Internacional

Desmantelar los reactores nucleares tardará 10 años

Un portavoz del Gobierno asegura que el peligro no ha cesado, ya que la situación en Fukushima es inestable

TOKIO, JAPÓN (11/ABR/2011).- A un mes de que un terremoto de nueve grados y la fuerza de un tsunami posterior destrozaran Japón, la compañía japonesa Toshiba ha asegurado al Gobierno de Tokio que podría desmantelar los reactores de la central nuclear de Fukushima en 10 años, alrededor de 30% menos de lo que se tardó en llevar a cabo la misma operación en la planta de Harrisburg (Three Mile Island, en Estados Unidos), tras el accidente que sufrió en 1979. El fabricante japonés cree que puede utilizar la experiencia adquirida por su filial estadounidense, Westinghouse Electric, en Harrisburg para acelerar el proceso.

Otra empresa que también fabrica reactores, Hitachi, planea presentar su propuesta junto con la estadounidense General Electric. El suministro de los reactores de Fukushima fue repartido entre General Electric, Toshiba e Hitachi.

Yukio Edano, portavoz del Gobierno, aseguró que aún no hay un calendario fijado para el desmantelamiento de la planta, ya que, cuatro semanas después de que resultara gravemente dañada por el terremoto y el tsunami del 11 de marzo, aún no está estabilizada y continúa emitiendo radiactividad. Edano aseguró el viernes pasado que la situación en Fukushima sigue siendo “inestable” y dijo que no puede “prejuzgar” cómo acabarán las cosas y advirtió que la situación aún puede ir a peor.

Tokyo Electric Power (Tepco), la empresa propietaria de la central, comenzó el lunes pasado a verter al océano 11 mil 500 toneladas de agua con baja radiactividad acumulada en la planta para liberar espacio en el qué almacenar otra con más radiación. La empresa prevé finalizar el vertido en unas horas. Al mismo tiempo está inyectando nitrógeno en los reactores para prevenir potenciales explosiones causadas al acumularse el hidrógeno y entrar éste en contacto con el oxígeno.

Banri Kaieda, ministro de Economía, Comercio e Industria, y máximo responsable de la red de 55 centrales nucleares de Japón, visitó la central, donde, vestido con un mono de protección, permaneció unos 45 minutos. Es el primer alto cargo del Gobierno que acude a la instalación desde el inicio de la crisis atómica.

La réplica de magnitud 7.1 en la escala de Richter ocurrida el jueves pasado, igualmente en el Noreste de Japón, causó —como en Fukushima—, la interrupción breve del suministro eléctrico de otras tres centrales: Onagawa, en la prefectura de Miyagi, y Rokkasho e Higashidori, ambas en Aomori. Ninguna registró fugas de radiación, y continúan en situación estable.

Tepco planea hacer volar un helicóptero teledirigido, con una cámara infrarroja, sobre Fukushima para inspeccionar la central, con la esperanza de que ayude a evaluar la situación. Unos 300 mil hogares seguían sin electricidad el sábado pasado en las prefecturas de Iwate, Miyagi y Fukushima, por el terremoto del jueves.

Las fugas de radiación alcanzaron en algunas zonas de Japón al agua de grifo, las verduras y el pescado, lo que provocó la inquietud no sólo dentro de sus fronteras sino también en los países vecinos. China decidió ampliar el veto a la importación de alimentos de granja japoneses de cinco a 12 prefecturas.

Fallecidos por desastre japonés

28,000


muertos dejó el terremoto y el tsunami en Japón que devastó el Noreste del país. De acuerdo con las autoridades japonesas, sólo 13 mil fallecidos han sido reconocidos y confirmados.

Protestas antinucleares
Manifestantes exigen cerrar las centrales del país


Unas 17 mil personas protestaron en Tokio contra las centrales nucleares al grito de “No necesitamos Fukushima”, en referencia a la crisis atómica que desató el terremoto y posterior tsunami del 11 de marzo en Japón. Los manifestantes se desplegaron en varias zonas de la capital japonesa, entre ellas la sede de Tokyo Electric Power (TEPCO), operadora de la central nuclear de Fukushima Daiichi, que tiene serios problemas en cuatro de sus seis reactores y emite radiación.

Ocho asociaciones antinucleares pidieron en la marcha el cierre de todas las centrales que utilizan combustible atómico de Japón.

Elecciones marcan futuro del país
Gobernador de Tokio, posible ganador de los comicios

TOKIO, JAPÓN.-
El gobernador de Tokio, Shintaro Ishihara, se aseguró la reelección para otro mandato de cuatro años en los primeros comicios en Japón tras el terremoto del mes pasado, en los que se eligieron a los gobernadores de otras 11 provincias.

Según las primeras proyecciones de la agencia Kyodo tras el cierre de los colegios electorales, el conservador Ishihara (78 años), que contaba con el apoyo del opositor Partido Liberal Demócrata (PLD) y del Nuevo Komeito, superó a sus rivales para encadenar su cuarto mandato.

En Hokkaido, Kyodo da por seguro ganador a Harumi Takahashi, también vinculado al primer partido de la oposición, el PLD, que gobernó durante más de medio siglo Japón hasta la victoria del Partido Democrático (PD) en las generales de 2009.

El primer ministro japonés, Naoto Kan, criticado por su gestión de la crisis en la central nuclear de Fukushima, podría sufrir un duro golpe si los votantes castigan a su formación, el Partido Democrático.

Los comicios son vistos como la primer examen sobre la actuación del Gobierno central tras el devastador terremoto y posterior tsunami, que afectó especialmente la costa del Noreste japonés.

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