Internacional
El Papa dice que el aborto es una ''condena injusta''
El Pontífice recibió este viernes en El Vaticano a representantes de la Federación Internacional de las Asociaciones Médicas Católicas
CIUDAD DEL VATICANO (20/SEP/2013).- El
Papa Francisco advirtió que el aborto es una "condena injusta" y se manifestó contra una difundida mentalidad utilitarista que "exige eliminar seres humanos, sobre todo si física y socialmente son los más débiles".
El Pontífice recibió este viernes en El Vaticano a representantes de la Federación Internacional de las Asociaciones Médicas Católicas, ante quienes denunció la "cultura del descarte", que "esclaviza corazones y la inteligencia de tantos a un altísimo costo".
"Todo niño no nacido, pero condenado injustamente a ser abortado, tiene el rostro del señor que, aún antes de nacer y después apenas nacido, ha experimentado el rechazo del mundo", señaló.
"Y todo anciano, aunque enfermo o al final de sus días, lleva en sí el rostro de Dios. ¡No se pueden descartar!", clamó.
Sostuvo que el primer derecho de una persona humana es a su vida y aunque ella tiene otros bienes, algunos de los cuales son preciosos, ese es el bien fundamental y condición para todos los demás.
"Las cosas tienen un precio y son vendibles, pero las personas tienen una dignidad, valen más de las cosas y no tienen precio", enfatizó.
El Papa Jorge Mario Bergloglio recordó que el fin último del actuar médico es siempre la promoción de la vida y denunció que la medicina, en la actualidad, vive una "paradoja" .
Estableció que por una parte esa disciplina logra grandes progresos y, por otra, existe el peligro que el médico pierda la propia identidad de servidor de la vida, ante una "desorientación cultural" imperante.
"La situación paradójica se ve en el hecho que, mientras se atribuyen a la persona nuevos derechos, a veces incluso presuntos, no siempre se cuida la vida como valor primario y derecho primordial de todo hombre", indicó el pontífice.
Por eso subrayó que la respuesta de la Iglesia a esa mentalidad es un "si decidido, decidido y sin dudas, a la vida".
El Pontífice recibió este viernes en El Vaticano a representantes de la Federación Internacional de las Asociaciones Médicas Católicas, ante quienes denunció la "cultura del descarte", que "esclaviza corazones y la inteligencia de tantos a un altísimo costo".
"Todo niño no nacido, pero condenado injustamente a ser abortado, tiene el rostro del señor que, aún antes de nacer y después apenas nacido, ha experimentado el rechazo del mundo", señaló.
"Y todo anciano, aunque enfermo o al final de sus días, lleva en sí el rostro de Dios. ¡No se pueden descartar!", clamó.
Sostuvo que el primer derecho de una persona humana es a su vida y aunque ella tiene otros bienes, algunos de los cuales son preciosos, ese es el bien fundamental y condición para todos los demás.
"Las cosas tienen un precio y son vendibles, pero las personas tienen una dignidad, valen más de las cosas y no tienen precio", enfatizó.
El Papa Jorge Mario Bergloglio recordó que el fin último del actuar médico es siempre la promoción de la vida y denunció que la medicina, en la actualidad, vive una "paradoja" .
Estableció que por una parte esa disciplina logra grandes progresos y, por otra, existe el peligro que el médico pierda la propia identidad de servidor de la vida, ante una "desorientación cultural" imperante.
"La situación paradójica se ve en el hecho que, mientras se atribuyen a la persona nuevos derechos, a veces incluso presuntos, no siempre se cuida la vida como valor primario y derecho primordial de todo hombre", indicó el pontífice.
Por eso subrayó que la respuesta de la Iglesia a esa mentalidad es un "si decidido, decidido y sin dudas, a la vida".