Internacional
Intervención militar internacional, opción para la paz en Siria
El académico Alhasan Haidar ve más factible la llegada de fuerzas mundiales al país que un golpe dentro del régimen
SIRIA (20/SEP/2011).- Frente a las miles de muertes que han dejado las fuerzas leales al presidente Bashar al Assad para contener las manifestaciones, y ciudadanos que salen a las calles a exigir derechos pese a la represión, el proceso hacia la paz en Siria tendría que pasar por una intervención militar internacional o por un golpe de Estado dentro del mismo régimen, medidas que demorarían meses, vislumbra el doctor en Estudios Internacionales Mediterráneos, Alhasan Haidar.
“Al principio (las manifestaciones) eran para lograr libertades, pero tras la respuesta del régimen de detener y matar a miles, los manifestantes, el pueblo sirio, ya no encuentran la manera de vivir con ese régimen, y ven como la única forma su caída”.
Ayer, la ONU cifraba en dos mil 700 las muertes por la represión del régimen en Siria, un centenar de ellas de niños.
Haidar, profesor de la carrera de Relaciones Internacionales en el ITESO, cree más factible una intervención de las fuerzas internacionales puesto que en los siete meses desde el inicio de las revueltas, los militares se han mostrado “muy unidos”. Estima que Turquía sería la potencia regional y mundial que lideraría la transición democrática.
“El caso más complicado de las revueltas árabes es Siria, pero también podemos decir que la postura internacional está más unida en el tema de ir al Consejo de Seguridad Nacional y condenar el régimen”.
La cuestión es que hay varios países inmiscuidos o con intereses en que la situación actual en Siria se resuelva o no, expone el académico.
Por un lado están Rusia y China, potencias aliadas a Siria, con relaciones históricas que vienen desde la Guerra Fría, donde muchas empresas de ambos están establecidas, y que es un espacio para ambos geopolíticamente estratégico.
“La caída del régimen de Al Assad es una pérdida muy importante económica, política y estratégicamente para los rusos, por eso ellos quieren hasta cierto punto seguir protegiendo al régimen”.
En tanto, los iraníes son los “grandes perdedores” si cae el régimen, expone Haidar, ya que Siria es el pase para intervenir el mundo árabe. “Irán va a usar sus fuerzas económicas, políticas y militares. Ahora mismo está apoyando al régimen militarmente y económicamente”.
Pero si Europa, Estados Unidos, la comunidad internacional, quisiera intervenir y derrocar al presidente se enfrentaría con un ejército con armas rusas avanzadas, más preparado que el libio, que podría atacar con misiles a barcos europeos por el Mediterráneo, además de lanzar misiles contra el Viejo Continente, y con Irán como aliado, potencia regional que posee un armamento “muy importante”. “Es una situación complicada”.
Ante ese escenario, Alhasan Haidar insiste en que europeos y estadounidenses no quieren crear un “caos” con enfrentamientos armados, que además, agrega, traerían aumentos al precio del petróleo, y finalmente afectaciones a la economía internacional, algo que bajo el contexto actual de problemas financieros en el orbe, no sería lo más óptimo.
No obstante, también está el hecho de que “en la revuelta siria, el régimen quiere llevar el conflicto o las manifestaciones a una lucha armada para demostrar al Occidente que ‘estoy enfrentando a algunos grupos terroristas, radicales’”.
El profesor del ITESO destaca la conformación anunciada la semana pasada del Consejo Nacional Sirio (CNS), que demostrará que “no habrá vacío político” cuando Al Assad sea derrocado, pues será quien establezca un gobierno interino y además dirija la revuelta contra el régimen.
“La comunidad internacional no va a esperar más en cuanto al tema de la violencia del régimen contra los sirios, la postura internacional es muy avanzada, ya tenemos sanciones muy importantes, económicas, sobre el gas, el petróleo, contra funcionarios del régimen, congelación de fondos del régimen en Europa; el régimen perdió su legitimidad ante la comunidad internacional”.
Ayer hubieron manifestaciones contra el régimen en varios barrios en Homs, donde murieron cinco personas, y en las ciudades vecinas de Qusseir y Telbisseh.
Un informe presentado al Consejo de Derechos Humanos (CDH) de la ONU denuncia que los civiles participantes en las protestas sufrieron detenciones arbitrarias, ejecuciones extrajudiciales y que incluso fueron buscados por las fuerzas de seguridad.
PERFIL
Bashar al Assad
Empezó a gobernar desde julio de 2000, bajo referéndum, luego de la muerte de su padre Hafez al Assad, en el poder desde 1971.
Antes de llegar al frente del país, estudió Oftalmología en la Universidad de Damasco y Londres, para luego empezar su carrera en la milicia.
“Siria cambió después de la llegada de Bashas, pero son problemas que ya llevan muchos años. Los sirios no creen que es el mejor presidente”, dice el profesor Alhasan Haidar.
Y es que más bien Basil, hijo primogénito, sería el sucesor, pero murió en 1994 en un accidente de tráfico.
A su llegada, Bashar suscitó la aparición de un movimiento reformista, pero ante el temor de perder el régimen, se echó para atrás.
CRONOLOGÍA
21 de marzo
Fuerzas del Ejército sirio rodean Deraa, donde proseguían las protestas contra la corrupción y la falta de libertad.
24 de marzo
El Ejecutivo promete revisar la Ley de Emergencia luego de que miles de ciudadanos protestaran en las calles por la muerte de 37 manifestantes a manos de policías.
19 abril
El Gobierno deroga la Ley de Emergencia vigente desde 1963.
22 de abril
Llamado el Gran Viernes, miles de personas se movilizan contra el régimen, en lo que fue una de las mayores protestas desde el inicio de las revueltas. Casi 90 personas murieron por la represión policial.
28 de abril
Los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU no llegan a un acuerdo para hacer una declaración de condena del régimen sirio.
13 de mayo
La Unión Europea sanciona a 13 miembros del régimen sirio por la represión. Mueren seis personas y miles resultan heridas en las protestas antigubernamentales.
1 de junio
Más de 360 sirios se reunen en Antalaya, Turquía, para discutir sobre el futuro del país y formar un Consejo de la Revolución en el exilio.
6 de agosto
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, llama a que el Consejo de Seguridad apruebe el envío de una misión a Siria, y condena la campaña militar contra los opositores.
7 de septiembre
El minisro francés Alain Juppé califica como “crímenes contra la humanidad” las muertes en Siria.
15 de septiembre
La oposición siria anuncia en Estambul que 140 personas formarán el Consejo Nacional Sirio (CNS) que dirija la revuelta contra Bashar al Asad.
“Al principio (las manifestaciones) eran para lograr libertades, pero tras la respuesta del régimen de detener y matar a miles, los manifestantes, el pueblo sirio, ya no encuentran la manera de vivir con ese régimen, y ven como la única forma su caída”.
Ayer, la ONU cifraba en dos mil 700 las muertes por la represión del régimen en Siria, un centenar de ellas de niños.
Haidar, profesor de la carrera de Relaciones Internacionales en el ITESO, cree más factible una intervención de las fuerzas internacionales puesto que en los siete meses desde el inicio de las revueltas, los militares se han mostrado “muy unidos”. Estima que Turquía sería la potencia regional y mundial que lideraría la transición democrática.
“El caso más complicado de las revueltas árabes es Siria, pero también podemos decir que la postura internacional está más unida en el tema de ir al Consejo de Seguridad Nacional y condenar el régimen”.
La cuestión es que hay varios países inmiscuidos o con intereses en que la situación actual en Siria se resuelva o no, expone el académico.
Por un lado están Rusia y China, potencias aliadas a Siria, con relaciones históricas que vienen desde la Guerra Fría, donde muchas empresas de ambos están establecidas, y que es un espacio para ambos geopolíticamente estratégico.
“La caída del régimen de Al Assad es una pérdida muy importante económica, política y estratégicamente para los rusos, por eso ellos quieren hasta cierto punto seguir protegiendo al régimen”.
En tanto, los iraníes son los “grandes perdedores” si cae el régimen, expone Haidar, ya que Siria es el pase para intervenir el mundo árabe. “Irán va a usar sus fuerzas económicas, políticas y militares. Ahora mismo está apoyando al régimen militarmente y económicamente”.
Pero si Europa, Estados Unidos, la comunidad internacional, quisiera intervenir y derrocar al presidente se enfrentaría con un ejército con armas rusas avanzadas, más preparado que el libio, que podría atacar con misiles a barcos europeos por el Mediterráneo, además de lanzar misiles contra el Viejo Continente, y con Irán como aliado, potencia regional que posee un armamento “muy importante”. “Es una situación complicada”.
Ante ese escenario, Alhasan Haidar insiste en que europeos y estadounidenses no quieren crear un “caos” con enfrentamientos armados, que además, agrega, traerían aumentos al precio del petróleo, y finalmente afectaciones a la economía internacional, algo que bajo el contexto actual de problemas financieros en el orbe, no sería lo más óptimo.
No obstante, también está el hecho de que “en la revuelta siria, el régimen quiere llevar el conflicto o las manifestaciones a una lucha armada para demostrar al Occidente que ‘estoy enfrentando a algunos grupos terroristas, radicales’”.
El profesor del ITESO destaca la conformación anunciada la semana pasada del Consejo Nacional Sirio (CNS), que demostrará que “no habrá vacío político” cuando Al Assad sea derrocado, pues será quien establezca un gobierno interino y además dirija la revuelta contra el régimen.
“La comunidad internacional no va a esperar más en cuanto al tema de la violencia del régimen contra los sirios, la postura internacional es muy avanzada, ya tenemos sanciones muy importantes, económicas, sobre el gas, el petróleo, contra funcionarios del régimen, congelación de fondos del régimen en Europa; el régimen perdió su legitimidad ante la comunidad internacional”.
Ayer hubieron manifestaciones contra el régimen en varios barrios en Homs, donde murieron cinco personas, y en las ciudades vecinas de Qusseir y Telbisseh.
Un informe presentado al Consejo de Derechos Humanos (CDH) de la ONU denuncia que los civiles participantes en las protestas sufrieron detenciones arbitrarias, ejecuciones extrajudiciales y que incluso fueron buscados por las fuerzas de seguridad.
PERFIL
Bashar al Assad
Empezó a gobernar desde julio de 2000, bajo referéndum, luego de la muerte de su padre Hafez al Assad, en el poder desde 1971.
Antes de llegar al frente del país, estudió Oftalmología en la Universidad de Damasco y Londres, para luego empezar su carrera en la milicia.
“Siria cambió después de la llegada de Bashas, pero son problemas que ya llevan muchos años. Los sirios no creen que es el mejor presidente”, dice el profesor Alhasan Haidar.
Y es que más bien Basil, hijo primogénito, sería el sucesor, pero murió en 1994 en un accidente de tráfico.
A su llegada, Bashar suscitó la aparición de un movimiento reformista, pero ante el temor de perder el régimen, se echó para atrás.
CRONOLOGÍA
21 de marzo
Fuerzas del Ejército sirio rodean Deraa, donde proseguían las protestas contra la corrupción y la falta de libertad.
24 de marzo
El Ejecutivo promete revisar la Ley de Emergencia luego de que miles de ciudadanos protestaran en las calles por la muerte de 37 manifestantes a manos de policías.
19 abril
El Gobierno deroga la Ley de Emergencia vigente desde 1963.
22 de abril
Llamado el Gran Viernes, miles de personas se movilizan contra el régimen, en lo que fue una de las mayores protestas desde el inicio de las revueltas. Casi 90 personas murieron por la represión policial.
28 de abril
Los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU no llegan a un acuerdo para hacer una declaración de condena del régimen sirio.
13 de mayo
La Unión Europea sanciona a 13 miembros del régimen sirio por la represión. Mueren seis personas y miles resultan heridas en las protestas antigubernamentales.
1 de junio
Más de 360 sirios se reunen en Antalaya, Turquía, para discutir sobre el futuro del país y formar un Consejo de la Revolución en el exilio.
6 de agosto
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, llama a que el Consejo de Seguridad apruebe el envío de una misión a Siria, y condena la campaña militar contra los opositores.
7 de septiembre
El minisro francés Alain Juppé califica como “crímenes contra la humanidad” las muertes en Siria.
15 de septiembre
La oposición siria anuncia en Estambul que 140 personas formarán el Consejo Nacional Sirio (CNS) que dirija la revuelta contra Bashar al Asad.