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Chino rompe récord: 60 días caminando sobre una cuerda floja

Tras superar múltiples inconvenientes, un hombre logró romper todos los récords del arte conocido como 'Dawazi'

BEIJÍN, CHINA (02/JUL/2010).- El acróbata Adili Wuxor, de la etnia uigur de China (en la región noroccidental de Xinjiang) estableció un nuevo récord Guinnes de 60 días como mayor tiempo caminando sobre una cuerda floja.

Wuxor, que inició hace dos meses su gesta, caminó 20 kilómetros diarios sobre la cuerda, batiendo un récord que ha ostentado él mismo anteriormente con cinco marcas distintas.

El ciudadano chino, también conocido como el "Príncipe de la Cuerda Floja", recorrió cada día durante dos meses con una barra que le ayudaba a mantener el equilibrio un alambre de acero de 120 metros de longitud a 60 del suelo.

Wuxor no usó arneses para protegerse de una posible caída, ni tampoco había red entre el alambre y el suelo.

El hombre finalizó hoy con éxito su hazaña ante más de un centenar de espectadores resguardados de un sol que calentaba a más de 30 grados.

El séptimo Guinness podría alcanzarlo el próximo año si, tal y como tiene pensado, en octubre del 2011 logra cruzar por la cuerda floja los cinco mil 400 metros de distancia que separan a la isla china de Gulangyu y la de Jianmen, en Taiwán.

Wuxor explicó que con este recorrido quiere conmemorar el centenario de la revolución de Jinhai, episodio histórico en el que la república se instauró en China tras cuatro mil años de período dinástico.

En el reto de hoy, el acróbata desafió su equilibrio con diferentes ejercicios, como bailar, caminar hacia atrás y a la pata coja o con los ojos vendados.

El lugar de descanso de Wuxor durante estos dos meses se encontraba junto a uno de los extremos de la cuerda floja. Éste consistía en una cabina de cuatro metros cuadrados cuya fuente de energía era el sol y que contaba con una cama, un televisor, un microondas, un baño, una mesa, una silla y dos pájaros.

El acróbata tuvo que combatir la fatiga, hinchazón en las piernas y a partir del día 48 tenía la vista borrosa, por lo que no veía bien el alambre y tardaba 45 minutos en cruzar la cuerda de un lado a otro en lugar de los seis habituales.

Wuxor, que tiene que acudir al hospital para hacerse un examen médico, confesó que ésta es la vez que peor se encuentra durante sus 30 años de carrera y que se planteó abandonar el reto y que ahora le parece "increíble" haberlo superado.

En el oeste de China, caminar por la cuerda floja es conocido como "Dawazi", un tradicional deporte uigur con unos dos mil años de historia y que se practica en la familia de Wuxor desde hace 430.

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