Economía
Profeco multa pero no cobra
Hasta seis de cada 10 personas o negocios sancionados se categorizan como “no localizados” por las autoridades fiscales que exigen el pago
GUADALAJARA, JALISCO (15/AGO/2014).- El ambiente de un bar de la calle López Cotilla en Guadalajara se interrumpió con policías enarbolando armas largas junto a verificadores de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) que buscaban anomalías. Así lo cuenta Sergio, dueño del bar multado con 42 mil pesos por ofrecer bebidas de botellas con etiquetas sobrepuestas.
Sergio saldó la deuda, pero sólo 15 de cada 100 pesos que la Profeco impone por multas en Jalisco fueron pagadas desde 2009 a la fecha, según reporta la Subsecretaría de Finanzas de Jalisco, responsable por ley de ejecutar el cobro, una vez que la Profeco les notifica la imposición de una multa.
Las sanciones suman 249 millones de pesos, sin embargo, en los últimos cuatro años y medio sólo se han pagado 39 millones. Este dinero debe destinarse a los servicios de salud y al Hospital Civil.
En un reporte obtenido vía Ley de Transparencia, la Secretaría de Administración, Planeación y Finanzas (Sepaf) reporta 28 mil 121 notificaciones de infracciones a empresas con domicilio fiscal en Jalisco, desde el 2009 hasta julio de 2014.
Una causa del problema, es que cada mes se reciben hasta 500 multas desde la delegación estatal de la Profeco, sus oficinas centrales y de otras delegaciones; de éstas, en seis de cada 10 los sancionados están en la categoría de “no localizados”, señaló el director de Notificación y Ejecución Fiscal de la Sepaf, Gustavo Partida Galindo.
Explica que la falta de pago por multas de Profeco es muy particular: la notificación de la Procuraduría llega a Sepaf hasta ocho meses después de que se originó la falta; mientras que las de delegaciones foráneas —que infraccionan a empresas con domicilio en Jalisco— pueden demorar hasta tres años. “En esos periodos el proveedor ya no es localizable, porque cerró su establecimiento. Hacemos la diligencia y no lo encontramos”.
La notificación puede tener errores como el nombre del infraccionado o del negocio, domicilio o razón social.
Al respecto, la delegada de Profeco, Gabriela Vázquez Flores, comenta que desde la presentación de la denuncia se pide al consumidor que dé los datos fiscales. Dice que el organismo constata la validez de las actas de multas, pero si el proveedor ya no está en su negocio al momento del cobro no puede ser un “motivo imputable a las dos instituciones (Profeco y Sepaf). Se remite la multa, y ya no es de nuestra competencia el cobro”, se deslinda. Sobre el rezago en el cobro, argumenta que de hechos anteriores a su administración —que inició en 2013— no puede hacerse responsable.
Prevé que con las reformas fiscales que hacen más estrictos los controles de los negocios se podrá reforzar el padrón y mejorar el sistema de cobro.
Sergio saldó la deuda, pero sólo 15 de cada 100 pesos que la Profeco impone por multas en Jalisco fueron pagadas desde 2009 a la fecha, según reporta la Subsecretaría de Finanzas de Jalisco, responsable por ley de ejecutar el cobro, una vez que la Profeco les notifica la imposición de una multa.
Las sanciones suman 249 millones de pesos, sin embargo, en los últimos cuatro años y medio sólo se han pagado 39 millones. Este dinero debe destinarse a los servicios de salud y al Hospital Civil.
En un reporte obtenido vía Ley de Transparencia, la Secretaría de Administración, Planeación y Finanzas (Sepaf) reporta 28 mil 121 notificaciones de infracciones a empresas con domicilio fiscal en Jalisco, desde el 2009 hasta julio de 2014.
Una causa del problema, es que cada mes se reciben hasta 500 multas desde la delegación estatal de la Profeco, sus oficinas centrales y de otras delegaciones; de éstas, en seis de cada 10 los sancionados están en la categoría de “no localizados”, señaló el director de Notificación y Ejecución Fiscal de la Sepaf, Gustavo Partida Galindo.
Explica que la falta de pago por multas de Profeco es muy particular: la notificación de la Procuraduría llega a Sepaf hasta ocho meses después de que se originó la falta; mientras que las de delegaciones foráneas —que infraccionan a empresas con domicilio en Jalisco— pueden demorar hasta tres años. “En esos periodos el proveedor ya no es localizable, porque cerró su establecimiento. Hacemos la diligencia y no lo encontramos”.
La notificación puede tener errores como el nombre del infraccionado o del negocio, domicilio o razón social.
Al respecto, la delegada de Profeco, Gabriela Vázquez Flores, comenta que desde la presentación de la denuncia se pide al consumidor que dé los datos fiscales. Dice que el organismo constata la validez de las actas de multas, pero si el proveedor ya no está en su negocio al momento del cobro no puede ser un “motivo imputable a las dos instituciones (Profeco y Sepaf). Se remite la multa, y ya no es de nuestra competencia el cobro”, se deslinda. Sobre el rezago en el cobro, argumenta que de hechos anteriores a su administración —que inició en 2013— no puede hacerse responsable.
Prevé que con las reformas fiscales que hacen más estrictos los controles de los negocios se podrá reforzar el padrón y mejorar el sistema de cobro.