Internacional
Comienzan conversaciones de paz para Siria en Moscú
Aún con la ausencia de grupos clave, las conversaciones se centrarán en aspectos humanitarios
MOSCÚ, RUSIA (06/ABR/2015).- Unas negociaciones de paz para Siria comenzaron en Moscú, pero la ausencia de los grupos clave de la oposición dejaba pocas esperanzas respecto a la posibilidad de lograr avances.
El embajador sirio ante la ONU, Bashar al Jaafari, lideró la delegación del gobierno en la reunión a puerta cerrada con miembros de la oposición "tolerada" por el régimen, el Comité Nacional de Coordinación para el Cambio Democrático (CNCCD).
El Consejo Nacional Sirio (CNS), la coalición opositora respaldada por Occidente, no acudió a la reunión. Se espera que estas conversaciones, que durarán hasta el 9 de abril, se centren en aspectos humanitarios.
Para Rusia, uno de los mayores apoyos del régimen de Bashar al Asad, el encuentro supone una ocasión para reforzar su papel de posible mediador en la guerra civil, que comenzó en 2011.
"Los resultados sólo se conocerán cuando finalice el encuentro", declaró el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov.
"No estamos imponiendo ninguna fecha límite, dada la cantidad de sangre derramada en Siria, y la gran cantidad de salidas en falso que hubo en este proceso".
La reunión es la segunda de este tipo tras la que se celebró en Moscú en enero, y que no trajo ningún avance hacia una salida del conflicto. Antes del encuentro, una fuente cercana a la delegación del gobierno sirio aseguró que los asistentes "sólo debatirán cuestiones 'ligeras' en las que un acuerdo sea posible".
El CNS, que acusó a Rusia de utilizar esta reunión para reafirmar a Asad, rechazó acudir a Moscú.
Por su parte, otro líder opositor, Luay Husein, que encabeza el Movimiento para la Construcción del Estado Sirio, afirmó que Damasco le impidió asistir al encuentro de Rusia, al negarse a levantar la prohibición de viajar que le impuso en febrero, al término de sus tres meses de cárcel.
El embajador sirio ante la ONU, Bashar al Jaafari, lideró la delegación del gobierno en la reunión a puerta cerrada con miembros de la oposición "tolerada" por el régimen, el Comité Nacional de Coordinación para el Cambio Democrático (CNCCD).
El Consejo Nacional Sirio (CNS), la coalición opositora respaldada por Occidente, no acudió a la reunión. Se espera que estas conversaciones, que durarán hasta el 9 de abril, se centren en aspectos humanitarios.
Para Rusia, uno de los mayores apoyos del régimen de Bashar al Asad, el encuentro supone una ocasión para reforzar su papel de posible mediador en la guerra civil, que comenzó en 2011.
"Los resultados sólo se conocerán cuando finalice el encuentro", declaró el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov.
"No estamos imponiendo ninguna fecha límite, dada la cantidad de sangre derramada en Siria, y la gran cantidad de salidas en falso que hubo en este proceso".
La reunión es la segunda de este tipo tras la que se celebró en Moscú en enero, y que no trajo ningún avance hacia una salida del conflicto. Antes del encuentro, una fuente cercana a la delegación del gobierno sirio aseguró que los asistentes "sólo debatirán cuestiones 'ligeras' en las que un acuerdo sea posible".
El CNS, que acusó a Rusia de utilizar esta reunión para reafirmar a Asad, rechazó acudir a Moscú.
Por su parte, otro líder opositor, Luay Husein, que encabeza el Movimiento para la Construcción del Estado Sirio, afirmó que Damasco le impidió asistir al encuentro de Rusia, al negarse a levantar la prohibición de viajar que le impuso en febrero, al término de sus tres meses de cárcel.