Internacional
Atacan Nunciatura de Caracas; sin víctimas
La agresión se concretó con bombas lacrimógenas después de que la Iglesia se solidarizara por el ataque a la sinagoga
CARACAS.- Desconocidos lanzaron tres bombas lacrimógenas contra la sede de la Nunciatura Apostólica en la capital venezolana, lo que constituye el segundo ataque de ese tipo que sufre la representación diplomática en menos de un mes (ver “Telón de fondo”).
La Embajada de la Santa Sede dijo en un comunicado que dos hombres, que se trasladaban en motocicleta, lanzaron los tres artefactos “de los cuales dos cayeron y explotaron en la parte externa del recinto, y la tercera cayó y explotó en el patio interior de la sede diplomática”.
La Nunciatura Apostólica hizo un llamado a las autoridades a que “tomen las medidas necesarias a fin de que sea garantizada la seguridad e incolumidad de la misión diplomática y de su personal, como así lo establece la Convención de Viena”.
Al ser preguntado sobre el hecho el canciller venezolano Nicolás Maduro no ofreció comentarios.
Previo al incidente, la presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) expresó su “consternación y dolor por la violación y profanación de los símbolos religiosos más queridos de la religión judía”, ocurrida el pasado 31 de enero.
Ese día, alrededor de 15 personas no identificadas penetraron a la fuerza en la principal sinagoga de Caracas, destrozaron objetos propios del culto judío y realizaron pintadas con lemas contra Israel.
El presidente de la CEV, Ubaldo Santana, que reiteró que el documento era producto de la “presidencia” del organismo, dijo que se trató de un “hecho inédito, alejado del espíritu de tolerancia tradicional del pueblo venezolano” y que atenta “contra el derecho fundamental a la libertad religiosa”.
Indicó, además, que “es obligación del poder civil proteger los derechos” de todos los grupos religiosos, y expresó su “solidaridad a todos los miembros de la comunidad judía”.
Los medios de comunicación recogen hipótesis surgidas de la investigación que realiza la Policía Judicial, en las cuales no se descarta que la profanación haya sido un “autoatentado” o haya contado con “complicidad interna”. (Agencias)
Nixon Moreno, un personaje incómodo
Casualidad o causalidad, los ataques en Caracas contra la sede de la Nunciatura se han repetido desde que el Vaticano permitió el asilo político en la sede católica del dirigente estudiantil Nixon Moreno, en marzo de 2007.
Desde entonces, el edificio de la delegación católica ha sido atacado en reiteradas oportunidades con petardos y bombas lacrimógenas por grupos pro oficialistas que rechazan la presencia del líder opositor.
Moreno es solicitado por la Justicia venezolana por los delitos de homicidio intencional frustrado y actos lascivos contra una policía.
En junio del año pasado el Vaticano aprobó el asilo para Moreno, pero el Gobierno venezolano se ha negado a permitir su salida de la sede diplomática.
De los últimos ataques el más notable se registró el pasado 19 de enero por desconocidos que lanzaron cinco bombas lacrimógenas. En esa oportunidad el grupo pro oficialista La Piedrita, que ejecutó actos similares contra una televisora y un diario local, se adjudicó los atentados.
Por el episodio de ayer, nadie se hizo cargo aún. La cancillería de Venezuela prefirió el silencio. (Agencias/EL INFORMADOR)
La Embajada de la Santa Sede dijo en un comunicado que dos hombres, que se trasladaban en motocicleta, lanzaron los tres artefactos “de los cuales dos cayeron y explotaron en la parte externa del recinto, y la tercera cayó y explotó en el patio interior de la sede diplomática”.
La Nunciatura Apostólica hizo un llamado a las autoridades a que “tomen las medidas necesarias a fin de que sea garantizada la seguridad e incolumidad de la misión diplomática y de su personal, como así lo establece la Convención de Viena”.
Al ser preguntado sobre el hecho el canciller venezolano Nicolás Maduro no ofreció comentarios.
Previo al incidente, la presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) expresó su “consternación y dolor por la violación y profanación de los símbolos religiosos más queridos de la religión judía”, ocurrida el pasado 31 de enero.
Ese día, alrededor de 15 personas no identificadas penetraron a la fuerza en la principal sinagoga de Caracas, destrozaron objetos propios del culto judío y realizaron pintadas con lemas contra Israel.
El presidente de la CEV, Ubaldo Santana, que reiteró que el documento era producto de la “presidencia” del organismo, dijo que se trató de un “hecho inédito, alejado del espíritu de tolerancia tradicional del pueblo venezolano” y que atenta “contra el derecho fundamental a la libertad religiosa”.
Indicó, además, que “es obligación del poder civil proteger los derechos” de todos los grupos religiosos, y expresó su “solidaridad a todos los miembros de la comunidad judía”.
Los medios de comunicación recogen hipótesis surgidas de la investigación que realiza la Policía Judicial, en las cuales no se descarta que la profanación haya sido un “autoatentado” o haya contado con “complicidad interna”. (Agencias)
Nixon Moreno, un personaje incómodo
Casualidad o causalidad, los ataques en Caracas contra la sede de la Nunciatura se han repetido desde que el Vaticano permitió el asilo político en la sede católica del dirigente estudiantil Nixon Moreno, en marzo de 2007.
Desde entonces, el edificio de la delegación católica ha sido atacado en reiteradas oportunidades con petardos y bombas lacrimógenas por grupos pro oficialistas que rechazan la presencia del líder opositor.
Moreno es solicitado por la Justicia venezolana por los delitos de homicidio intencional frustrado y actos lascivos contra una policía.
En junio del año pasado el Vaticano aprobó el asilo para Moreno, pero el Gobierno venezolano se ha negado a permitir su salida de la sede diplomática.
De los últimos ataques el más notable se registró el pasado 19 de enero por desconocidos que lanzaron cinco bombas lacrimógenas. En esa oportunidad el grupo pro oficialista La Piedrita, que ejecutó actos similares contra una televisora y un diario local, se adjudicó los atentados.
Por el episodio de ayer, nadie se hizo cargo aún. La cancillería de Venezuela prefirió el silencio. (Agencias/EL INFORMADOR)