Internacional
Estudiantes en protesta ingresan a edificio de Partido Conservador en Londres
Una grupo de manifestantes compuesto por estudiantes y maestros ingresaron al edificio del Partido Conservador, durante una protesta contra la posible subida prevista del precio de las inscripciones
LONDRES, INGLATERRA (10/NOV/2010).- Un grupo de manifestantes entró por la fuerza este miércoles en la sede del gobernante Partido Conservador en Londres, durante una multitudinaria protesta en contra de la subida prevista de las matrículas universitarias.
Una veintena de jóvenes lograron penetrar en el vestíbulo tras romper una cristalera del 30 Millibank, el edificio que alberga el cuartel general de la formación liderada por el primer ministro David Cameron en el céntrico barrio de Westminster, según un periodista en el lugar.
La policía, que bloqueó la entrada del edificio, trataba de evacuar alrededor de una hora después a los jóvenes que permanecían en el interior golpeándolos con porras, precisó la fuente. Varios de ellos lograron subir al terrado de la torre.
Los manifestantes, algunos de los cuales llevaban los rostros tapados, también hicieron arder varias pancartas en la calle frente al edificio.
Cientos del empleados del edificio fueron evacuados después de que se disparara la alarma anti-incendios.
Los jóvenes participaban en una manifestación convocada por la Unión Nacional de Estudiantes (NUS) que reunió decenas de miles de estudiantes y profesores universitarios (20 mil según la policía, 50 mil según los organizadores) para protestar por la subida prevista del precio de las inscripciones.
Se trata de la mayor protesta hasta la fecha contra el gobierno de coalición que llegó al poder en mayo.
Entre las numerosas pancartas que llevaban los manifestantes podía leerse: "Detengan los recortes en la educación" o "¿nueve mil libras? ¡Ni hablar!", en referencia al precio máximo que podrían tener que pagar los estudiantes por la matrícula en las universidades inglesas.
"Quería una manifestación pacífica. Quería que llevásemos nuestras voces a la calle", dijo Bernard Goyber, un estudiante de Historia de 19 años.
"50 por ciento de los estudiantes no pueden encontrar trabajo, la mayoría tampoco van a poder pagar" el precio de las matrículas, agregó precisando que los estudiantes no habían sido consultados sobre el aumento.
Otra estudiante que vino a Londres a manifestarse desde Irlanda del Norte, Anna Tennant-Siren, criticó a los políticos que "deberían estar quitándoles dinero a las personas que ganan sueldos de siete cifras, no de los estudiantes que no tienen dinero".
La coalición de conservadores y liberal demócratas anunció el tres de noviembre un aumento considerable de las matrículas en las universidades inglesas antes de 2012, algunas de las cuales podrían llegar a triplicar las matrículas para los estudiantes de británicos y de la Unión Europea (UE).
Aunque éstas están actualmente limitadas a tres mil 290 libras (cinco mil 300 dólares, tres mil 850 euros) anuales por estudiante, el gobierno anunció su intención de aumentarlas a hasta seis mil libras (nueve mil 650 dólares, siete mil euros) e incluso nueve mil libras "en circunstancias excepcionales".
El número dos del gobierno, Nick Clegg, que reemplazó a Cameron en la sesión semanal de preguntas al primer ministro, volvió a defender este mediodía los planes del gobierno indicando que se trataba de "una solución justa y progresista a un problema muy difícil".
Una veintena de jóvenes lograron penetrar en el vestíbulo tras romper una cristalera del 30 Millibank, el edificio que alberga el cuartel general de la formación liderada por el primer ministro David Cameron en el céntrico barrio de Westminster, según un periodista en el lugar.
La policía, que bloqueó la entrada del edificio, trataba de evacuar alrededor de una hora después a los jóvenes que permanecían en el interior golpeándolos con porras, precisó la fuente. Varios de ellos lograron subir al terrado de la torre.
Los manifestantes, algunos de los cuales llevaban los rostros tapados, también hicieron arder varias pancartas en la calle frente al edificio.
Cientos del empleados del edificio fueron evacuados después de que se disparara la alarma anti-incendios.
Los jóvenes participaban en una manifestación convocada por la Unión Nacional de Estudiantes (NUS) que reunió decenas de miles de estudiantes y profesores universitarios (20 mil según la policía, 50 mil según los organizadores) para protestar por la subida prevista del precio de las inscripciones.
Se trata de la mayor protesta hasta la fecha contra el gobierno de coalición que llegó al poder en mayo.
Entre las numerosas pancartas que llevaban los manifestantes podía leerse: "Detengan los recortes en la educación" o "¿nueve mil libras? ¡Ni hablar!", en referencia al precio máximo que podrían tener que pagar los estudiantes por la matrícula en las universidades inglesas.
"Quería una manifestación pacífica. Quería que llevásemos nuestras voces a la calle", dijo Bernard Goyber, un estudiante de Historia de 19 años.
"50 por ciento de los estudiantes no pueden encontrar trabajo, la mayoría tampoco van a poder pagar" el precio de las matrículas, agregó precisando que los estudiantes no habían sido consultados sobre el aumento.
Otra estudiante que vino a Londres a manifestarse desde Irlanda del Norte, Anna Tennant-Siren, criticó a los políticos que "deberían estar quitándoles dinero a las personas que ganan sueldos de siete cifras, no de los estudiantes que no tienen dinero".
La coalición de conservadores y liberal demócratas anunció el tres de noviembre un aumento considerable de las matrículas en las universidades inglesas antes de 2012, algunas de las cuales podrían llegar a triplicar las matrículas para los estudiantes de británicos y de la Unión Europea (UE).
Aunque éstas están actualmente limitadas a tres mil 290 libras (cinco mil 300 dólares, tres mil 850 euros) anuales por estudiante, el gobierno anunció su intención de aumentarlas a hasta seis mil libras (nueve mil 650 dólares, siete mil euros) e incluso nueve mil libras "en circunstancias excepcionales".
El número dos del gobierno, Nick Clegg, que reemplazó a Cameron en la sesión semanal de preguntas al primer ministro, volvió a defender este mediodía los planes del gobierno indicando que se trataba de "una solución justa y progresista a un problema muy difícil".