Internacional

Candidatos brasileños apuestan por campañas en redes sociales

Los tres aspirantes a la presidencia intensifican sus actividades en internet; la elección es el próximo 3 de octubre

SAO PAULO, BRASIL (30/AGO/2010).- Por primera vez en Brasil, internet aparece como terreno fundamental para conquistar votos, y es donde los candidatos a las  elecciones del 3 de octubre acaparan la atención de electores que podrían marcar la  diferencia.

Como en toda campaña tradicional, los candidatos a la presidencia dan conferencias, caminan por las calles, debaten con sus opositores y dan entrevistas.

Pero tras la exitosa campaña-web del ahora presidente estadounidense Barack  Obama, la política brasileña aprovecha el crecimiento de internet para intentar captar nuevos votantes: los candidatos hacen lugar en sus apretadas agendas para twittear sus actividades, subir fotos a Facebook y alimentar sus blog  personales.

Actualmente Brasil tiene 65 millones de  internautas, de los cuales 87% suele navegar en las redes sociales, según datos  de la consultora Ibope.

Los directores de campaña aprovechan esta herramienta para llegar a más personas, divulgar biografías, programas e incitar a los electores a participar con sus comentarios, con notas en sus páginas personales, subiendo fotos y  videos.

“Divulgue en su blog, en su Facebook, comente en Twitter, mande un e-mail  para sus amigos”, estimula Sonia Francine, de 43 años, coordinadora del sitio oficial de la campaña del candidato socialdemócrata José Serra.

“La web tiene una capacidad de propagación de ideas más rápida y más  abarcadora que los medios clásicos de prensa”, declaró Caio Túlio, de  56 años, encargado de la campaña en línea de la presidenciable por el Partido Verde (PV), Marina Silva.

Tercera en las encuestas, esta ex ministra del presidente Luiz Inácio Lula  da Silva dispone de poco tiempo en el programa gratuito de propaganda electoral, por lo que internet se ha convertido en herramienta fundamental de  su estrategia.

“Trabajamos la red para llegar a la mayor cantidad de personas, jóvenes,  mujeres y en especial a esa clase media intelectual”, destacó Túlio, señalando que Silva “ganaría en la primera vuelta” si la elección se realizara en la web, citando un estudio de la consultora “Medio y Mensaje” en base en la cantidad de veces que aparece su nombre allí.

De hecho, la postulante verde cuenta con 163 mil seguidores en su cuenta de Twitter y sigue de cerca a la favorita en las encuestas, la candidata del Partido de los Trabajadores (PT) Dilma Rousseff (192 mil 050 seguidores).

De todas formas ambas están muy lejos del número alcanzado por el opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), José Serra: 389 040 mil seguidores, hasta el cierre de la edición.

“Los políticos navegan en una frecuencia diferente, en la que su desempeño en la red no se transfiere de la misma manera para el mundo off-line”, explicó  la analista Regina Augusto en la última edición de la revista “Medio y Mensaje”.

Pueden ser el voto decisivo

Para Marcelo Branco, coordinador de la campaña web de Rousseff, “internet puede tener el voto decisivo”.

“Sabemos que las personas indecisas se pueden definir” a través de lo que  ven en internet. Según un estudio de Ibope, 7% del electorado está dispuesto a cambiar su voto a partir de las ideas que se  debaten allí.

La estrategia principal del ex director de la edición brasileña de la “Campus Party” (uno de los mayores eventos de tecnología en la red), de 49 años, es ayudar en la organización de los temas off-line, explicando en la web las  propuestas, y además estimular la colaboración de los internautas en sus blogs,  incitándolos a realizar videos independientes y a cargarlos a la plataforma  YouTube.

Por otra parte, para Francine, coordinadora del sitio de Serra, “no es que  con internet se obtengan los votos necesarios” para ganar, pero sí es  fundamental para marcar una presencia.

“Creo en internet como (un medio) capaz de influenciar, de hacer una  diferencia, pero todavía queda un país muy vasto al que internet no llega.  (...) En Brasil todavía es muy importante que el candidato salga a la calle y  que las personas lo toquen, se saquen fotos con él”.

“En esta campaña, internet va a hacer una diferencia en la percepción (del  electorado sobre el candidato). Pero tal vez en la próxima, internet ya sea más  decisiva aún”.

Las presidenciales brasileñas son el próximo 3 de octubre, y de ser necesaria una  segunda vuelta, se celebraría el 31 de octubre.

LAS PROPUESTAS
Apuestan por programas sociales


Dilma Rousseff
Una reforma social que incluya la reducción de la edad de jubilación.
Reducir la pobreza en Brasil dando continuidad a los programas sociales de la actual administración.
Fortalecer los programas de prevención de salud.
Crear un Consejo Nacional de Protección al Consumidor para la defensa de los ciudadanos.

José Serra

Defender a la industria brasileña de la competencia desleal, mediante la reducción de tasas de interés e impuestos.
Becas de cursos técnicos para jóvenes en diversas empresas que en un futuro se traduzcan en empleos.
Independencia para firmar tratados de libre comercio con otros países, “flexibilizando” el Mercosur.

Marina Silva
Impulsar una reforma política en el país.
Alfabetización en los sectores marginados.
Combate a la pobreza.
Reestructuración de policías.
Preservación de las selvas y del medio ambiente.
Referendo a temas polémicos que puedan dividir al país.
Restaurar la perspectiva de jubilación.

FUENTE: Sitios de campaña de cada candidato.

Oficialista se da por ganadora

Serra acusa a Dilma de no respetar a electores

SAO PAULO.-
El candidato a la presidencia de Brasil, José Serra, criticó a su rival Dilma Rousseff por haberse considerado ganadora el pasado sábado, a pesar de que las elecciones son el próximo 3 de octubre.

Hace un par de días, Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT), dijo que tras las elecciones la rivalidad se termina y que podría “extender la mano” a quien quisiera participar en su Gobierno. La oficialista está muy confiada debido a que los sondeos le dan una amplia mayoría sobre Serra, su más cercano rival.

Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), calificó la declaración  de su rival como una falta de respeto hacia las personas, a más de un mes de la elección. “Me pareció una actitud poco respetuosa con los electores”.

El candidato del PSDB estuvo ayer en la Asociación de los Nortinos del Estado de Sao Paulo (Anesp), acompañado de su esposa Mónica.

Ahí ofreció un discurso lleno de promesas para la región Noreste del país, donde el PT tiene una gran fuerza, como llevar agua a las regiones más áridas. Además exhortó a los asistentes a pedir los votos de sus familias que continúan en la región.

“Quería pedir a ustedes que me conocen más de cerca que escriban a sus familias en el Noreste”.

ANÁLISIS
Brasil, sólo continuidad


El fortalecimiento institucional es, sin duda, inversamente proporcional al caudillaje político. El Brasil de Getulio Vargas y el dominio discursivo populista ha desaparecido, tras más de una década de desarrollo institucional y reformismo pragmático enmarcado en el centro ideológico. Desde la llegada de Fernando Henrique Cardoso, abanderando el Partido Socialdemócrata Brasileño, la reforma estructural del Estado ha llevado la huella del consenso y la conciliación partidaria.

En la actualidad, tras ocho años de logros incalculables, en Brasil es políticamente incorrecto alejarse del aura de Lula, ni la candidata oficial Dilma Rousseff, ni el opositor alcalde de San Pablo, José Serra, se han distanciado del programa político del presidente más popular de la historia de Brasil. Y es que, ¿quién puede estar en contra de los éxitos diplomáticos de Lula en América Latina, convirtiéndose en el líder absoluto tras el abandono diplomático de México? ¿Quién puede argumentar en contra de la identidad global del Brasil contemporáneo, que lo mismo interviene para restablecer el orden constitucional hondureño que para mediar por la crisis nuclear iraní o que adopta un rol fundamental en las negociaciones de la Ronda de Doha y en las conversaciones del G-20?

En política interna, Brasil ha consolidado los programas sociales más exitosos de su historia: Bolsa Familia y Hambre Cero. Más de 25 millones de brasileños dejaron la pobreza en los ocho años del régimen lulista. De la misma manera, los indicadores socioeconómicos en educación y salud no hicieron más que tender a la alza tras dos periodos de presidencia.

Entonces, ¿en esta elección, qué se juega el cambio o la continuidad, la política de centro-izquierda contra una política neoliberal más acentuada? En realidad no, los aspectos que están en el aire son contados. Por un lado, la política económica adoptará una tendencia similar a la de Lula, sin importar que candidato llegue al Palácio do Planalto.

La hábil mezcla desarrollada por Lula, de un Estado social que interviene y que regula eficazmente, con una proyección de apertura económica por muchos catalogada como “neoliberal”, se ha institucionalizado profundamente en las estructuras de Gobierno brasileño. En los temas socialmente controversiales como el aborto o los matrimonios homosexuales, Rousseff y Serra han declarado que no son prioridades, tratando de calmar al voto conservador de la sociedad brasileña.

Por ello, lo que verdaderamente está en juego, es el seguimiento de la estela institucional de Lula y de Cardoso. Ni el pasado guerrillero de Rousseff, identificada con el ala dura del Partido de los Trabajadores, ni el corte empresarial y pro-libre mercado encarnado en la figura de Serra, son suficientes para trastocar en forma importante la trayectoria política y económica de un Brasil en apogeo y protagonismo.

Enrique Toussaint / Periodista

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