Internacional
Gobierno peruano descarta prorrogar emergencia en zona de conflicto minero
La Presidencia del Consejo de Ministros indica que se mantendrán alerta para atender cualquier alteración del orden público
LIMA, PERÚ (01/SEP/2012).- El gobierno peruano decidió no prorrogar el estado de emergencia en tres provincias de Cajamarca (norte), que son centro de un conflicto por el rechazo de los pobladores a la ejecución de un proyecto minero de la estadounidense Newmont, informó el sábado el Ejecutivo.
La emergencia, que se había decretado a principios de julio, implicaba la suspensión de los derechos constitucionales de inviolabilidad del domicilio y las libertades de reunión y libre tránsito.
"El Poder Ejecutivo ha decidido no prorrogar el Estado de emergencia en las provincias de Cajamarca, Bambamarca y Celendín", según un comunicado de la Presidencia del Consejo de Ministros que indica que "las Fuerzas del Orden se mantendrán en alerta para atender cualquier alteración del orden público".
Sostiene que el Gobierno consideró que se requiere poner en marcha una agenda de desarrollo en la región Cajamarca y que se necesita trabajar para reducir las brechas sociales y las pérdidas económicas ocasionadas en los últimos meses en esa zona, debido al conflicto.
El 3 de agosto, el gobierno había prorrogado por 30 días el estado de emergencia en esas provincias a fin de "proteger a la población de las amenazas a su seguridad, garantizar el derecho de los ciudadanos a la tranquilidad pública, al adecuado funcionamiento de los servicios básicos y al normal abastecimiento de alimentos y medicinas".
Esa decisión provocó un paro de 48 horas (21 y 22 de agosto) en toda la región de Cajamarca, en que sus líderes consideraron como "un desatino del Ejecutivo prorrogar la emergencia cuando una misión de la iglesia católica buscaba facilitar el diálogo con el gobierno".
Las provincias comprendidas en la emergencia -Cajamarca, Celendín y Hualgayoc- en julio fueron escenario de protestas y enfrentamientos entre la policía y manifestantes que dejaron cinco muertos y decenas de heridos.
Las autoridades cajamarquinas se oponen a la ejecución del proyecto aurífero y cuprífero Conga, donde la minera Newmont proyecta invertir 4 mil 800 millones de dólares.
La oposición del gobierno regional de Cajamarca y de organizaciones civiles regionales se basa en temores de que el proyecto pueda afectar las cabeceras de cuenca y deje sin agua a la población.
La emergencia, que se había decretado a principios de julio, implicaba la suspensión de los derechos constitucionales de inviolabilidad del domicilio y las libertades de reunión y libre tránsito.
"El Poder Ejecutivo ha decidido no prorrogar el Estado de emergencia en las provincias de Cajamarca, Bambamarca y Celendín", según un comunicado de la Presidencia del Consejo de Ministros que indica que "las Fuerzas del Orden se mantendrán en alerta para atender cualquier alteración del orden público".
Sostiene que el Gobierno consideró que se requiere poner en marcha una agenda de desarrollo en la región Cajamarca y que se necesita trabajar para reducir las brechas sociales y las pérdidas económicas ocasionadas en los últimos meses en esa zona, debido al conflicto.
El 3 de agosto, el gobierno había prorrogado por 30 días el estado de emergencia en esas provincias a fin de "proteger a la población de las amenazas a su seguridad, garantizar el derecho de los ciudadanos a la tranquilidad pública, al adecuado funcionamiento de los servicios básicos y al normal abastecimiento de alimentos y medicinas".
Esa decisión provocó un paro de 48 horas (21 y 22 de agosto) en toda la región de Cajamarca, en que sus líderes consideraron como "un desatino del Ejecutivo prorrogar la emergencia cuando una misión de la iglesia católica buscaba facilitar el diálogo con el gobierno".
Las provincias comprendidas en la emergencia -Cajamarca, Celendín y Hualgayoc- en julio fueron escenario de protestas y enfrentamientos entre la policía y manifestantes que dejaron cinco muertos y decenas de heridos.
Las autoridades cajamarquinas se oponen a la ejecución del proyecto aurífero y cuprífero Conga, donde la minera Newmont proyecta invertir 4 mil 800 millones de dólares.
La oposición del gobierno regional de Cajamarca y de organizaciones civiles regionales se basa en temores de que el proyecto pueda afectar las cabeceras de cuenca y deje sin agua a la población.