el agua a presión de los cañones de la policía".
Esta práctica, documentada por la prensa turca, ha sido respaldada por los testimonios de numerosas víctimas que sufrieron graves irritaciones cutáneas al ser alcanzadas por lo que el gobernador de Estambul, Hüseyin Avni Mutlu, había descrito como "agua con una solución médica".
El forense señaló que la cifra de cuatro muertos causados por las protestas -tres manifestantes y un policía- posiblemente se incremente en dos personas, que sufrieron ataques al corazón tras exponerse de forma prolongada al gas lacrimógeno, aunque aún se debe esperar el dictamen de las autopsias.
Un joven de Ankara, que no participó en las protestas, falleció en su lugar de trabajo tras pasar tres días seguidos por una zona donde la Policía disparaba gas diariamente.
Una mujer de 50 años murió de un ataque al corazón en casa tras haber participado en una manifestación, detalló.
Osman Öztürk, portavoz de la Asociación Turca de Médicos (TTB), recordó el balance oficial de víctimas: 4 muertos, 59 heridos graves, 6 en estado crítico, 11 casos de pérdida de ojo, más de 100 casos de traumatismo craneal, y 7.822 heridos en total.
Un dato que, advirtió, "sólo es la punta del iceberg y tal vez no represente ni la quinta parte de la (cifra) real, dado que muchísimas víctimas no recibieron ayuda médica", advirtió.
El médico señaló que el uso masivo del gas y los disparos directos a la cabeza "hacían pensar que la Policía tenía órdenes de matar".
"El gas siempre se dispara por delante de los manifestantes, de manera que la gente pueda huir hacia atrás, pero en estas protestas lo lanzaron desde los cuatro costados", denunció.
De hecho, una práctica habitual en estas semanas, como ha podido comprobar Efe, ha sido la de lanzar botes de gas a gran distancia por encima de una manifestación, de manera que cientos de personas, presas del pánico, tuvieran que atravesar las nubes lacrimógenas si querían ponerse a salvo.
Dogan Sahin, de la Asociación de Psicólogos Turcos, estimó que un millón de personas ha sufrido la represión policial durante las tres semanas de protestas y que un tercio de ellas ha padecido daños psicológicos.
"De éstos, un 60% los superará en un año, pero un 20% los sufrirá a largo plazo", denunció, y citó consecuencias como la pérdida de confianza y del sentido de la justicia y el aumento de la violencia.
El abogado Turgut Kazan pidió no sólo la prohibición del uso del gas, sino también un boicot contra Turquía por parte de los países exportadores, a cuyos Gobiernos consideró "también responsables".
Recordó que el gas fue empleado contra personas que dormían, huían, cantaban o simplemente miraban, algo que en su opinión constituye claramente una forma de tortura, castigable con 12 años de cárcel.
"Este delito ya no prescribe: advierto a todos los que dieron las órdenes y a quienes las cumplieron que un día serán juzgados", vaticinó. EFE
La violencia en Afganistán causa 15 muertos pese al anuncio de diálogo de paz
Kabul, 20 jun (EFE).- Al menos 15 personas -diez de ellas insurgentes- han perdido la vida en combates y atentados en las últimas 24 horas en Afganistán, donde la violencia no se ha detenido pese al anuncio de un diálogo en Catar entre EEUU y los talibanes.
El incidente de mayor envergadura ha tenido lugar en la provincia central de Logar, donde un bombardeo de la misión aliada (ISAF) mató anoche a nueve rebeldes e hirió a otros seis, según explicó a la agencia AIP un subcomisario de la policía regional, Rais Khan.
Las fuerzas extranjeras lanzaron el ataque aéreo después de que un grupo de insurgentes se congregara en la zona de Alozai con el objetivo de asaltar un puesto de control.
También se han registrado sucesos violentos en otros puntos del país asiático, sobre todo en las regiones orientales cercanas a la frontera con Pakistán.
Dos funcionarios gubernamentales y uno de los servicios secretos afganos han fallecido debido a la explosión de una bomba caminera en la ciudad de Yalalabad, según una fuente oficial consultada por Efe.
En la cercana provincia de Laghmán choques entre la insurgencia y las fuerzas locales han causado la muerte de un integrista y heridas a un número indeterminado de miembros de ambos bandos.
Además, de acuerdo con la agencia AIP, dos soldados afganos han perdido la vida en ataques en otros puntos del país.
Estas acciones armadas llegan en medio del enésimo intento de la comunidad internacional de iniciar un proceso de diálogo con el movimiento integrista talibán para hallar una solución al conflicto afgano, enquistado desde hace más de una década.
Los talibanes abrieron el martes una oficina en Doha, capital del emirato de Catar, con el objetivo de celebrar una serie de reuniones con este cometido.
La iniciativa, sin embargo, no ha gustado al Gobierno del presidente afgano, Hamid Karzai, pues será EEUU y no Kabul quien lidere las conversaciones con los rebeldes pese a que Washington arguye que su papel es de mediador.
El Ejecutivo de Karzai -tachado siempre de "títere" por los discípulos del mulá Omar- suspendió ayer las negociaciones de seguridad con EEUU y amenazó con no participar en el proceso de paz.
El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, ha telefoneado dos veces en las últimas horas a Karzai para rebajar la tensión.
Kerry tiene previsto visitar Doha este mismo fin de semana, aunque en la agenda facilitada a la prensa figura solo un encuentro con las autoridades cataríes.
Más de once años después de la invasión de EEUU que propició la caída del régimen talibán, la guerra afgana se encuentra en una de las fases más sangrientas.
El nuevo intento de diálogo llega un año antes de que las tropas de combate de la OTAN concluyan su retirada gradual del país asiático y en medio de la incertidumbre sobre cuál será su presencia en el territorio más allá de 2014. EFE
fpw-igb/rml
"El gas no se ha usado como un medio para controlar disturbios sino como arma química", afirmó en una rueda de prensa, celebrada en Estambul, Ümit Biçer, de la Asociación de Médicos Forenses.
Biçer subrayó que el gas lacrimógeno jamás debe utilizarse en espacios cerrados, ni desde una distancia de menos de cinco metros, y denunció que se habían disparado botes al interior de un vestíbulo de hotel abarrotado de personas que huían de la Policía.
Según una encuesta realizada en internet, el 21 por ciento de quienes declararon haber inhalado gas lo hicieron en espacios cerrados.
"Además, la Policía ha utilizado los cartuchos de gas como munición, como si fueran balas de fusil, al dispararlos directamente contra las personas", añadió el forense, que recordó los numerosos traumas craneales y pérdidas de ojo a causa de los impactos.
Concluyó que "también constituye tortura incluir químicos, como una solución de gas pimienta, en el agua a presión de los cañones de la policía".
Esta práctica, documentada por la prensa turca, ha sido respaldada por los testimonios de numerosas víctimas que sufrieron graves irritaciones cutáneas al ser alcanzadas por lo que el gobernador de Estambul, Hüseyin Avni Mutlu, había descrito como "agua con una solución médica".
El forense señaló que la cifra de cuatro muertos causados por las protestas -tres manifestantes y un policía- posiblemente se incremente en dos personas, que sufrieron ataques al corazón tras exponerse de forma prolongada al gas lacrimógeno, aunque aún se debe esperar el dictamen de las autopsias.
Un joven de Ankara, que no participó en las protestas, falleció en su lugar de trabajo tras pasar tres días seguidos por una zona donde la Policía disparaba gas diariamente.
Una mujer de 50 años murió de un ataque al corazón en casa tras haber participado en una manifestación, detalló.
Osman Öztürk, portavoz de la Asociación Turca de Médicos (TTB), recordó el balance oficial de víctimas: 4 muertos, 59 heridos graves, 6 en estado crítico, 11 casos de pérdida de ojo, más de 100 casos de traumatismo craneal, y 7.822 heridos en total.
Un dato que, advirtió, "sólo es la punta del iceberg y tal vez no represente ni la quinta parte de la (cifra) real, dado que muchísimas víctimas no recibieron ayuda médica", advirtió.
El médico señaló que el uso masivo del gas y los disparos directos a la cabeza "hacían pensar que la Policía tenía órdenes de matar".
"El gas siempre se dispara por delante de los manifestantes, de manera que la gente pueda huir hacia atrás, pero en estas protestas lo lanzaron desde los cuatro costados", denunció.
De hecho, una práctica habitual en estas semanas, como ha podido comprobar Efe, ha sido la de lanzar botes de gas a gran distancia por encima de una manifestación, de manera que cientos de personas, presas del pánico, tuvieran que atravesar las nubes lacrimógenas si querían ponerse a salvo.
Dogan Sahin, de la Asociación de Psicólogos Turcos, estimó que un millón de personas ha sufrido la represión policial durante las tres semanas de protestas y que un tercio de ellas ha padecido daños psicológicos.
"De éstos, un 60% los superará en un año, pero un 20% los sufrirá a largo plazo", denunció, y citó consecuencias como la pérdida de confianza y del sentido de la justicia y el aumento de la violencia.
El abogado Turgut Kazan pidió no sólo la prohibición del uso del gas, sino también un boicot contra Turquía por parte de los países exportadores, a cuyos Gobiernos consideró "también responsables".
Recordó que el gas fue empleado contra personas que dormían, huían, cantaban o simplemente miraban, algo que en su opinión constituye claramente una forma de tortura, castigable con 12 años de cárcel.
"Este delito ya no prescribe: advierto a todos los que dieron las órdenes y a quienes las cumplieron que un día serán juzgados", vaticinó. EFE
La violencia en Afganistán causa 15 muertos pese al anuncio de diálogo de paz
Kabul, 20 jun (EFE).- Al menos 15 personas -diez de ellas insurgentes- han perdido la vida en combates y atentados en las últimas 24 horas en Afganistán, donde la violencia no se ha detenido pese al anuncio de un diálogo en Catar entre EEUU y los talibanes.
El incidente de mayor envergadura ha tenido lugar en la provincia central de Logar, donde un bombardeo de la misión aliada (ISAF) mató anoche a nueve rebeldes e hirió a otros seis, según explicó a la agencia AIP un subcomisario de la policía regional, Rais Khan.
Las fuerzas extranjeras lanzaron el ataque aéreo después de que un grupo de insurgentes se congregara en la zona de Alozai con el objetivo de asaltar un puesto de control.
También se han registrado sucesos violentos en otros puntos del país asiático, sobre todo en las regiones orientales cercanas a la frontera con Pakistán.
Dos funcionarios gubernamentales y uno de los servicios secretos afganos han fallecido debido a la explosión de una bomba caminera en la ciudad de Yalalabad, según una fuente oficial consultada por Efe.
En la cercana provincia de Laghmán choques entre la insurgencia y las fuerzas locales han causado la muerte de un integrista y heridas a un número indeterminado de miembros de ambos bandos.
Además, de acuerdo con la agencia AIP, dos soldados afganos han perdido la vida en ataques en otros puntos del país.
Estas acciones armadas llegan en medio del enésimo intento de la comunidad internacional de iniciar un proceso de diálogo con el movimiento integrista talibán para hallar una solución al conflicto afgano, enquistado desde hace más de una década.
Los talibanes abrieron el martes una oficina en Doha, capital del emirato de Catar, con el objetivo de celebrar una serie de reuniones con este cometido.
La iniciativa, sin embargo, no ha gustado al Gobierno del presidente afgano, Hamid Karzai, pues será EEUU y no Kabul quien lidere las conversaciones con los rebeldes pese a que Washington arguye que su papel es de mediador.
El Ejecutivo de Karzai -tachado siempre de "títere" por los discípulos del mulá Omar- suspendió ayer las negociaciones de seguridad con EEUU y amenazó con no participar en el proceso de paz.
El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, ha telefoneado dos veces en las últimas horas a Karzai para rebajar la tensión.
Kerry tiene previsto visitar Doha este mismo fin de semana, aunque en la agenda facilitada a la prensa figura solo un encuentro con las autoridades cataríes.
Más de once años después de la invasión de EEUU que propició la caída del régimen talibán, la guerra afgana se encuentra en una de las fases más sangrientas.
El nuevo intento de diálogo llega un año antes de que las tropas de combate de la OTAN concluyan su retirada gradual del país asiático y en medio de la incertidumbre sobre cuál será su presencia en el territorio más allá de 2014. EFE
fpw-igb/rml