Internacional
Ataque suicida deja 8 muertos y 15 heridos en Pakistán
Un atacante suicida que quiso matar a un jefe de policía frente a su casa en el noroeste de Pakistán fracasó en su intento pero mató a varias personas
PESHAWAR.- Un atacante suicida que quiso matar a un jefe de policía frente a su casa en el noroeste de Pakistán fracasó en su intento pero mató a otros tres policías y a cinco civiles, dijeron las autoridades.
El ataque revela la persistencia de los milicianos de al-Qaida y el Talibán en la región fronteriza con Afganistán pese a una cruenta ofensiva que según el gobierno ha matado a 1.500 insurgentes.
La explosión hizo impacto en el primer vehículo de un convoy frente a la residencia del jefe policial en Mardan, con un saldo de 8 muertos y 15 heridos, dijo el alcalde del distrito Himayat Ali.
El jefe de policía Ajtar Ali Sha dijo a la prensa que no vio al atacante pero que oyó la estruendosa explosión frente al portón central poco después de ascender a su vehículo.
``Yo era el blanco pero esos ataques no nos pueden impedir cumplir con nuestro deber'', dijo Sha.
Las imágenes televisivas mostraron una furgoneta policial muy averiada frente a la residencia del jefe de policía y rescatistas transportando a los heridos ensangrentados.
Los milicianos en Pakistán han lanzado más de 90 ataques suicidas contra blancos civiles, militares y occidentales desde julio y han causado unas 1.200 muertes, según estadísticas militares.
Se cree que la mayoría de los atacantes se han entrenado en el anárquico noroeste de Pakistán, desde donde se cree lanzan ataques contra fuerzas estadounidenses y de la OTAN en Afganistán.
Estados Unidos insta a Islamabad a hacer más para combatir a los milicianos, pero en un indicio de creciente frustración ha lanzado una serie de ataques aéreos contra supuestos reductos del Talibán y al-Qaida dentro de territorio paquistaní.
Pakistán ha protestado por los ataques por considerarlos una violación de su soberanía y dice que los ataques, que según las autoridades matan a civiles además de supuestos milicianos, sólo contribuyen a alimentar el extremismo en la región.
El ataque revela la persistencia de los milicianos de al-Qaida y el Talibán en la región fronteriza con Afganistán pese a una cruenta ofensiva que según el gobierno ha matado a 1.500 insurgentes.
La explosión hizo impacto en el primer vehículo de un convoy frente a la residencia del jefe policial en Mardan, con un saldo de 8 muertos y 15 heridos, dijo el alcalde del distrito Himayat Ali.
El jefe de policía Ajtar Ali Sha dijo a la prensa que no vio al atacante pero que oyó la estruendosa explosión frente al portón central poco después de ascender a su vehículo.
``Yo era el blanco pero esos ataques no nos pueden impedir cumplir con nuestro deber'', dijo Sha.
Las imágenes televisivas mostraron una furgoneta policial muy averiada frente a la residencia del jefe de policía y rescatistas transportando a los heridos ensangrentados.
Los milicianos en Pakistán han lanzado más de 90 ataques suicidas contra blancos civiles, militares y occidentales desde julio y han causado unas 1.200 muertes, según estadísticas militares.
Se cree que la mayoría de los atacantes se han entrenado en el anárquico noroeste de Pakistán, desde donde se cree lanzan ataques contra fuerzas estadounidenses y de la OTAN en Afganistán.
Estados Unidos insta a Islamabad a hacer más para combatir a los milicianos, pero en un indicio de creciente frustración ha lanzado una serie de ataques aéreos contra supuestos reductos del Talibán y al-Qaida dentro de territorio paquistaní.
Pakistán ha protestado por los ataques por considerarlos una violación de su soberanía y dice que los ataques, que según las autoridades matan a civiles además de supuestos milicianos, sólo contribuyen a alimentar el extremismo en la región.