Internacional
Los ecuatorianos se preparan para votar en referendo una nueva Constitución
El referendo de una nueva constitución para el Ecuador está a punto de aprobarse o rechazarse
QUITO, ECUADOR.- En la víspera del referendo para aprobar o rechazar una nueva Constitución para Ecuador, la tranquilidad es la nota dominante hoy en el país, solo alterada por el robo de dos ordenadores en la sede de un tribunal electoral.
El presidente del Tribunal Electoral de la provincia de Pichincha, Jaime Pazmiño, informó del robo y de que se ha detenido a una persona supuestamente involucrada en él, pero aseguró que eso no afectará al desarrollo de la consulta de mañana.
De los más de 13 millones de habitantes del país, más de 9,7 millones están convocados a las urnas para decidir si aceptan la nueva Carta Magna del país (la vigésima), que una Asamblea Constituyente de mayoría oficialista aprobó el pasado mes de julio.
También tienen derecho al voto 165.000 ecuatorianos que están repartidos por 47 países.
La pregunta del referendo es sencilla: "¿Aprueba usted el texto de la nueva Constitución Política de la República elaborado por la Asamblea Constituyente?".
Los últimos sondeos de opinión publicados el pasado 8 de septiembre indicaban que los partidarios del "sí" ganarán con algo más de un 50 por ciento, mientras que los del "no" se quedarán en torno a un 30 por ciento.
La incógnita está en la decisión que tome un porcentaje de indecisos que se cifra entre un 25 y un 30 por ciento.
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, insistió hoy en que la oposición no aceptará una eventual derrota en el referendo constitucional y buscará desestabilizar el país, tras reunirse con observadores electorales de organismos internacionales.
Todo está listo, según el Tribunal Supremo Electoral, que ha dispuesto 38.901 mesas para el referendo, que será supervisado por varias misiones de observación de la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Europea (UE), el Parlamento Anadino y el Centro Carter, entre otros.
Casi 60.000 efectivos de la Policía y las Fuerzas Armadas se encargarán de que la jornada se lleve a cabo con tranquilidad.
Los primeros resultados, según el ministro de Seguridad Interna y Externa, Gustavo Larrea, se conocerán poco después del cierre de las juntas receptoras del voto, aunque es probable que los definitivos tarden al menos 24 horas en divulgarse.
Desde las 07.00 hora local (12.00 GMT) hasta las 17.00 (22.00 GMT) los ecuatorianos podrán acudir a depositar su voto.
El cierre oficial de la campaña, el pasado jueves, fue un indicador claro de la tensión verbal que la ha caracterizado y que se ha concentrado, particularmente, entre el partidario del "no" Jaime Nebot, alcalde de Guayaquil, la principal ciudad del país, y el presidente Correa, impulsor de la nueva Constitución.
Ambos cerraron su campaña en Guayaquil, la ciudad más poblada de Ecuador, con manifestaciones multitudinarias en actos en los que se atacaron mutuamente y repitieron sus argumentos.
Para los partidarios del "no", la Constitución que se somete a referendo es un proyecto "abortista", "totalitario" y "centralista", y temen que de aprobarse conceda excesivos poderes al presidente y ahuyente la inversión extranjera.
Estos aspectos son negados por los piden el "sí", que ven en la nueva Constitución el mecanismo para acabar con las antiguas políticas y un avance en el proyecto de Correa, que lo define como una revolución ciudadana para llevar al país al socialismo del siglo XXI.
Y en este dilema Guayaquil, capital de la provincia costera de Guayas, se ha convertido en el foco de atención del referendo.
Nebot ha manifestado que, pese a que respetará si gana el "sí", tomará las acciones que crea conveniente para hacer respetar el "no" si éste gana en su ciudad.
Correa ha recordado que el referendo no es ni autonómico ni provincial, sino nacional.
El presidente del Tribunal Electoral de la provincia de Pichincha, Jaime Pazmiño, informó del robo y de que se ha detenido a una persona supuestamente involucrada en él, pero aseguró que eso no afectará al desarrollo de la consulta de mañana.
De los más de 13 millones de habitantes del país, más de 9,7 millones están convocados a las urnas para decidir si aceptan la nueva Carta Magna del país (la vigésima), que una Asamblea Constituyente de mayoría oficialista aprobó el pasado mes de julio.
También tienen derecho al voto 165.000 ecuatorianos que están repartidos por 47 países.
La pregunta del referendo es sencilla: "¿Aprueba usted el texto de la nueva Constitución Política de la República elaborado por la Asamblea Constituyente?".
Los últimos sondeos de opinión publicados el pasado 8 de septiembre indicaban que los partidarios del "sí" ganarán con algo más de un 50 por ciento, mientras que los del "no" se quedarán en torno a un 30 por ciento.
La incógnita está en la decisión que tome un porcentaje de indecisos que se cifra entre un 25 y un 30 por ciento.
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, insistió hoy en que la oposición no aceptará una eventual derrota en el referendo constitucional y buscará desestabilizar el país, tras reunirse con observadores electorales de organismos internacionales.
Todo está listo, según el Tribunal Supremo Electoral, que ha dispuesto 38.901 mesas para el referendo, que será supervisado por varias misiones de observación de la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Europea (UE), el Parlamento Anadino y el Centro Carter, entre otros.
Casi 60.000 efectivos de la Policía y las Fuerzas Armadas se encargarán de que la jornada se lleve a cabo con tranquilidad.
Los primeros resultados, según el ministro de Seguridad Interna y Externa, Gustavo Larrea, se conocerán poco después del cierre de las juntas receptoras del voto, aunque es probable que los definitivos tarden al menos 24 horas en divulgarse.
Desde las 07.00 hora local (12.00 GMT) hasta las 17.00 (22.00 GMT) los ecuatorianos podrán acudir a depositar su voto.
El cierre oficial de la campaña, el pasado jueves, fue un indicador claro de la tensión verbal que la ha caracterizado y que se ha concentrado, particularmente, entre el partidario del "no" Jaime Nebot, alcalde de Guayaquil, la principal ciudad del país, y el presidente Correa, impulsor de la nueva Constitución.
Ambos cerraron su campaña en Guayaquil, la ciudad más poblada de Ecuador, con manifestaciones multitudinarias en actos en los que se atacaron mutuamente y repitieron sus argumentos.
Para los partidarios del "no", la Constitución que se somete a referendo es un proyecto "abortista", "totalitario" y "centralista", y temen que de aprobarse conceda excesivos poderes al presidente y ahuyente la inversión extranjera.
Estos aspectos son negados por los piden el "sí", que ven en la nueva Constitución el mecanismo para acabar con las antiguas políticas y un avance en el proyecto de Correa, que lo define como una revolución ciudadana para llevar al país al socialismo del siglo XXI.
Y en este dilema Guayaquil, capital de la provincia costera de Guayas, se ha convertido en el foco de atención del referendo.
Nebot ha manifestado que, pese a que respetará si gana el "sí", tomará las acciones que crea conveniente para hacer respetar el "no" si éste gana en su ciudad.
Correa ha recordado que el referendo no es ni autonómico ni provincial, sino nacional.