Internacional
Al menos 48 muertos en atentado suicida en mezquita de Pakistán
Este es el atentado más sangriendo perpetrado en Pakistán
JAMRUD- Al menos 48 personas murieron en un atentado suicida perpetrado el viernes a la hora de la plegaria en una mezquita del noroeste de Pakistán, horas antes de que Estados Unidos desvele una nueva estrategia para erradicar a Al Qaida de Afganistán y Pakistán.
"Cuarenta y ocho cuerpos fueron retirados de los escombros y muchos más podrían seguir sepultados", declaró a la AFP Tariq Hayat, responsable de la administración de la zona tribal de Jyber, contactado por teléfono.
"Más de 70 personas están heridas", afirmó, precisando que en el momento de la explosión "el kamikaze se encontraba en el interior de la mezquita, cuando comenzaba la oración".
"Todo el edificio se vino abajo", afirmó por su parte un alto responsable de la seguridad.
Este es el atentado más sangriendo perpetrado en Pakistán desde el que destruyó el hotel Marriott de Islamabad el 20 de septiembre de 2008, causando 60 muertos.
El distrito de Jyber, situado entre la gran ciudad de Peshawar y la frontera con Afganistán, es una de las zonas tribales que sirven de base a los grupos talibanes y a los combatientes de la red Al Qaida.
La insurrección de grupos islamistas es especialmente activa en esta región estratégica por la que pasan los convoys de abastecimiento de las tropas de la OTAN en Afganistán, regularmente atacados por los rebeldes.
Además de operar en ellas, las áreas tribales paquistaníes sirven a los islamistas de retaguardia para atacar a las fuerzas extranjeras de Afganistán.
Se ha atribuido a estos grupos una ola de atentados, en su mayoría suicidas, que han causado más de 1.600 muertos en todo Pakistán desde que el ejército paquistaní asaltó en julio de 2007 la Mezquita Roja, una de las bases de los islamistas en Islamabad.
La nueva estrategia prevé el envío de 4.000 soldados adicionales para entrenar a las fuerzas de seguridad afganas -además de los 17.000 soldados de refuerzo que ya había prometido- y del envío de cientos de civiles y especialistas en desarrollo a Afganistán.
El plan incluirá también a Pakistán, al que se considera indisociable de la problemática afgana, dando a este país mayor ayuda para incitar a la lucha contra el extremismo islamista que no deja de ganar terreno.
El atentado contra el hotel Marriott, uno de los más sangrientos de la historia del país, nunca fue reivindicado, pero las autoridades paquistaníes lo atribuyeron a Al Qaida.
"Cuarenta y ocho cuerpos fueron retirados de los escombros y muchos más podrían seguir sepultados", declaró a la AFP Tariq Hayat, responsable de la administración de la zona tribal de Jyber, contactado por teléfono.
"Más de 70 personas están heridas", afirmó, precisando que en el momento de la explosión "el kamikaze se encontraba en el interior de la mezquita, cuando comenzaba la oración".
"Todo el edificio se vino abajo", afirmó por su parte un alto responsable de la seguridad.
Este es el atentado más sangriendo perpetrado en Pakistán desde el que destruyó el hotel Marriott de Islamabad el 20 de septiembre de 2008, causando 60 muertos.
El distrito de Jyber, situado entre la gran ciudad de Peshawar y la frontera con Afganistán, es una de las zonas tribales que sirven de base a los grupos talibanes y a los combatientes de la red Al Qaida.
La insurrección de grupos islamistas es especialmente activa en esta región estratégica por la que pasan los convoys de abastecimiento de las tropas de la OTAN en Afganistán, regularmente atacados por los rebeldes.
Además de operar en ellas, las áreas tribales paquistaníes sirven a los islamistas de retaguardia para atacar a las fuerzas extranjeras de Afganistán.
Se ha atribuido a estos grupos una ola de atentados, en su mayoría suicidas, que han causado más de 1.600 muertos en todo Pakistán desde que el ejército paquistaní asaltó en julio de 2007 la Mezquita Roja, una de las bases de los islamistas en Islamabad.
La nueva estrategia prevé el envío de 4.000 soldados adicionales para entrenar a las fuerzas de seguridad afganas -además de los 17.000 soldados de refuerzo que ya había prometido- y del envío de cientos de civiles y especialistas en desarrollo a Afganistán.
El plan incluirá también a Pakistán, al que se considera indisociable de la problemática afgana, dando a este país mayor ayuda para incitar a la lucha contra el extremismo islamista que no deja de ganar terreno.
El atentado contra el hotel Marriott, uno de los más sangrientos de la historia del país, nunca fue reivindicado, pero las autoridades paquistaníes lo atribuyeron a Al Qaida.