Internacional
Amenaza gobierno sudanés convertir Darfur en cementerio
Ningún gobierno puede cometer un genocidio para controlar su territorio', dijo Moreno-Ocampo fiscal jefe de la Corte Penal Intenacional
LONDRES,INGLATERRA.- Sudán prometió convertir a
Darfur en un cementerio al reaccionar con furia a la acusación interpuesta por un fiscal internacional contra su Presidente
Omar al-Bashir.
'Nosotros le decimos Presidente al-Bashir: la gente de Darfur irá con usted a donde quiera, y Darfur será el cementerio para los enemigos de Sudán', dijo Idris Abdullah Hassan, vicealcalde de El Fasher, ante cerca de mil manifestantes que apoyaban al Presidente.
La amenaza fue hecha después de que Luis Moreno-Ocampo, el fiscal jefe de la Corte Penal Intenacional (CPI), pidió la víspera la detención de al-Bashir por presuntos crímenes de guerra, lesa humanidad y genocidio.
El gobierno sudanés respondió a las acusaciones del fiscal con reuniones en Jartúm y El Fasher (capital del estado de Darfur Norte, en la provincia occidental de Darfur), donde los manifestantes gritaban: 'Nosotros no necesitamos a Ocampo, no necesitamos a la CPI'.
Al-Bashir calificó los cargos de mentiras y afirmó que la CPI no tiene jurisdicción en Sudán.
Al esbozar el caso en la Haya, Países Bajos, Moreno-Ocampo aseguró que al-Bashir recurrió a los crímenes después de una rebelión de tres grupos étnicos en Darfur. Pidió a la Corte emitir una orden judicial de detención antes de que otros 2.5 millones de personas desplazadas mueran lentamente.
Según el documento de la acusación al-Bashir 'fue el cerebro y aplicó un plan para destruir una parte substancial de los grupos Fur, Masalit y Zaghawa' durante una campaña de persecución étnica en Darfur que las Naciones Unidas estima ha costado 300 mil vidas en cinco años.
'Al Bashir no pudo derrotar a los movimientos armados así que se fue después contra la gente', dijo Moreno-Ocampo.
'Sus motivos eran en gran parte políticos. Sus propósitos eran genocidio. Por más de cinco años, las fuerzas armadas y la milicia de Janjawid, bajo las órdenes de al-Bashir, atacaron y destruyeron aldeas. Luego persiguieron a los sobrevivientes en el desierto', abundó.
Moreno-Ocampo alegó que al-Bashir tomó la decisión de iniciar un genocidio en marzo de 2003, dando instrucciones al ejército para sofocar la rebelión y para no traer de regreso ningún prisionero.
'Está claro que cualquier gobierno tiene el derecho de controlar las rebeliones armadas y el derecho de controlar su territorio. Pero ningún gobierno puede cometer un genocidio para controlar su territorio', dijo Moreno-Ocampo.
Durante el periodo 2003-2005, las aldeas de los tres grupos étnicos fueron el blanco y fueron arrasadas, alega la fiscalía. Desde entonces, las armas principales del genocidio han sido violación, hambre y miedo.
'El método más eficiente para cometer genocidio frente a nuestros ojos es violaciones tumultuarias, violaciones a mujeres y violaciones a mujeres de 70 años. Los bebés que han nacido como resultado de estas violaciones han sido llamados ‘los bebés de Janjawid’ y esto ha llevado a una explosión de infanticidio', dijo el fiscal.
'Al-Bashir está ejecutando este genocidio sin cámaras de gas, sin balas y sin machetes. El desierto lo hará por ellos... hambre es el arma de este genocidio así como la violación', explicó.
El fiscal dijo que dependerá de tres jueces -de Brasil, Ghana y Letonia- si se sostienen las acusaciones.
El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki Moon, hizo un llamado al gobierno sudanés para asegurar las garantías del personal del organismo. 'Estoy muy preocupado pero nadie está por encima de la ley. Justicia y paz deben ir mano con mano', dijo.
Se espera que los jueces tarden dos o tres meses para evaluar las evidencias contra al-Bashir sobre las acusaciones; tres de genocidio, cinco de crímenes contra la humanidad y dos de crímenes de guerra.
'Nosotros le decimos Presidente al-Bashir: la gente de Darfur irá con usted a donde quiera, y Darfur será el cementerio para los enemigos de Sudán', dijo Idris Abdullah Hassan, vicealcalde de El Fasher, ante cerca de mil manifestantes que apoyaban al Presidente.
La amenaza fue hecha después de que Luis Moreno-Ocampo, el fiscal jefe de la Corte Penal Intenacional (CPI), pidió la víspera la detención de al-Bashir por presuntos crímenes de guerra, lesa humanidad y genocidio.
El gobierno sudanés respondió a las acusaciones del fiscal con reuniones en Jartúm y El Fasher (capital del estado de Darfur Norte, en la provincia occidental de Darfur), donde los manifestantes gritaban: 'Nosotros no necesitamos a Ocampo, no necesitamos a la CPI'.
Al-Bashir calificó los cargos de mentiras y afirmó que la CPI no tiene jurisdicción en Sudán.
Al esbozar el caso en la Haya, Países Bajos, Moreno-Ocampo aseguró que al-Bashir recurrió a los crímenes después de una rebelión de tres grupos étnicos en Darfur. Pidió a la Corte emitir una orden judicial de detención antes de que otros 2.5 millones de personas desplazadas mueran lentamente.
Según el documento de la acusación al-Bashir 'fue el cerebro y aplicó un plan para destruir una parte substancial de los grupos Fur, Masalit y Zaghawa' durante una campaña de persecución étnica en Darfur que las Naciones Unidas estima ha costado 300 mil vidas en cinco años.
'Al Bashir no pudo derrotar a los movimientos armados así que se fue después contra la gente', dijo Moreno-Ocampo.
'Sus motivos eran en gran parte políticos. Sus propósitos eran genocidio. Por más de cinco años, las fuerzas armadas y la milicia de Janjawid, bajo las órdenes de al-Bashir, atacaron y destruyeron aldeas. Luego persiguieron a los sobrevivientes en el desierto', abundó.
Moreno-Ocampo alegó que al-Bashir tomó la decisión de iniciar un genocidio en marzo de 2003, dando instrucciones al ejército para sofocar la rebelión y para no traer de regreso ningún prisionero.
'Está claro que cualquier gobierno tiene el derecho de controlar las rebeliones armadas y el derecho de controlar su territorio. Pero ningún gobierno puede cometer un genocidio para controlar su territorio', dijo Moreno-Ocampo.
Durante el periodo 2003-2005, las aldeas de los tres grupos étnicos fueron el blanco y fueron arrasadas, alega la fiscalía. Desde entonces, las armas principales del genocidio han sido violación, hambre y miedo.
'El método más eficiente para cometer genocidio frente a nuestros ojos es violaciones tumultuarias, violaciones a mujeres y violaciones a mujeres de 70 años. Los bebés que han nacido como resultado de estas violaciones han sido llamados ‘los bebés de Janjawid’ y esto ha llevado a una explosión de infanticidio', dijo el fiscal.
'Al-Bashir está ejecutando este genocidio sin cámaras de gas, sin balas y sin machetes. El desierto lo hará por ellos... hambre es el arma de este genocidio así como la violación', explicó.
El fiscal dijo que dependerá de tres jueces -de Brasil, Ghana y Letonia- si se sostienen las acusaciones.
El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki Moon, hizo un llamado al gobierno sudanés para asegurar las garantías del personal del organismo. 'Estoy muy preocupado pero nadie está por encima de la ley. Justicia y paz deben ir mano con mano', dijo.
Se espera que los jueces tarden dos o tres meses para evaluar las evidencias contra al-Bashir sobre las acusaciones; tres de genocidio, cinco de crímenes contra la humanidad y dos de crímenes de guerra.