Internacional
Hay polémica por espionaje a altos cargos políticos de Madrid
Los implicados son el número dos del Ayuntamiento de Madrid, Manuel Cobo, y el vicepresidente regional, Ignacio González
MADRID, ESPAÑA.-
Dos altos cargos políticos del Gobierno local y regional de Madrid han pedido a la Fiscalía de la capital que investigue los supuestos espionajes a los que fueron sometidos en abril de 2008, un caso que ha levantado la polémica en España.
Los implicados son el número dos del Ayuntamiento de Madrid, Manuel Cobo, y el vicepresidente regional, Ignacio González.
Según informaciones publicadas por el diario español "El País", ambos políticos fueron espiados por ex agentes de la Policía y de la Guardia Civil pagados por Francisco Granados, consejero de Interior de la Comunidad de Madrid.
Granados negó que el Gobierno regional haya hecho "cualquier encargo de cualquier espionaje o de cualquier seguimiento o informe sobre nadie y sobre ningún asunto de los aparecidos en los medios de comunicación".
Subrayó que "no ha existido en ningún momento ninguna orden para investigar o espiar absolutamente a nadie" y que no existe "ninguna organización de espionaje montada por el Ejecutivo regional".
A su juicio, tanto él como González y Cobo, son víctimas "de un montaje" y de "una operación de acoso y derribo a la presidenta regional, Esperanza Aguirre", y celebró que se vayan a investigar los hechos.
Los implicados son el número dos del Ayuntamiento de Madrid, Manuel Cobo, y el vicepresidente regional, Ignacio González.
Según informaciones publicadas por el diario español "El País", ambos políticos fueron espiados por ex agentes de la Policía y de la Guardia Civil pagados por Francisco Granados, consejero de Interior de la Comunidad de Madrid.
Granados negó que el Gobierno regional haya hecho "cualquier encargo de cualquier espionaje o de cualquier seguimiento o informe sobre nadie y sobre ningún asunto de los aparecidos en los medios de comunicación".
Subrayó que "no ha existido en ningún momento ninguna orden para investigar o espiar absolutamente a nadie" y que no existe "ninguna organización de espionaje montada por el Ejecutivo regional".
A su juicio, tanto él como González y Cobo, son víctimas "de un montaje" y de "una operación de acoso y derribo a la presidenta regional, Esperanza Aguirre", y celebró que se vayan a investigar los hechos.