Internacional

Israel responde a los ataques de Al Qaeda desde Gaza

Los atentados adjudicados por Al Qaeda minan el proceso de mediación del Gobierno estadounidense entre israelíes y palestinos

JERUSALÉN, ISRAEL.- Los disparos de dos cohetes desde Gaza, uno de los cuales mató a un obrero agrícola en el Sur de Israel, seguidos por bombardeos israelíes a la Franja de Gaza ensombrecieron la visita que la jefa de la diplomacia europea efectuó al territorio controlado por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas).

Un obrero agrícola tailandés murió cuando uno de los cohetes cayó sobre un kibutz cerca de la localidad israelí de Ashkelon, a pocos kilómetros de la frontera norte de la Franja de Gaza.

Horas después, la aviación israelí bombardeó tres objetivos en la Franja de Gaza, según fuentes de la seguridad palestina y testigos. No se registró en un  primer momento ninguna víctima.

El ataque con cohetes fue reivindicado por un grupo salafista de Gaza, Ansar al Suna, vinculado a la red islamita Al Qaeda (La Base).

El disparo ocurrió cuando la alta representante de la Unión Europea (UE) para las Relaciones Exteriores, Catherine Ashton, efectuaba una breve visita al empobrecido enclave palestino, controlado por el Hamas desde 2007, para reunirse con representantes de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNWRA).

Por su parte, el primer ministro, Benjamin Netanyahu, llamó a la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, para trasladarle su respuesta a las exigencias delineadas el pasado viernes por Washington para salvar las negociaciones con los palestinos y explicarle con detalle su posición con relación al estancado proceso de paz en Medio Oriente.

Tras recibir esas respuestas, la jefa de la diplomacia estadounidense comunicó a Netanyahu que el enviado estadounidense para Medio Oriente, George Mitchell, viajará el domingo a la región para intentar impulsar las conversaciones de paz.

Semana de presión para Jerusalén

La posición de la Unión Europea es clara. Los asentamientos en Jerusalén Este son ilegales, constituyen un obstáculo para la paz y manejan con hacer imposible la solución de los dos Estados.

Pero la fricción comienza antes. La crisis entre Israel y Estados Unidos desatada tras el anuncio, en plena visita del vicepresidente Joe Biden, de la construcción de nuevas colonias judías en Jerusalén Este la semana antepasada, creció cuando el Gobierno de Washington pidió al mandatario primer ministro israelí que renunciara a las nuevas viviendas en Cisjordania y que emitiera una declaración oficial en la que conste que el diálogo con los palestinos, incluso el indirecto, incluirá los asuntos clave del conflicto.

La exigencia implicaba hablar de fronteras, refugiados, el estatuto final de Jerusalén y los asentamientos. Washington aplazó la visita de su mediador para Medio Oriente, George Mitchell, prevista en principio para el pasado martes, hasta recibir respuestas concretas de Tel Aviv.

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