Internacional
Al Qaeda podría tener relación con los atentados en Moscú
Vladimir Putin y Dmitry Medvedev declaran una lucha sin tregua contra los terroristas, por las explosiones en trenes urbanos rusos
MOSCÚ, RUSIA.- El Gobierno ruso informó que milicianos que operan en la frontera entre Pakistán y Afganistán, relacionados con Al Qaeda, pudieron haber ayudado a perpetrar los atentados con bomba que causaron el lunes la muerte de 38 personas, en Moscú.
Dos mujeres suicidas atacaron estaciones del metro de la capital rusa, y “según los datos preliminares, los atentados fueron cometidos por grupos terroristas que tienen relación con el Cáucaso Norte”, dijo Alexandr Bortnikov, jefe del Servicio Federal de Seguridad.
Funcionarios rusos señalan que los insurgentes en el Cáucaso Norte, que incluye a Chechenia, Ingusetia y Daguestán, tienen lazos con Al Qaeda, aunque analistas cuestionan el vínculo.
Ese tipo de kamikazes son conocidas como “viudas negras”, porque suelen ser esposas de guerrilleros islámicos chechenos abatidos.
Pistas apuntan hacia islamitas del Cáucaso
El golpe rebelde asestado al Gobierno de Moscú, dejó 38 personas muertas en un doble atentado con explosivos, ayer por la mañana en el metro capitalino, fue atribuido por las autoridades rusas a dos mujeres kamikazes vinculadas a grupos insurgentes islamitas del Cáucaso Norte.
Según el último balance del Ministerio de Situaciones de Emergencia, los ataques dejaron 38 víctimas y al menos 64 heridos. El número de bajas no incluye a las dos mujeres que se inmolaron, precisó.
Una fuente en el seno de los servicios de seguridad indicó a la agencia Interfax que la identidad de las dos suicidas y de las otras dos mujeres que las acompañaron hasta el metro antes de las explosiones, habían sido establecidas gracias a los videos de vigilancia.
Esas dos mujeres, así como un tercer posible cómplice —un hombre— son buscados por la Policía, según la misma fuente.
Los ataques, en los que se utilizó ciclonita, explosivo preferido por la guerrilla separatista chechena, ocurrieron en hora pico cuando el metro de Moscú llevaba a varios de millones de personas a sus lugares de trabajo.
El portavoz del Centro Musulmán en Moscú, Shafig Pshijachev, citado por la agencia Interfax, pidió no vincular los atentados terroristas con el Islam; esto, a pesar de que las autoras de los ataques acompañaron sus actos con consignas islámicas.
Las explosiones se produjeron con menos de una hora de diferencia en las céntricas estaciones de metro Lubyanka y Park Kultury.
El Ayuntamiento de Moscú declaró para este martes una jornada de luto en la capital, mientras el Gobierno anunció ayudas y compensaciones a las familias de las víctimas mortales y a los heridos.
Los dirigentes rusos reaccionaron vivamente tras esos ataques. El primer ministro Vladimir Putin, que interrumpió un viaje en Siberia, prometió que “los terroristas serán aniquilados”.
El presidente Dmitry Medvedev condenó en los mismos términos estos actos: “No tengo la menor duda: los encontraremos y serán aniquilados”, declaró por la noche en la estación del metro Lubianka, tras haber depositado una corona de rosas en el lugar del drama.
En Nueva York se previenen
Las consecuencias de la masacre cruzaron el Océano Atlántico.
La Agencia de Transporte de Nueva York anunció ayer su decisión de aumentar la seguridad en el sistema como precaución tras los ataques en trenes en Moscú.
Mientras que la jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton, en una entrevista con la televisión canadiense afirmó que los terroristas son “el enemigo común” y “ya sea en el metro de Moscú, el metro de Londres, un tren en Madrid o un edificio de oficinas en Nueva York (septiembre 11 de 2001), enfrentamos al mismo enemigo”.
“Pienso que hay una conexión entre la mayoría de las actividades terroristas que se ven el mundo”, afirmó, destacando que “se alientan unos a otros, intercambian conocimientos, explosivos, información”. AFP/NTX
Condena unánime
El Gobierno de México, miembro del Consejo de Seguridad de la ONU en representación de América Latina, condenó enérgicamente, en un comunicado, los atentados perpetrados en el metro de Moscú y envió sus condolencias al pueblo y autoridades rusos. La ONU, Unión Europea, Estados Unidos, la OTAN y numerosos países también descalificaron los actos terroristas.
TELÓN DE FONDO
La Yihad de los separatistas
Las 38 víctimas inocentes del metro de Moscú son un recordatorio para el Gobierno de la Federación Rusa de que tiene cuentas pendientes con las comunidades islamitas que exigieron su separación cuando colapsó la ex Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, hace dos décadas.
El conflicto separatista del Cáucaso Norte detonó en la guerra de Chechenia de 1994 a 1996. Y de ahí se desencadenaron levantamientos en regiones como Daguestán, Ingusetia, Karbardia-Balkaria, Karachaevo-Cherquesia, en donde el Islam es la religión imperante.
Lo que comenzó hace dos décadas con grupos guerrilleros de carácter islamita radical que buscaban desprenderse del brazo de la madre Rusia, es hoy por hoy la puesta en marcha de un proyecto nacionalista que pretende instaurar un sistema de califato caucásico, el cual se ha visto en los recientes años apadrinados por redes terroristas tan célebres y letales como Al Qaeda.
Las mujeres suicidas de las estaciones del metro de Lubyanka y de Park Kultury, son una respuesta de los separatistas a las acciones del Gobierno. Una advertencia de que nada detendrá a quienes luchan, entregando su vida, por algo que llaman libertad de decisión y de religión.
Sólo en 2009, el Ministerio del Interior de Rusia victimó a 230 guerrilleros, entre ellos varios cabecillas de filiación islámica en el Cáucaso Norte.
Dos mujeres suicidas atacaron estaciones del metro de la capital rusa, y “según los datos preliminares, los atentados fueron cometidos por grupos terroristas que tienen relación con el Cáucaso Norte”, dijo Alexandr Bortnikov, jefe del Servicio Federal de Seguridad.
Funcionarios rusos señalan que los insurgentes en el Cáucaso Norte, que incluye a Chechenia, Ingusetia y Daguestán, tienen lazos con Al Qaeda, aunque analistas cuestionan el vínculo.
Ese tipo de kamikazes son conocidas como “viudas negras”, porque suelen ser esposas de guerrilleros islámicos chechenos abatidos.
Pistas apuntan hacia islamitas del Cáucaso
El golpe rebelde asestado al Gobierno de Moscú, dejó 38 personas muertas en un doble atentado con explosivos, ayer por la mañana en el metro capitalino, fue atribuido por las autoridades rusas a dos mujeres kamikazes vinculadas a grupos insurgentes islamitas del Cáucaso Norte.
Según el último balance del Ministerio de Situaciones de Emergencia, los ataques dejaron 38 víctimas y al menos 64 heridos. El número de bajas no incluye a las dos mujeres que se inmolaron, precisó.
Una fuente en el seno de los servicios de seguridad indicó a la agencia Interfax que la identidad de las dos suicidas y de las otras dos mujeres que las acompañaron hasta el metro antes de las explosiones, habían sido establecidas gracias a los videos de vigilancia.
Esas dos mujeres, así como un tercer posible cómplice —un hombre— son buscados por la Policía, según la misma fuente.
Los ataques, en los que se utilizó ciclonita, explosivo preferido por la guerrilla separatista chechena, ocurrieron en hora pico cuando el metro de Moscú llevaba a varios de millones de personas a sus lugares de trabajo.
El portavoz del Centro Musulmán en Moscú, Shafig Pshijachev, citado por la agencia Interfax, pidió no vincular los atentados terroristas con el Islam; esto, a pesar de que las autoras de los ataques acompañaron sus actos con consignas islámicas.
Las explosiones se produjeron con menos de una hora de diferencia en las céntricas estaciones de metro Lubyanka y Park Kultury.
El Ayuntamiento de Moscú declaró para este martes una jornada de luto en la capital, mientras el Gobierno anunció ayudas y compensaciones a las familias de las víctimas mortales y a los heridos.
Los dirigentes rusos reaccionaron vivamente tras esos ataques. El primer ministro Vladimir Putin, que interrumpió un viaje en Siberia, prometió que “los terroristas serán aniquilados”.
El presidente Dmitry Medvedev condenó en los mismos términos estos actos: “No tengo la menor duda: los encontraremos y serán aniquilados”, declaró por la noche en la estación del metro Lubianka, tras haber depositado una corona de rosas en el lugar del drama.
En Nueva York se previenen
Las consecuencias de la masacre cruzaron el Océano Atlántico.
La Agencia de Transporte de Nueva York anunció ayer su decisión de aumentar la seguridad en el sistema como precaución tras los ataques en trenes en Moscú.
Mientras que la jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton, en una entrevista con la televisión canadiense afirmó que los terroristas son “el enemigo común” y “ya sea en el metro de Moscú, el metro de Londres, un tren en Madrid o un edificio de oficinas en Nueva York (septiembre 11 de 2001), enfrentamos al mismo enemigo”.
“Pienso que hay una conexión entre la mayoría de las actividades terroristas que se ven el mundo”, afirmó, destacando que “se alientan unos a otros, intercambian conocimientos, explosivos, información”. AFP/NTX
Condena unánime
El Gobierno de México, miembro del Consejo de Seguridad de la ONU en representación de América Latina, condenó enérgicamente, en un comunicado, los atentados perpetrados en el metro de Moscú y envió sus condolencias al pueblo y autoridades rusos. La ONU, Unión Europea, Estados Unidos, la OTAN y numerosos países también descalificaron los actos terroristas.
TELÓN DE FONDO
La Yihad de los separatistas
Las 38 víctimas inocentes del metro de Moscú son un recordatorio para el Gobierno de la Federación Rusa de que tiene cuentas pendientes con las comunidades islamitas que exigieron su separación cuando colapsó la ex Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, hace dos décadas.
El conflicto separatista del Cáucaso Norte detonó en la guerra de Chechenia de 1994 a 1996. Y de ahí se desencadenaron levantamientos en regiones como Daguestán, Ingusetia, Karbardia-Balkaria, Karachaevo-Cherquesia, en donde el Islam es la religión imperante.
Lo que comenzó hace dos décadas con grupos guerrilleros de carácter islamita radical que buscaban desprenderse del brazo de la madre Rusia, es hoy por hoy la puesta en marcha de un proyecto nacionalista que pretende instaurar un sistema de califato caucásico, el cual se ha visto en los recientes años apadrinados por redes terroristas tan célebres y letales como Al Qaeda.
Las mujeres suicidas de las estaciones del metro de Lubyanka y de Park Kultury, son una respuesta de los separatistas a las acciones del Gobierno. Una advertencia de que nada detendrá a quienes luchan, entregando su vida, por algo que llaman libertad de decisión y de religión.
Sólo en 2009, el Ministerio del Interior de Rusia victimó a 230 guerrilleros, entre ellos varios cabecillas de filiación islámica en el Cáucaso Norte.