Entretenimiento
Cantantes viven su independencia
Madonna, Radiohead, La Maldita Vecindad y diversas bandas locales se lanzan como muchos otros artistas, a la construcción de un nuevo mundo musical
GUADALAJARA, JALISCO.- Enciendan las antorchas, suenen las campanas y griten libertad. Así comienza la nueva época en el mundo de la música donde las reglas de las grandes disqueras se desvanecen ante una generación de cantantes que dictarán su propio destino.
Ante el avance imparable de la tecnología y la facilidad actual con la que la música se distribuye, varios artistas han decidido que no tiene sentido permanecer atado a una empresa. La decisión que hasta hace una década parecía temeraria hoy se extiende como una chispa imparable: Libertad creativa, económica y de distribución, con todo lo bueno y malo que pueda significar. El riesgo está asumido y las posibilidades son infinitas. El mundo de la música ahora se leerá con nuevos signos
Madonna, la internacional
Madonna, ¿sin disquera? Ese fue el pensamiento que cimbró al mundo de la música y los negocios el pasado mes de junio de 2007 cuando se anunciaba que la “Chica material” rompía sus lazos con Warner Music, la compañía que había editado todos sus éxitos durante años. Y es que había decidido enrolarse con Live Nation, una promotora de espectáculos sin experiencia en la edición de discos pero que le puso sobre la mesa un contrato de más de 100 millones de dólares y la libertad total sobre su obra, además de enormes ganancias por cada gira que ella emprendiera.
La decisión de Madonna de abandonar la disquera por una promotora de espectáculos es vista como el principio de una nueva época y la transformación en la forma en que los artistas “conviven” con las grandes distribuidoras, además de coincidir en la época precisa donde la distribución digital despedaza la industria discográfica.
Madonna culminará su contrato con Live Nation cuando tenga más de 60 año y para entonces, su leyenda (y cuenta bancaria) se habrá acrecentado todavía más.
Radiohead, los irreverentes
La banda nativa de Oxford, Inglaterra, jamás se ha llevado bien con las disqueras y su estilo ‘indie’, irreverente y a veces cínico los hace uno de los precursores del movimiento independentista en el rock.
Aunque la bandera de la “libertad” había sido agitada por muchos antes que Radiohead, este fue el primer grupo en obtener una reacción masiva a su intensión de “regalar” su disco a través de internet. In rainbows llegó al mundo en 2007 y su forma de distribución fue peculiar: Cada quien podía descargar el disco en la página oficial de la banda y pagar lo que considerara justo por él.
La respuesta de la anterior compañía discográfica de Radiohead, EMI, no se hizo esperar, y paralelamente lanzaron un material de éxitos que compitiera con In rainbows. A pesar de esto, Radiohead no planea volver a firmar con una transnacional y ya anunciaron nuevo disco... gratuito.
La Maldita Vecindad, los soñadores
Dice Pato, guitarrista de La Maldita Vecindad, que han llegado hasta donde están porque no le hicieron caso nunca a su compañía de discos. “Cuando nos propusieron un plan de promoción similar al de un artista pop, nosotros hicimos nuestras maletas y nos fuimos a Europa”.
Así, La Maldita alcanzó latitudes insospechadas para una banda de rock mexicana. Y mientras otras se quedaron a luchar por el mercado doméstico, ellos se fueron a escenarios alternativos del Viejo Continente.
A la fecha, el conjunto “chilango” sigue haciendo lo que les place, presentándose igual en plazas públicas que en teatros del pueblo o palenques. Preparan un disco nuevo y lo distribuíran como ellos quieren. De manera alterna arrancan gira con Kinky y tres grupos nuevos por toda la República Mexicana. Nada mal para andar “solos”.
Las bandas tapatías construyen su mañana
La escena local tapatía es fértil en conjuntos que buscan la oportunidad de destacar utilizando la fuerza de sus sueños, ganas de subir al escenario y la convicción de que nadie puede decirles qué hacer.
Así tenemos por las calles de la Perla de Occidente el bizarro sonido de Deskartes a Kant, los tenebrosos Clondementto, la potencia de Teletransportador y la ya bien afianzada agrupación de Disidente, quienes incluso se burlaron de su situación en la placa Y si tuviera disquera en 2004.
El epicentro de este movimiento es la zona de Las nueve esquinas, donde hasta hace poco tiempo se reunían varias bandas para ensayar en medio del bullicio citadino.
Ante el avance imparable de la tecnología y la facilidad actual con la que la música se distribuye, varios artistas han decidido que no tiene sentido permanecer atado a una empresa. La decisión que hasta hace una década parecía temeraria hoy se extiende como una chispa imparable: Libertad creativa, económica y de distribución, con todo lo bueno y malo que pueda significar. El riesgo está asumido y las posibilidades son infinitas. El mundo de la música ahora se leerá con nuevos signos
Madonna, la internacional
Madonna, ¿sin disquera? Ese fue el pensamiento que cimbró al mundo de la música y los negocios el pasado mes de junio de 2007 cuando se anunciaba que la “Chica material” rompía sus lazos con Warner Music, la compañía que había editado todos sus éxitos durante años. Y es que había decidido enrolarse con Live Nation, una promotora de espectáculos sin experiencia en la edición de discos pero que le puso sobre la mesa un contrato de más de 100 millones de dólares y la libertad total sobre su obra, además de enormes ganancias por cada gira que ella emprendiera.
La decisión de Madonna de abandonar la disquera por una promotora de espectáculos es vista como el principio de una nueva época y la transformación en la forma en que los artistas “conviven” con las grandes distribuidoras, además de coincidir en la época precisa donde la distribución digital despedaza la industria discográfica.
Madonna culminará su contrato con Live Nation cuando tenga más de 60 año y para entonces, su leyenda (y cuenta bancaria) se habrá acrecentado todavía más.
Radiohead, los irreverentes
La banda nativa de Oxford, Inglaterra, jamás se ha llevado bien con las disqueras y su estilo ‘indie’, irreverente y a veces cínico los hace uno de los precursores del movimiento independentista en el rock.
Aunque la bandera de la “libertad” había sido agitada por muchos antes que Radiohead, este fue el primer grupo en obtener una reacción masiva a su intensión de “regalar” su disco a través de internet. In rainbows llegó al mundo en 2007 y su forma de distribución fue peculiar: Cada quien podía descargar el disco en la página oficial de la banda y pagar lo que considerara justo por él.
La respuesta de la anterior compañía discográfica de Radiohead, EMI, no se hizo esperar, y paralelamente lanzaron un material de éxitos que compitiera con In rainbows. A pesar de esto, Radiohead no planea volver a firmar con una transnacional y ya anunciaron nuevo disco... gratuito.
La Maldita Vecindad, los soñadores
Dice Pato, guitarrista de La Maldita Vecindad, que han llegado hasta donde están porque no le hicieron caso nunca a su compañía de discos. “Cuando nos propusieron un plan de promoción similar al de un artista pop, nosotros hicimos nuestras maletas y nos fuimos a Europa”.
Así, La Maldita alcanzó latitudes insospechadas para una banda de rock mexicana. Y mientras otras se quedaron a luchar por el mercado doméstico, ellos se fueron a escenarios alternativos del Viejo Continente.
A la fecha, el conjunto “chilango” sigue haciendo lo que les place, presentándose igual en plazas públicas que en teatros del pueblo o palenques. Preparan un disco nuevo y lo distribuíran como ellos quieren. De manera alterna arrancan gira con Kinky y tres grupos nuevos por toda la República Mexicana. Nada mal para andar “solos”.
Las bandas tapatías construyen su mañana
La escena local tapatía es fértil en conjuntos que buscan la oportunidad de destacar utilizando la fuerza de sus sueños, ganas de subir al escenario y la convicción de que nadie puede decirles qué hacer.
Así tenemos por las calles de la Perla de Occidente el bizarro sonido de Deskartes a Kant, los tenebrosos Clondementto, la potencia de Teletransportador y la ya bien afianzada agrupación de Disidente, quienes incluso se burlaron de su situación en la placa Y si tuviera disquera en 2004.
El epicentro de este movimiento es la zona de Las nueve esquinas, donde hasta hace poco tiempo se reunían varias bandas para ensayar en medio del bullicio citadino.