Internacional
Afganistán en alerta máxima ante próximas elecciones presidenciales
Las amenazas de los talibanes impedirán que lleguen a abrirse en torno al 10% de los colegios electorales
KABUL, AFGANISTÁN.- Unos 17 millones de afganos están registrados para votar en las segundas elecciones presidenciales desde la caída talibán en
Afganistán, marcadas por el avance de los insurgentes talibanes, así como las ansias de reconstrucción y desarrollo de la población.
"Este es uno de los ejercicios electorales más dificultosos que he visto", dijo hace unos días a los medios el representante especial de la ONU en Afganistán, Kai Eide.
Las autoridades han previsto el envío de casi tres mil 200 burros para que transporten las urnas a los lugares más inaccesibles de este país de orografía complicada, pero, anécdotas aparte, la preocupación principal es la situación de seguridad.
En las últimas semanas, las tropas internacionales han lanzado varias operaciones en el tradicional feudo talibán de Helmand (sur) en un intento de garantizar la seguridad antes de los comicios presidenciales, que los insurgentes han decidido boicotear.
Y en Kabul, son muchos los ciudadanos que se lamentan de que la situación ha empeorado, algo que reconoció el propio jefe de las tropas extranjeras, Stanley McChrystal, quien admitió en una reciente entrevista al diario "Wall Street Journal" que los talibanes "han tomado ventaja".
Los insurgentes tienen una fuerte presencia en gran parte del sur y este de Afganistán, las áreas donde es mayoritaria la etnia pashtún, de la que proceden tradicionalmente los talibanes, pero también el presidente, Hamid Karzai, quien aspira a reeditar mandato.
Las amenazas de los talibanes impedirán que lleguen a abrirse en torno al 10 por ciento de los colegios electorales.
"Este es uno de los ejercicios electorales más dificultosos que he visto", dijo hace unos días a los medios el representante especial de la ONU en Afganistán, Kai Eide.
Las autoridades han previsto el envío de casi tres mil 200 burros para que transporten las urnas a los lugares más inaccesibles de este país de orografía complicada, pero, anécdotas aparte, la preocupación principal es la situación de seguridad.
En las últimas semanas, las tropas internacionales han lanzado varias operaciones en el tradicional feudo talibán de Helmand (sur) en un intento de garantizar la seguridad antes de los comicios presidenciales, que los insurgentes han decidido boicotear.
Y en Kabul, son muchos los ciudadanos que se lamentan de que la situación ha empeorado, algo que reconoció el propio jefe de las tropas extranjeras, Stanley McChrystal, quien admitió en una reciente entrevista al diario "Wall Street Journal" que los talibanes "han tomado ventaja".
Los insurgentes tienen una fuerte presencia en gran parte del sur y este de Afganistán, las áreas donde es mayoritaria la etnia pashtún, de la que proceden tradicionalmente los talibanes, pero también el presidente, Hamid Karzai, quien aspira a reeditar mandato.
Las amenazas de los talibanes impedirán que lleguen a abrirse en torno al 10 por ciento de los colegios electorales.