Entretenimiento
Ivana Trump una mujer de lucha
Quizá, en alguna ocasión, hayas escuchado el nombre de Ivana Trump y la ubiques como la primera esposa del millonario estadounidense Donald Trump, dueño de bienes raíces
MEXICO, D.F.- Pero pese a que su relación con el magnate le dio impulso “internacional”, esa etapa de su vida no es la más importante. Ella es un personaje por sí misma, es una mujer de lucha, con una singular historia detrás.
Originaria de Checoslovaquia, hoy República Checa, cuando apenas tenía dos años su padre ya la visualizaba como una campeona de sky, y ella no lo defraudó en ese sentido. A muy corta edad formó parte del equipo y su principal objetivo eran los Juegos Olímpicos de 1972, en Munich.
Pero ese año trágico, marcado por el asesinato de los deportistas israelíes, también es un triste recuerdo para Ivana Marie Zelnícková (su nombre completo), pues no fue seleccionada para viajar a Alemania.
Tras titularse como profesora de Educación Física, la joven decidió trasladarse a Canadá, donde conoció a su primer esposo, el esquiador Alfred Winklmayr, austriaco, con quien contraería matrimonio en 1971. Sin embargo, el interés de ella duró muy poco tiempo.
Ya como modelo, trabajaba publicitando los Juegos Olímpicos de Montreal 1976, cuando logró impresionar al empresario Donald Trump, quien para entonces ya poseía una fortuna de 20 millones de dólares.
Entre aquel día y el enlace matrimonial, sólo pasaron nueve meses. Entonces nació una nueva Ivana, cuando Donald la llevó a su fabulosa mansión de Palm Beach, Florida.
Por años, fueron la pareja perfecta; enamorados y cada vez más ricos, gracias a la sagacidad de él y a las innegables dotes como relacionista pública de ella. De esta unión nacieron tres hijos: Donald Jr., Ivanka y Eric.
Pero la felicidad no es para siempre y todo terminó por una supuesta infidelidad de Donald con una incipiente actriz.
Ivana decidió separarse y eso le costó al magnate 25 millones de dólares.
Ivana estaba sola, pero no por mucho tiempo. Aparecieron dos italianos: Ricardo Mazzucchelli, con quien se casó y del que dos años más tarde se divorció, y Roffredo Gaetania di Laurenzana dell’Aquila d’Aragona Lovatelli, magnate de Ferrari, con quien no llegó al altar, pero vivió el glamour que ama.
Pero para Ivana la tercera no es la vencida y hubo una cuarta boda, con el actor italiano Rossano Rubicondi, a quien le lleva más de 20 años y al que, luego de cinco meses de matrimonio le solicitó el divorcio, aparentemente porque él también le fue infiel.
Pero ella no se tira a la depresión y ya tiene un nuevo objetivo en la mira, dicen: se trata de John-David Dery, francés, de 22 años, moreno, 1.82 de estatura, modelo de profesión.
Originaria de Checoslovaquia, hoy República Checa, cuando apenas tenía dos años su padre ya la visualizaba como una campeona de sky, y ella no lo defraudó en ese sentido. A muy corta edad formó parte del equipo y su principal objetivo eran los Juegos Olímpicos de 1972, en Munich.
Pero ese año trágico, marcado por el asesinato de los deportistas israelíes, también es un triste recuerdo para Ivana Marie Zelnícková (su nombre completo), pues no fue seleccionada para viajar a Alemania.
Tras titularse como profesora de Educación Física, la joven decidió trasladarse a Canadá, donde conoció a su primer esposo, el esquiador Alfred Winklmayr, austriaco, con quien contraería matrimonio en 1971. Sin embargo, el interés de ella duró muy poco tiempo.
Ya como modelo, trabajaba publicitando los Juegos Olímpicos de Montreal 1976, cuando logró impresionar al empresario Donald Trump, quien para entonces ya poseía una fortuna de 20 millones de dólares.
Entre aquel día y el enlace matrimonial, sólo pasaron nueve meses. Entonces nació una nueva Ivana, cuando Donald la llevó a su fabulosa mansión de Palm Beach, Florida.
Por años, fueron la pareja perfecta; enamorados y cada vez más ricos, gracias a la sagacidad de él y a las innegables dotes como relacionista pública de ella. De esta unión nacieron tres hijos: Donald Jr., Ivanka y Eric.
Pero la felicidad no es para siempre y todo terminó por una supuesta infidelidad de Donald con una incipiente actriz.
Ivana decidió separarse y eso le costó al magnate 25 millones de dólares.
Ivana estaba sola, pero no por mucho tiempo. Aparecieron dos italianos: Ricardo Mazzucchelli, con quien se casó y del que dos años más tarde se divorció, y Roffredo Gaetania di Laurenzana dell’Aquila d’Aragona Lovatelli, magnate de Ferrari, con quien no llegó al altar, pero vivió el glamour que ama.
Pero para Ivana la tercera no es la vencida y hubo una cuarta boda, con el actor italiano Rossano Rubicondi, a quien le lleva más de 20 años y al que, luego de cinco meses de matrimonio le solicitó el divorcio, aparentemente porque él también le fue infiel.
Pero ella no se tira a la depresión y ya tiene un nuevo objetivo en la mira, dicen: se trata de John-David Dery, francés, de 22 años, moreno, 1.82 de estatura, modelo de profesión.