Internacional
Los hispanos claman por una reforma migratoria
Indocumentados exigen frenar las deportaciones en Los Ángeles, Nueva York y Miami
LOS ÁNGELES/MIAMI/NUEVA YORK (02/MAY/2011).- Miles de inmigrantes marcharon por las calles de Los Ángeles, Miami y Nueva York, para exigir una reforma migratoria y frenar las deportaciones contra indocumentados.
De acuerdo a las autoridades, en la ciudad californiana marcharon unos tres mil 500 manifestantes, mientras que los organizadores hablaron de 10 mil personas.
En Los Ángeles predominaron las consignas que pedían al presidente estadounidense Barack Obama una reforma migratoria: “¡Obama, escucha, estamos en la lucha!”, “¡Legalización, o no habrá reelección!”, cantaban los manifestantes. Sin embargo, el representante de la Coalición 25 de Mayo, Javier Rodríguez, pidió mesura: “Todos sabemos que son los republicanos quienes están frenando la reforma migratoria (y) la ‘Dream Act’” —la ley para legalizar a estudiantes indocumentados— con un Gobierno republicano, simplemente se estancarían todas nuestras peticiones, no podemos ahora amenazar con que no vamos a votar a Obama”.
En Nueva York, los manifestantes, en su mayoría hispanos, se unieron en Foley Square, frente a los edificios federales de la ciudad, para pedir frenar las deportaciones masivas.
“Estamos aquí en contra de las deportaciones y a favor de la legalización, pero también porque los inmigrantes estamos unidos a los trabajadores y a los sindicatos”, dijo Teresa Gutiérrez, una de las líderes de la Coalición Primero de Mayo que organizó una de las marchas.
En Florida —un Estado con cerca de 750 mil inmigrantes indocumentados— manifestantes con banderas de México, Honduras, Guatemala, Ecuador y Cuba, rechazaron la iniciativa SB 2040, que de aprobarse autorizaría a la Policía a revisar el estatus migratorio de las personas. “Pedimos que las leyes antiinmigrantes no vengan a Florida”, dijo María Cristina Ibarra, una inmigrante mexicana indocumentada de 52 años.
En Nueva Jersey y Connecticut también hubo marchas para conmemorar el Día Internacional del Trabajo, que no se celebra en Estados Unidos.
CIFRAS
Amplia influencia
50.5 millones de hispanos viven en Estados Unidos; de acuerdo al censo 2010, la cifra representa 16.3% de la población total.
11.2 millones de indocumentados residen en Estados Unidos, la mayoría de origen hispano, según el Pew Hispanic Center.
6.6 millones de latinos votaron en las elecciones intermedias del año pasado, estima el Pew Hispanic Center.
PROMESA INCUMPLIDA
Un largo y sinuoso camino
Desde su campaña, Barack Obama prometía una reforma migratoria. “Luché con ustedes (los latinos) en el Senado a favor de una reforma migratoria integral y le daré prioridad absoluta a ésta en el primer año de mi presidencia”, dijo en San Diego en julio de 2008.
En agosto de 2009, el presidente afirmó que no tiene “una varita mágica” que lo ayude a aprobar la reforma anhelada por 11 millones de personas. “Esto va a ser difícil, se necesita una cooperación bipartidista, va a haber demagogos que traten de sugerir que cualquier camino para la legalización es inaceptable”.
El pasado 19 de abril, Obama pidió ayuda a empresarios y líderes sindicales para promover la reforma migratoria. “Son personas muy influyentes, así que usen su influencia para ir abriendo camino a la reforma”. Antes —en enero— exhortó a demócratas y republicanos a discutirla en el Congreso.
De acuerdo a las autoridades, en la ciudad californiana marcharon unos tres mil 500 manifestantes, mientras que los organizadores hablaron de 10 mil personas.
En Los Ángeles predominaron las consignas que pedían al presidente estadounidense Barack Obama una reforma migratoria: “¡Obama, escucha, estamos en la lucha!”, “¡Legalización, o no habrá reelección!”, cantaban los manifestantes. Sin embargo, el representante de la Coalición 25 de Mayo, Javier Rodríguez, pidió mesura: “Todos sabemos que son los republicanos quienes están frenando la reforma migratoria (y) la ‘Dream Act’” —la ley para legalizar a estudiantes indocumentados— con un Gobierno republicano, simplemente se estancarían todas nuestras peticiones, no podemos ahora amenazar con que no vamos a votar a Obama”.
En Nueva York, los manifestantes, en su mayoría hispanos, se unieron en Foley Square, frente a los edificios federales de la ciudad, para pedir frenar las deportaciones masivas.
“Estamos aquí en contra de las deportaciones y a favor de la legalización, pero también porque los inmigrantes estamos unidos a los trabajadores y a los sindicatos”, dijo Teresa Gutiérrez, una de las líderes de la Coalición Primero de Mayo que organizó una de las marchas.
En Florida —un Estado con cerca de 750 mil inmigrantes indocumentados— manifestantes con banderas de México, Honduras, Guatemala, Ecuador y Cuba, rechazaron la iniciativa SB 2040, que de aprobarse autorizaría a la Policía a revisar el estatus migratorio de las personas. “Pedimos que las leyes antiinmigrantes no vengan a Florida”, dijo María Cristina Ibarra, una inmigrante mexicana indocumentada de 52 años.
En Nueva Jersey y Connecticut también hubo marchas para conmemorar el Día Internacional del Trabajo, que no se celebra en Estados Unidos.
CIFRAS
Amplia influencia
50.5 millones de hispanos viven en Estados Unidos; de acuerdo al censo 2010, la cifra representa 16.3% de la población total.
11.2 millones de indocumentados residen en Estados Unidos, la mayoría de origen hispano, según el Pew Hispanic Center.
6.6 millones de latinos votaron en las elecciones intermedias del año pasado, estima el Pew Hispanic Center.
PROMESA INCUMPLIDA
Un largo y sinuoso camino
Desde su campaña, Barack Obama prometía una reforma migratoria. “Luché con ustedes (los latinos) en el Senado a favor de una reforma migratoria integral y le daré prioridad absoluta a ésta en el primer año de mi presidencia”, dijo en San Diego en julio de 2008.
En agosto de 2009, el presidente afirmó que no tiene “una varita mágica” que lo ayude a aprobar la reforma anhelada por 11 millones de personas. “Esto va a ser difícil, se necesita una cooperación bipartidista, va a haber demagogos que traten de sugerir que cualquier camino para la legalización es inaceptable”.
El pasado 19 de abril, Obama pidió ayuda a empresarios y líderes sindicales para promover la reforma migratoria. “Son personas muy influyentes, así que usen su influencia para ir abriendo camino a la reforma”. Antes —en enero— exhortó a demócratas y republicanos a discutirla en el Congreso.